María Adánez
50 añosAlma rebelde
Arrasó como la Pija, joven heredera con alma rebelde en “La que se avecina”, pero María Adánez ha sorprendido en numerosos papeles en cine, teatro y televisión desde que inició su singladura de niña.
Nacida en Madrid, el 12 de marzo de 1976, María Adánez Almenara es hija de la maquilladora de cine Paca Almenara. Comenzó su carrera artística con tan solo seis años, con diversos personajes en series como Farmacia de guardia, Menudo es mi padre, ¡Ay, Señor, Señor! y Paraíso. Pero fue en 1995 cuando se dio a conocer al gran público con su papel de María, joven con aspiraciones artísticas, hija mayor del matrimonio protagonista de Pepa y Pepe.
Su formación y carrera teatral son pilares de su trayectoria. Debutó con siete años en “Casa de muñecas” de Henrik Ibsen y ha trabajado en numerosos montajes, desde comedias como “La tienda de la esquina” hasta clásicos como Salomé con dirección de Miguel Narros. Ha alternado papeles dramáticos en “Las brujas de Salem” y “La señorita Julia” con proyectos contemporáneos como El pequeño poni, que le valió varias nominaciones a los premios teatrales. Acaba de estrenar en los escenarios un montaje de “Panorama desde el puente”, de Arthur Miller.
El gran salto a la fama llegó entre 2003 y 2006 con Aquí no hay quien viva, de los hermanos Caballero, donde dio vida a Lucía Álvarez, joven acomodada con alma algo bohemia. La serie, un fenómeno social, exigió horarios de rodaje intensos: como ha contado la propia Adánez, “nos comía tanto la emisión… trabajábamos sábados y domingos” y una vez incluso fue llamada a las seis y media de la mañana tras una llamada a las dos de la madrugada. Más adelante protagonizó otras producciones catódicas como Círculo rojo, Maitena: Estados alterados o El secreto de Puente Viejo y ha participado en monólogos para El club de la comedia. En 2012 se incorporó a La que se avecina como la abogada matrimonialista Rebeca Ortiz, papel que retomó en 2024 tras varios años de ausencia. “Volver a trabajar con ellos es volver a casa”, declaró refiriéndose a su reencuentro con los hermanos Caballero.
Además, María Adánez se prodiga en el cine desde que era una niña, cuando apareció en títulos como Loca por el circo, El currante y El crack II. Durante los años 80 y 90 participó en varias producciones destacadas, como El vuelo de la paloma, El rey del mambo, Los peores años de nuestra vida y La ley de la frontera. Su papel en El tiempo de la felicidad la consolidó como una de las jóvenes promesas del cine español, interpretando a una mujer influida por la cultura hippie de los años setenta.
En Cha cha chá interpretó a María, joven enredada en un triángulo amoroso que la obliga a buscar soluciones inesperadas para mantener la amistad con su mejor amiga, mostrando su habilidad para el humor con matices de romanticismo y conflicto personal. En Todo menos la chica dio vida a la novia de un narcotraficante, atrapada en los sentimientos de dos amigos, un papel que exigía equilibrar inocencia, tensión y cierta comicidad. En Tiempos de azúcar encarnó a Ángela, una joven casada con un hombre mayor pero que aún conserva sentimientos por un amigo de toda la vida, revelando su talento para explorar los conflictos internos y emocionales de sus personajes. A lo largo de esa década también participó en El lápiz del carpintero y Tiovivo c. 1950, películas en las que mostró su capacidad para encarnar personajes complejos en contextos dramáticos. Su primer reconocimiento internacional llegó en 2009 con Mi vida en ruinas, donde interpretó junto a Nia Vardalos a Lena, turista española recién divorciada que viaja a Grecia.
Su padre falleció en 2010, un episodio que inspiró su incursión en la escritura y dirección con el cortometraje 5ºB Escalera Dcha. En lo personal, tras una relación con Alberto Caballero, director y guionista de Aquí no hay quien viva, se casó en 2010 con el abogado británico David Murphy, de quien se divorció tres años después. En 2020 anunció su embarazo con Ignacio Hernández y en 2021 nació su hijo Claudio.
