Lee Byung-Hun
55 añosSí que hay opción
No resulta exagerado decir que es el actor coreano más popular del momento. Lee Byung-Hun es una estrella en su país, ha sabido labrarse una pequeña gran carrera en Hollywood, y Netflix le ha dado la oportunidad de estar en dos de sus producciones más populares, "El juego del calamar" y "Las guerreras K-Pop". Trabajos como "No hay otra opción" demuestran que su prestigio es más que merecido.
Lee Byung-hun nació en 1970 en Seúl, Corea del Sur. Creció en una familia de clase media; su padre, Lee Jong-kun, era un empresario que falleció a finales de los 90, dejando una deuda que el actor se esforzó por pagar durante los inicios de su carrera.
Su completa formación no es solo actoral. Así, se graduó en Lengua y Literatura Francesa por la Universidad Hanyang, e hizo una maestría en Teatro y Cine en la Escuela de Graduados de la Universidad Chung-Ang. Además ha demostrado facilidad para los idiomas, y habla con fluidez, por supuesto el coreano, pero también inglés y francés, lo que sería de gran ayuda para su salto a Hollywood y su presencia en producciones internacionales.
De entre los directores de prestigio con que ha trabajado en su país, sobresale Park Chan-wook. Principiando el tercer milenio estuvo en JSA (Joint Security Area) (2000), adrenalítica cinta que transcurría en la frontera entre las dos Coreas. Menos interés tiene Three Extremes (2004), donde protagonizaba el segmento “Cut”, dando vida a un director de cine secuestrado por un extra resentido. Y desde luego, brilla con luz propia en la inclasificable No hay otra opción (2025), crítica al capitalismo más despiadado, donde tras ser despedido, utiliza métodos muy expeditivos para evitar que otros le quiten el que debería ser su nuevo empleo.
En Corea está claro que le ama la crítica y el público por igual, tan sólidas son sus interpretaciones. Algunos de sus filmes más celebrados son A Bittersweet Life (2005), puro cine negro de Kim Jee-woon; El bueno, el malo y el raro (2008), western a la coreana donde es el “malo” y en el que la influencia de Sergio Leone se encuentra incluso en el título; la hiperviolenta Encontré al diablo (2010), thriller de venganza extrema; y Concrete Utopia (2023), cinta post-apocalíptica.
Reforzó su popularidad sin duda la serie El juego del calamar, darwinismo social como nunca se había visto antes, o casi. Lee Byung-hun interpreta al “Front Man”, el misterioso supervisor de los juegos. Aunque en la primera temporada (2021) su papel fue breve (revelando su identidad al final), en la segunda temporada (2024) y en la tercera (2025), su personaje adquiere un gran protagonismo, al explorarse su pasado y motivaciones para dirigir el juego.
Aunque sus papeles en Estados Unidos no son exactamente memorables, ha logrado labrarse una pequeña gran carrera ahí con pequeños roles muy bien pagados. Así, le hemos visto en G.I. Joe (2009) y G.I. Joe: La venganza (2013), donde era el ninja blanco Storm Shadow; en Red 2 (2013), compartiendo créditos con Bruce Willis, Anthony Hopkins y Catherine Zeta-Jones, entre otros; en Terminator: Génesis (2015), junto a Arnold Schwarzenegger, dando vida a un letal T-1000; y en Los siete magníficos (2016), en el remake del clásico dirigido por Antoine Fuqua.
Su vida privada ha sido objeto de un intenso escrutinio en Corea del Sur, lo que demuestra su popularidad. Por no meternos en cotilleos prescindibles, iremos a lo esencial. Lee Byung-hun está casado desde 2013 con la actriz Lee Min-jung, y tienen dos hijos nacidos en 2015 y 2023. En 2014 se vio enredado en un caso de chantaje, mientras su esposa esperaba a su primer hijo, dos mujeres le amenazaron con hacer públicas grabaciones de conversaciones sugerentes, y aunque acabaron en prisión, su imagen quedó dañada.
Si una película coreana ha copado titulares en 2025 inesperadamente, ésa es sin duda la cinta animada Las guerreras K-pop. En ella ha tenido un importante papel el actor, que en la versión original en inglés, y en la coreana, pone voz a Hyun, un veterano y enigmático mentor de las protagonistas, antiguo cazador de demonios que las guía para que equilibren sus exigentes carreras musicales con su misión secreta de proteger el mundo de fuerzas oscuras. Asegura que “es fascinante ver cómo el K-Pop y nuestro folclore se han convertido en un lenguaje universal. Participar en esta película fue como celebrar mi propia herencia a través de una lente moderna y fantástica.” Además, le encanta con sus hijos, niños de corta edad, puedan disfrutar del film: “Suelo hacer películas de gángsteres o dramas pesados que ellos no pueden ver. Y por fin he hecho algo que me convierte en un padre 'cool' a sus ojos.”
