John Schlesinger
77 años ()Premios: Oscar (1 premio y 2 nominaciones), Festival de Berlín (1) Ver más
Marathon Director
Entre el cine británico y Hollywood anda el juego. Lejos del mundanal ruido de la meca del cine, hizo en su país de origen filmes adscritos al realismo social, hasta que emprendió la aventura al otro lado del charco, donde un cowboy de medianoche dio a John Schlesinger el Oscar. Brilló sobre todo en las décadas de 1960 y 1970, en una carrera de fondo, a veces controvertido, luego siguió haciendo películas con profesionalidad, pero sin el vigor de antaño.
John Schlesinger nació en Hampstead, Londres, en el seno de una numerosa y acomodada familia judía de clase media-alta. Era el mayor de cinco hermanos. Su padre, Bernard Schlesinger, era un prestigioso pediatra, y su madre, Winifred Henriette, una talentosa música. Fue un hogar donde se fomentó el amor por las artes, aunque John siempre se sintió un “extraño” dentro de las expectativas de éxito profesional de su entorno. Muy probablemente años más tarde le atrajo rodar, en 1988, Madame Sousatzka, que reflejaba el mundo donde creció.
Se educó en colegios privados de élite como St Edmund's School en Hindhead y Uppingham School. Durante la Segunda Guerra Mundial, Schlesinger sirvió en el ejército británico, en el cuerpo de ingenieros. Sin embargo, su labor no fue de combate directo, sino de entretenimiento. Debido a su gran afición por la magia, se unió a una unidad de espectáculos para las tropas en el sudeste asiático (Singapur y Ceilán), donde realizaba trucos de ilusionismo bajo el nombre artístico de “Magini”. Esta experiencia ayuda a entender su futura fascinación por el espectáculo y el artificio.
Tras la guerra, ingresó en el Balliol College de la Universidad de Oxford, donde estudió Literatura Inglesa. Allí se sumergió en la vida cultural y fue elegido presidente de la Oxford University Dramatic Society (OUDS). Antes de ponerse definitivamente tras la cámara, Schlesinger intentó labrarse una carrera como actor. De modo que trabajó en compañías de repertorio teatrales y tuvo pequeños papeles en series de televisión y películas de los años 50 como La batalla del Río de la Plata de 1956, de Michael Powell y Emeric Pressburger, o el serial televisivo Robin Hood.
El verdadero aprendizaje de Schlesinger como cineasta se produce en el terreno del documental, una escuela que definiría la textura visual y la honestidad emocional de su cine de ficción, en que domina algo parecido a la espontanteidad. A finales de los años 50, Schlesinger entró en la BBC, donde rodó numerosos documentales breves para programas culturales legendarios como “Tonight” y “Monitor”, tuteelado por Huw Wheldon. Allí aprendió a captar la vida urbana, los rostros de la gente corriente y los detalles cotidianos en los que nadie se fija, pero sí él y su cámara. Lo que culmina en su premiado documental de media hora Terminus (1961), que retrata con inusitado lirismo un día cualquiera en la estación londinense de Waterloo, y fue reconocido con el BAFTA.
La formación documental se erige en potente motor de sus primeras películas de ficción, que le conducen al Free Cinema y al llamado “realismo de fregadero”, que buscaba mostrar a la clase obrera del norte de Inglaterra con crudo realismo. De modo que en 1962 se corona con el Oso de Oro del Festival de Berlín por su debut en el largometraje, Esa clase de amor, que casi parece un reportaje sobre el desencanto matrimonial y las presiones sociales en una ciudad industrial. Le sigue Billy, el embustero (1963), donde el protagonista Tom Courtenay se evade de una fea y gris realidad que no le gusta fantaseando. En Darling (1965) cuenta lo que esconden el mundo sofisticado de la moda y el papel couché, lo que fascina a Hollywood que concede al film 3 Oscar, los del guión de Frederic Raphael, actriz, la esplendorosa Julie Christie, que se convierte en estrella, y vestuario, además de dos nominaciones a mejor película y director. Es evidente que cruzar el charco rumbo a Estados Unidos es cuestión de tiempo, pero de momento rueda una adaptación de una novela de Thomas Hardy, Lejos del mundanal ruido (1967), con Christie nuevamente de protagonista junto a Terence Stamp, Peter Finch y Alan Bates, y Raphael firmando el libreto. Puede parecer un cambio brusco, pero sigue habiendo crítica social, y se nota su don para crear atmósferas creíbles, y personajes profundos y naturales, lo que se nota incluso en los que menos presencia tienen.
