Alan Ladd
60 años ()Insaciable
La vida del actor es dura. Aunque parezca glamurosa, sobre todo si se alcanza el estrellato. Alan Ladd vivió circunstancias familiares complicadas, pero trabajó con constancia para consolidarse como actor, bien respaldado por su agente y segunda esposa Sue Carol. Icono del cine negro junto a Veronica Lake, resulta inolvidable gracias a su pistolero de "Raíces profundas".
Alan Walbridge Ladd nació el 3 de septiembre de 1913 en Hot Springs, Arkansas, hijo único en una familia de origen humilde. Su padre murió cuando él tenía solo cuatro años, y su madre se trasladó con él a Oklahoma y luego a California, en busca de una vida mejor. La infancia del rubio Ladd estuvo marcada por la pobreza y la desnutrición, lo que afectó su crecimiento y lo dejó con una estatura de 1,68 m, un complejo que arrastró toda su vida y que obligó a los directores a ingeniárselas en los rodajes para que no pareciera más bajo que sus compañeros de reparto. Su madre, con problemas de alcoholismo, se suicidó cuando él tenía 20 años, lo que lo dejaría profundamente afectado.
El camino de Alan Ladd al estrellato fue largo y no estuvo exento de dificultades, que supo sortear trabajando duro. Con un talento natural para el atletismo, destacó en sus años escolares en natación y buceo. Inicialmente soñaba con ser deportista, pero una lesión lo obligó a replantearse su futuro. Gracias a una obra de teatro amateur, “The Mikado”, llamó la atención de un cazatalentos de Universal, que andaba a la búsqueda de jóvenes promesas. Empezó a interesarse por la actuación y estudió con Ben Bard en la Universal Pictures School of Dramatic Arts, donde buscaba formarse como actor, pero tuvo que combinar su formación con trabajos físicos, y el estudio no llegó a apostar por él, como tampoco lo hizo por otro joven en el que se habían fijado, un tal Tyrone Power. Ejerció oficios variopintos, e incluso puso en marcha un pequeño puesto para vender hamburguesas; hasta que logró entrar en la radio, en la emisora KFWB, donde su voz llamó la atención de la agente y actriz Sue Carol.
A partir de se momento llega la oportunidad de hacer pequeños papeles en Hollywood. Durante años, sus apariciones en pantalla fueron breves y sin acreditar, lo que lo llevó al borde de abandonar la actuación, y eso que estuvo en títulos como Ciudadano Kane (1941). Logró destacar en Juana de París (1942), lo que le dio su gran oportunidad con El cuervo, basada en la novela de Graham Greene “Una pistola en venta”, y primera muestra de cine negro que coprotagonizó con Veronica Lake. Con ella repitió el mismo año en La llave de cristal, según una novela de Dashiell Hammett, y en La dalia azul (1946), con guión de Raymond Chandler, también coautor del libreto de El porvenir es nuestro (1944). El éxito llevó a que Paramount le ofreciera un sustancioso contrato exclusivo, no exento de las tiranteces típicas de una época en que los estudios sobreexplotaban a su talento, considerándolo como una de sus propiedades.
Actor tremendamente popular, fue la elección para encarnar a Jack Gatsby en The Great Gatsby (1949), adaptación de la novela de F. Scott Fitzgerald . Aunque sin duda su composición más recordada en esa obra maestra en forma de western –antes había rodada en ese género la notable Smith, el silencioso (1948)– de George Stevens titulada Raíces profundas (1953), donde era un silencioso y melancólico pistolero que inspiraba a un niño, hijo de granjeros, una forma de vida que quería para él.
A finales de los años 50, su relación con Paramount comenzó a enfriarse y decidió fundar su propia productora, Jaguar Productions, para tener mayor control de sus proyectos. Sin embargo, no tuvo el éxito apetecido, y terminó volviendo a trabajar con grandes estudios como Fox, Warner y MGM en películas como la cinta de aventuras arqueológicas La sirena y el delfín (1957), junto a Sophia Loren, o El rebelde orgulloso (1958), otro western con niño, en este caso su hijo David Ladd.
Los 60 no trajeron grandes éxitos para Ladd, y sí situaciones poco claras. En 1963 sufrió una herida de bala en circunstancias confusas, y aunque se declaró un accidente, hubo especulaciones sobre un intento de suicidio. El 29 de enero de 1964, cuando contaba años, fue encontrado muerto en su casa de Palm Springs debido a una sobredosis accidental de alcohol y sedantes. Su muerte conmocionó a Hollywood y marcó el fin de una era para los héroes clásicos del cine. Cerraba su filmografía con un título en español premonitorio, Los insaciables (1963).
El actor estuvo casado en dos ocasiones, con su novia del instituto Midge Harrold, entre 1936 y 1941, que tuvieron a Alan Ladd Jr., conocido como el productor de La guerra de las galaxias. Y con su ya citada agente Sue Carol, con la que tuvo otros dos hijos, Alana y David, además de ejercer de padre de Carol Lee, hija de Sue en un matrimonio previo.
