Lorraine Bracco
71 añosPremios: Oscar (1 nominación) Ver más
Una de los nuestros
Se la recuerda como testigo de las atrocidades del mundo de la mafia, como esposa de un gángster, en “Uno de los nuestros”, o psiquiatra del protagonista en “Los Soprano”. Pero Lorraine Bracco ha creado personajes inolvidables en películas de diversos géneros, pues se distingue por una mezcla única de intensidad emocional, elegancia natural y una capacidad innata para transmitir vulnerabilidad y fuerza a la vez. A lo largo del tiempo ha sabido reinventarse satisfactoriamente.
Nacida el 2 de octubre de 1954 en Brooklyn, Nueva York, Lorraine Bracco es una de las tres hijas del ama de casa Eileen y el operador de grúa Salvatore Bracco Sr. Creció en Long Island junto a sus hermanos Elizabeth y Salvatore Jr. Su ascendencia es una mezcla de raíces italianas, inglesas y francesas. Durante su infancia, tuvo problemas académicos debido a la dislexia, lo que le generó inseguridades. En una entrevista, recordó cómo un insulto en sexto grado la marcó profundamente: “En una votación me eligieron la niña más fea de la clase. Fui a casa y lloré y lloré”.
Debió mejorar físicamente bastante en poco tiempo, pues a los 20 años, Lorraine Bracco se trasladó a Francia, donde trabajó como modelo para Jean-Paul Gaultier. Allí participó en películas francesas. Aunque inicialmente no se sentía atraída por la actuación, una experiencia con la directora Lina Wertmüller en Camorra: contacto en Nápoles la inspiró a tomar en serio su carrera actoral.
Su gran oportunidad llegó en 1990 con Uno de los nuestros, de Martin Scorsese. Daba vida a Karen, esposa de Henry Hill (interpretado por Ray Liotta), mafioso del barrio que se va adentrando cada vez más en el crimen organizado. A través de sus ojos, el espectador accede a un mundo de glamour, peligro y corrupción moral. Lejos de ser una simple secundaria o una figura decorativa, el personaje tiene una evolución compleja: pasa de la fascinación por la vida lujosa del crimen a la desesperación cuando su familia se desmorona por las adicciones, la violencia y las traiciones. “No era un personaje simple. Era una mujer que tomaba decisiones, que luchaba por su vida, que quería proteger a sus hijos, y que también estaba enganchada a ese estilo de vida. No puedes juzgarla desde fuera sin entender lo que significa estar atrapada ahí”, explicaba.
Su interpretación le valió una nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto. Curiosamente, Lorraine Bracco no vio la película completa hasta 2015. “Fui al estreno deseando ver el film terminado, pero me perdí el principio haciendo entrevistas y luego me sacaron antes del final”. A continuación dio vida a una ejecutiva publicitaria en Una rubia muy dudosa, del legendario Blake Edwards. En Los últimos días del Edén, compartió protagonismo con Sean Connery, interpretando a la doctora Rae Crane, científica enviada a supervisar el trabajo de un investigador en lo más profundo del Amazonas. Su personaje representa a la racionalidad científica enfrentada al misterio de lo desconocido. “Rodar en la selva fue durísimo. Estábamos en medio de la nada, con humedad, bichos, condiciones extremas. Pero fue una experiencia única. Trabajar con Connery fue un lujo”, declaró la estrella.
Estuvo a las órdenes de Gus Van Sant en Ellas también se deprimen, donde encarnaba a una doctora. En el drama familiar con tintes de realismo mágico La fuerza de la ilusión interpretaba a la madre de dos niños que intentan escapar del abuso doméstico. Aunque su papel es secundario, su actuación es contenida y emocional, transmitiendo la impotencia de una mujer que no logra proteger a sus hijos. En Diario de un rebelde, Lorraine Bracco interpretaba a la madre del personaje principal, Jim Carroll (Leonardo DiCaprio), adolescente que cae en la drogadicción. Su papel, aunque breve, es esencial: su escena más recordada es cuando echa a su hijo drogadicto de casa, en un momento de desesperación y dolor. “Esa escena fue devastadora. Fue como una bofetada emocional. Me dejó hecha polvo durante días”, confesó.
Lorraine Bracco se casó con el francés Daniel Guerard en 1979, pero el matrimonio se disolvió tres años después. Tuvieron una hija, la también actriz Margaux Guerard. A continuación mantuvo una relación de 12 años con el actor Harvey Keitel, a quien conoció mientras vivía en París, con el que tuvo otra hija, Stella Keitel, nacida en 1985. Mantuvo con el actor de Thelma y Louise una larga batalla legal por la custodia de la niña, y como consecuencia, cayó en un fuerte decaimiento. “La depresión es un remolino. Tú no la tienes. Ella te tiene a ti”, afirmó en una entrevista. Una vez superado el problema, se unió a Edward James Olmos hasta 2002.
En 1999, Lorraine Bracco asumió el papel de la Dra. Jennifer Melfi en Los Soprano. Inicialmente, el creador David Chase la consideró para el papel de Carmela Soprano, pero la actriz insistió en interpretar a la psiquiatra del protagonista, buscando un desafío diferente. Su actuación le valió múltiples nominaciones a los Emmy y los Globos de Oro. Sin embargo, expresó su descontento con la forma en que su personaje desapareció de la serie: "¿Cómo puedes pasar cinco años en la vida de alguien e irte sin más?" . A pesar de ello, reconoce el impacto duradero de la ficción.
En los últimos años, Lorraine Bracco ha participado en proyectos como la serie documental My Big Italian Adventure, donde renovaba una casa en Sicilia. En cine ha seguido demostrando su versatilidad, en títulos como La fiebre de los ricos, del español Galder Gaztelu-Urrutia, donde fue una mujer que intentaba sobrevivir tras la aparición de un virus que ataca a millonarios. En Nonnas dio vida a Roberta, viuda siciliana que con otras ancianas se convierte en chef en un restaurante italiano en Staten Island, a partir de una historia real.
