Peter Sellers
54 años ()Premios: Oscar (2 nominaciones) Ver más
Camaleón de la comedia
Su habilidad para adoptar múltiples personalidades en una sola película era asombrosa. Peter Sellers brilló sobre todo en el terreno de la comedia.
Nacido el 8 de septiembre de 1925 en Southsea, Hampshire, Reino Unido, Richard Henry Sellers provenía de una familia de artistas de vodevil. “El espectáculo era inevitable”, dijo en una ocasión y no mentía: ya desde niño, el escenario era su patio de recreo. Sus padres insistían en llamarle Peter, nombre de su hermano muerto unos años antes, y al final todo el mundo le conocía así. Como se vio en el biopic del actor, Llámame Peter, donde estaba interpretado por Geoffrey Rush, fue un niño extremadamente dependiente de su madre. Le llamaba la atención sobre todo la música, aprendiendo a tocar la batería con Joe Daniels, leyenda del jazz británico.Además de obligarle a abandonar los estudios, la II Guerra Mundial tuvo otra consecuencia importante para el actor, que le hizo emprender su primera gira como cómico. Reclutado a la fuerza con 15 años, puesto que su miopía le volvía poco apto para el frente, el ejército le destinó al Gang Show, troupe que entretenía a los soldados en el frente. Así, Peter Sellers fue destinado a Asia, recorriendo India, Ceilán, actual Sri Lanka, y Birmania, Tras la contienda, se unió a The Goons, un grupo cómico cuyo programa de radio, The Goon Show, se convirtió en un fenómeno en la BBC durante los años 50. “Eran tiempos locos”, recordó Sellers, “nos permitían ser absurdos en una época que necesitaba un poco de caos”. Allí refinó su capacidad para imitar voces y personalidades, que más tarde hizo de él un camaleón del cine.
El debut cinematográfico de Peter Sellers fue en 1951, y pronto se convirtió en un rostro recurrente de las comedias británicas. En El quinteto de la muerte (1955), interpretó a un torpe ladrón que dejó claro que dicha torpeza podía ser un arte. Sin embargo, sería su asociación con el visionario director Stanley Kubrick lo que lo lanzaría al estrellato internacional. En Lolita (1962), dio vida al excéntrico Clare Quilty, un villano tan inquietante como encantador. Más tarde, en ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964), interpretó a tres personajes diferentes: el Capitán Lionel Mandrake, el Presidente Merkin Muffley y el Dr. Strangelove. Cada uno era único en voz, acento y gestualidad. “¿Cómo elegí las características de cada uno? Simple: dejé que los personajes me eligieran a mí”, comentó.Supersticioso en grado extremo, Peter Sellers estaba cargado de fobias, sobre todo a los color verde y púrpura. Afirmaba sin reparos que los espíritus de Stan Laurel, Napoleón o Leonardo DaVinci le poseían cuando tenía que interpretar un papel difícil. Recurría regularmente a los servicios del astrólogo Maurice Woodruff, un caradura que aceptaba suculentos pagos a cambio de aconsejarle sobre la conveniencia de aceptar o no un papel. Se enteró de este dato Blake Edwards, ansioso de reclutarle, por lo que le gratificó con una generosa cantidad para que le dijera a Peter que “una persona con las iniciales B. E.” sería muy importante en su vida. Por desgracia, se tomó la sugerencia en otro sentido, casándose de inmediato con Britt Ekland, su segunda esposa, a la cual hizo bastante desgraciada.
Por suerte el cineasta logró su propósito. Si bien Peter Sellers ya era un actor respetado, fue su papel como el desastroso pero entrañable inspector Jacques Clouseau en La pantera rosa (1963), del citado realizador, el que lo catapultó a la cima del humor mundial. Blake Edwards, el director, encontró en Sellers el vehículo perfecto para una comedia física absurda e inolvidable.
“Clouseau no es torpe”, explicó Sellers. “Es un genio incomprendido... por sí mismo”. Ya sea luchando con un violín o destruyendo accidentalmente un piano, cada escena era una lección de cómo hacer reír sin decir una palabra. Las secuelas, como El nuevo caso del inspector Clouseau (1964), El regreso de la pantera rosa (1975) y La pantera rosa ataca de nuevo (1976), cimentaron su puesto como icono del humor físico. Cada entrega permitía a Sellers desplegar su talento para la comedia y su impecable sincronización humorística.
En 1968, protagonizó El guateque, donde era el desventurado Hrundi V. Bakshi, un actor indio que transforma una fiesta elegante de Hollywood en un caos absoluto. “Hrundi era mi oda a la incomodidad social”, bromeó Sellers. El actor demostró con creces su capacidad para generar humor a través de situaciones incómodas y malentendidos. Su dominio de los acentos y su entrega total al personaje hicieron de esta película un clásico atemporal. Un dato curioso: el rodaje fue tan improvisado como la actuación de Sellers. El realizador Blake Edwards y él decidieron abandonar el guion y simplemente “dejar que las cosas sucedieran”. ¿El resultado? Una comedia que parece espontánea y orgánica, como si cada desastre fuera realmente accidental.
A pesar de su éxito en la pantalla, la vida personal de Peter Sellers fue una montaña rusa de emociones. Se casó cuatro veces, incluyendo matrimonios con las actrices Britt Ekland y Lynne Frederick. Su salud también sufrió debido a su estilo de vida y al estrés de su carrera. Experimentó varios problemas cardíacos, lo que no impidió que continuara trabajando con una energía aparentemente inagotable.
En 1979, Peter Sellers protagonizó Bienvenido, Mr. Chance, interpretando a Chance, un jardinero ingenuo cuya visión simple de la vida es tomada erróneamente como una profunda sabiduría por la alta sociedad estadounidense. Su actuación fue aclamada por la crítica, y muchos la consideran su mejor trabajo. Por este papel, recibió una nominación al Oscar y ganó un Globo de Oro.
La vida de Peter Sellers llegó a su fin el 24 de julio de 1980, por culpa de un ataque al corazón cuando tenía 54 años.
Premios
1 nominación
- Actor principal Bienvenido Mr. Chance
1 nominación
- Actor principal Teléfono rojo volamos hacia Moscú
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Filmografía
Teléfono rojo volamos hacia Moscú
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