Pamela Anderson
58 añosVigilante playera
No es la actriz más versátil, ni la más creíble, pero es una mujer persistente. A lo largo de su carrera, Pamela Anderson arrasó como socorrista con melena al viento con “Los vigilantes de la playa”, y ha sido modelo, escritora, activista y hasta concursante de reality shows. Su vida ha sido una mezcla de glamour, escándalos y reinvención constante. Y, pese a todo, siempre ha sabido cómo volver al centro del escenario.
Pamela Denise Anderson nació el 1 de julio de 1967 en Ladysmith, pequeña localidad de Columbia Británica, Canadá, hija de Barry, reparador de hornos, y Carol, camarera. Su bisabuelo, Juho Hyytiäinen, emigró desde Finlandia a Canadá en 1908, y como tantos inmigrantes, cambió su apellido por uno más “adaptado”: Anderson (gracias a eso los periodistas de cine no hemos tenido que aprender a escribir “Pamela Hyytiäinen”). La chavala nació justo durante el centenario de la Confederación Canadiense, lo que le valió el título de “bebé del Centenario” y que ya apareciera en televisión cuando sólo tenía unos meses.
No tuvo una adolescencia fácil, pues según desveló públicamente en 2014, sufrió múltiples abusos sexuales de su niñera, el hermano de una amiga, y otras personas. “Es algo que te marca, pero también te hace más fuerte”, confesó. Esta herida profunda moldeó su visión de la vida, de las relaciones y también su compromiso con el activismo y la autoaceptación.
Tras graduarse de la Highland Secondary School en 1985, trabajó como instructora de fitness en Vancouver. Se hizo famosa por accidente en 1989, cuando fue captada por la cámara gigante durante un partido de fútbol canadiense mientras llevaba una camiseta ajustada de Labatt’s Beer, marca cervecera que la fichó como modelo. Poco después Playboy la fichó para su portada de octubre de 1989. Así inició una relación legendaria con la silicona y la revista: Pamela Anderson ostenta el récord de más portadas en la historia de la publicación.
Su debut actoral llegó en 1991 con un pequeño papel como Lisa, la chica que aparece en un programa televisivo sobre bricolage, en la sitcom Un chapuzas en casa. Su gran salto vino con Los vigilantes de la playa (1992-1997), donde dio vida a C.J. Parker, la socorrista más famosa de la Tierra, que patrullaba las playas con traje de baño rojo, cámara lenta y mucho volumen capilar, aunque pocas veces se la veía nadar. Contra todo pronóstico, el show se convirtió en un fenómeno mundial. “Los vigilantes de la playa fue una locura. Nunca imaginé que acabaría en más de 140 países”, admitió ella misma.
En 1996, probó suerte como heroína de acción en Barb Wire, un híbrido entre Casablanca y videoclip de Mötley Crüe con mucha laca. Fue un fracaso comercial y de crítica, pero Pamela Anderson lo abrazó con humor: “Fue mi Casablanca... pero con más cuero y menos sutileza”. Durante el rodaje se tatuó una alambre de púas en el brazo, gesto promocional que tuvo mucho eco mediático (aunque se lo quitó en 2016).
Pero si hay un capítulo que marcó la imagen pública de Pamela Anderson, fue el escándalo de la cinta sexual con Tommy Lee. En 1995, una grabación privada de su luna de miel con el batería de Mötley Crüe fue robada de su casa por un electricista despedido. En una era pre-YouTube, pre-OnlyFans y sin leyes claras sobre privacidad digital, el video circuló como pólvora por VHS y portales rudimentarios de internet. Pamela y Tommy fueron a los tribunales para evitar su distribución, pero perdieron el control del material. El impacto fue tal que en 2022 Hulu –en España Disney+– estrenó Pam & Tommy, miniserie que dramatizaba el caso. Pamela no participó en el proyecto y denunció que revivía un trauma sin su consentimiento. Respondió con Pamela Anderson, una historia de amor, documental estrenado en Netflix en 2023 y producido por su hijo Brandon Thomas Lee. Ahí, con honestidad brutal, abordó su infancia, sus amores y su redención.
A principios del siglo XXI, Pamela Anderson alternó series como V.I.P. y Stacked, cameos en películas (Borat, donde es literalmente secuestrada) y participaciones en teatro: en 2009 interpretó al Genio en “Aladino” en Londres y actuó en el cabaré Crazy Horse de París. También se convirtió en rostro habitual de reality shows y programas de entretenimiento televisivo como “Gran Hermano” (UK), “Dancing on Ice” y “Bailando con las estrellas”.
En 2022 llegó su mayor reto escénico: debutó en Broadway como Roxie Hart en “Chicago”. Las críticas destacaron su presencia y entrega. “No soy bailarina, ni cantante, pero soy actriz. Y tenía algo que decir”, explicó.
En 2024 sorprendió a todos con The Last Showgirl, drama indie donde interpreta a una ex bailarina de Las Vegas que se enfrenta al ocaso de su carrera con dignidad y coraje. Su interpretación le valió que por una vez la crítica se la tomara en serio, y nominaciones al Globo de Oro y los premios SAG. “Es el papel que esperé toda mi vida. A veces, las segundas oportunidades llegan con más fuerza”.
Fuera del escenario, Pamela se ha reinventado como activista. Es una voz clave en la defensa de los derechos animales, colaborando estrechamente con PETA. Desde 2020 vive en Ladysmith, su ciudad natal, donde tras restaurar la casa de su abuela, lleva una vida más tranquila, dedicada a la cocina vegana, el activismo y la escritura. En 2024 lanzó el libro “I Love You: Recipes from the Heart”, un recetario con memorias y platos que combina ternura, anécdotas y tofu.
La vida amorosa de Pamela Anderson ha sido tan seguida por la prensa como sus pasos en la alfombra roja. Con el citado Tommy Lee, con quien tuvo una relación tormentosa (le arrestaron en 1998 por agredirla), dio a luz a dos hijos, el citado Brandon Thomas Lee, actor y productor, y Dylan Jagger Lee, músico modelo. Volvió a probar suerte en el amor más veces que Elizabeth Taylor, pues estuvo casada con Kid Rock, Rick Salomon (dos veces), Jon Peters (aunque no fue legal) y su guardaespaldas Dan Hayhurst. Cada relación terminó en divorcio o anulación, en tiempo récord.