La marcha a Hollywood suponía trasladar su característica mirada documental al sueño pesadillesco americano, fijando su atención en personajes marginales, outsiders de la noche en un mundo sórdido pero no exento de ingenuidad. Sí, esto era Cowboy de medianoche (1969), que calificada X por su crudeza temática, ganó el Oscar a la mejor película, además del de dirección para Schlesinger y el de guión adaptado para Waldo Salt. Aunque fueron nominados, los actores Dustin Hoffman, Jon Voight y Sylvia Miles no materializaron sus opciones, aunque sin duda que aquello fue un espaldarazo para sus carreras.
La cinta mostraba una Nueva York sucia y despiadada, donde no había espacio para el glamour. Los protagonistas no eran, desde luego, una pareja homosexual, pero había dependencia, vulnerabilidad y ternura entre Joe Buck y Ratso. Conociendo la homosexualidad de Schlesinger, que siempre vivió con discreción –mantuvo una relación de más de tres décadas con el fotógrafo Michael Childers–, puede entenderse que su persona visión de las masculinidad está muy presente en la cinta. Esto es más claro en su siguiente film, Domingo, maldito domingo (1971), que rodó en su país natal, y que presentaba un triángulo amoroso donde una mujer (Glenda Jackson) y un médico judío (Peter Finch) comparten el amor de un joven artista (Murray Head). De nuevo los Oscar se fijaron en una película de Schlesinger, con 4 nominaciones, dos para los actores principales y otra para el director.
Desde luego el cineasta, pese a tantos reconocimientos, no cayó en la adulación hacia Hollywood, lo que queda de manifiesto en Como plaga de langosta (1975), adaptación de una novela de Nathanael West, que sugería sin disimulos que con frecuencia los estudios no eran otra cosa que una fábrica de juguetes rotos, sobre todo en lo relativo a los perdedores que viven fuera de los focos, y que se ilustraba en la escenas del incendio. El film no fue tan celebrado, pero aún había espacio para las nominaciones a los Oscar, en este caso dos, para la fotografía y la interpretación secundaria de Burgess Meredith. En cambio, fue enormemente popular, Marathon Man (1976), donde William Goldman adaptaba su propia novela, con espléndidos trabajos de Dustin Hoffman y Laurence Olivier, el segundo nominado al Oscar, quedan para la memoria cinéfilas la carreras de fondo, y la escena de tortura que no deberías ver si al día siguiente tienes consulta con el dentista.
Aunque siempre mantendrá un alto nivel, quizá a partir de aquí puede detectarse un cierto declive, las cimas alcanzadas era sin duda muy altas. Así, la romántica Yanquis (1979), con Richard Gere y , presenta cierta belleza formal, pero resulta algo académica y convencional. Más sorprende en su filmografía la comedia coral de trazo grueso Desmadre en la autopista (1981). Y en fin, pasa a hacer cine de género correcto pero no memorable, los casos de la cinta de espías basada en hechos reales El juego del halcón (1985), con Timothy Hutton y Sean Penn, y de Los creyentes (1987):de terror y sectas. Volver a Reino Unido le sentó bien con la ya citada Madame Sousatzka, pero a partir de aquí, apenas se puede reconocer a Schlesinger en el thriller con vecino psicópata De repente, un extraño (1990), o en la cinta de venganza Ojo por ojo (1996). Y cierra su filmografía con Rupert Everett y Madonna en un film que, ironías de la vida, no respondía a la afirmación de su título, Algo casi perfecto (2000).
El mismo año de este film, Schlesinger sufrió un derrame cerebral del que nunca se recuperó. Fallecería en Palm Springs, donde residía, junto a Childers y sus seres queridos, en 2003.
Premios
1 nominación
- Dirección Domingo, maldito domingo
1 premio
- Dirección Cowboy de medianoche
1 premio
- Oso de Oro Esa clase de amor
