Fredric March
77 años ()Premios: Oscar (1 premio y 1 nominación), Festival de Venecia (1), Festival de Berlín (1) Ver más
La estrella inmortal
Capaz de abordar personajes de rasgos diversos, pasó toda su vida entre el teatro y el cine, manteniéndose en activo durante seis décadas hasta los 75 años. Fredric March fue uno de los grandes.
Mientras algunos de sus contemporáneos planteaban sus papeles como una proyección de su propia personalidad, Fredric March era un actor camaleónico, considerado de la Vieja Escuela. Nacido en Racine (Wisconsin), el 31 de agosto de 1897, fue el pequeño de los cuatro hijos de un reputado industrial, John Bickel. Bautizado como Ernest Frederick McIntyre Bickel, su infancia fue feliz, dedicado a aficiones como la pesca, el deporte y la caza. Tras graduarse en 1975 en su localidad natal, se matriculó en Economía por la Universidad de Wisconsin, pero dos años después Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, así que se alistó en el Ejército. Al término de la contienda regresó a las aulas, convirtiéndose en uno de los más destacados miembros del club de teatro.
Encontró trabajo como cajero en la sucursal de un banco neoyorquino en su pueblo natal. “Fue una etapa tediosa y monótona”, recordaba. “Pero mis superiores me mandaban de vez en cuando a Nueva York, donde quedé fascinado por su intensa actividad teatral. Además, durante un período de convalecencia tras una operación de apendicitis, mi casera, que había sido actriz, me aconsejó buenas lecturas de obras teatrales. Poco a poco, crecía mi determinación de convertirme en actor”.
Envía entonces su fotografía a diversos agentes. Y tiene suerte, pues uno se fija en su aspecto y le consigue un contrato como extra para un estudio. Debuta en Paying the Piper, a la que dedicó un día de rodaje, pero esto le abrió la puerta a otros títulos. También le salió alguna obra teatral. En ese momento decidió recortar su nombre, así que de Frederick pasó a Fredric, acompañado de Marsh, que viene del apellido de soltera de su madre, Marcher, también abreviado.
Tras divorciarse de su primera mujer, la también actriz Ellis Baker, con la que sólo estuvo tres años, se empareja con Florence Elridge, que ya era una estrella consagrada de los escenarios. Juntos protagonizaron “The Royal Family,” uno de los mayores éxitos de Broadway en aquella época. El espectáculo se representó durante una gira en Los Ángeles, donde Fredric March llamó la atención de los ejecutivos de Paramount, que le ofrecieron un contrato en plena eclosión del cine sonoro, ya que andaban necesitados de intérpretes con buena voz que supieran declamar. Aparece en The Dummy, La loca orgía, The Studio Murder Mystery y la adaptación de la obra teatral que le había hecho popular, cuyo título se alargó a The Royal Family of Broadway, dirigida por George Cukor.
En 1931, Fredric March rueda cuatro títulos. Tras El ángel de la noche, Redimida y Honor entre amantes, cerró ese año de manera triunfal con El hombre y el monstruo, de Rouben Mamoulian, que adaptaba “El doctor Jeckyll y Mr. Hyde”, de Robert Louis Stevenson. Encarnó con tanta brillantez el doble papel que le concedieron su primer Oscar. El maestro de los grandes espectáculos, Cecil B. DeMille, le requirió para El signo de la cruz, en ese momento la producción más cara de Paramount de todos los tiempos. Hacía un impecable trabajo como Marcus Superbus, prefecto de Roma enamorado de una joven cristiana (Elsa Landi).
Todos estos éxitos le proporcionaron una sólida posición en Hollywood. Residía con Elridge en una lujosa mansión de Beverly Hills. Puesto que no pudieron tener hijos, adoptaron a dos niños, Penelope y Anthony. A lo largo de los años 30, Fredric March triunfó con títulos como La muerte de vacaciones, donde daba vida al príncipe Sirki, en realidad La Muerte, Ana Karenina, donde fue el Conde Vronsky junto a Greta Garbo, la Divina, y Ha nacido una estrella, de William A. Wellman, donde hacía de estrella de cine alcohólico. También tuvo una gran repercusión La reina de Nueva York, donde compartía cartel con Carole Lombard.
Pese a que se formaban largas colas en las salas para verle, Fredric March estaba cada vez más desinteresado de la gran pantalla. Decidió regresar al teatro, pero “Yr. Obedient Husband” se saldó con un fracaso sonoro. Los críticos alegaron que había perdido su toque para los escenarios. Enseguida supo que debía volver al cine, aunque en la medida de lo posible trató de combinarlo con la escena. En ese momento, el productor Samuel Goldwyn le reclutó para Los mejores años de nuestra vida, dirigida por William Wyler, donde le correspondió dar vida a Al, sargento y padre de familia que al reincorporarse a la vida civil tras la Segunda Guerra Mundial sucumbía al alcoholismo. Por ese trabajo ese hizo con un segundo Oscar, en el año 1946, cuando también ganó el Tony, máxima distinción del teatro, por “Years Ago”.
Durante los años posteriores, protagonizó producciones importantes y mantuvo su prestigio, aunque se le consideraba un poco pasado de moda. Acentuó su estilo teatral en adaptaciones al celuloide de obras como La muerte de un viajente, o La herencia del viento. William Wyler le recuperó para enfrentarle al mismísimo Humphrey Bogart, en Horas desesperadas, donde le tocó convertirse en padre de familia amenazado por gángsteres que toman su casa.
En la última etapa de su carrera, apareció en diversas ocasiones en televisión, como por ejemplo en el telefilm The Best of Broadway, nueva adaptación de The Royal Family, para NBC, con Helen Hayes y Claudette Colbert. Fredric March fue de esos actores que murieron con las botas puestas. A los 73 años interpretaba a un jubilado enfrentado a sus vecinos racistas en Tic, tic, tic, seguida de El repartidor de hielo, de 1973, año en que murió como consecuencia del cáncer en California.
Premios
1 nominación
- Actor principal La muerte de un viajante
1 premio
- Actor principal Los mejores años de nuestra vida
1 premio
- Copa Volpi al mejor actor La muerte de un viajante
1 premio
- Oso de Plata al Mejor Actor La herencia del viento
