Sam Waterston
85 añosPremios: Oscar (1 nominación) Ver más
Imagina un buen actor
Ha pasado a la historia por su papel del periodista Sydney Schanberg fundiéndose en un abrazo con su colega fotógrafo camboyano Dith Pran en "Los gritos del silencio" mientras se escucha a John Lennon cantar "Imagine", que le valió su única nominación al Oscar. Pero su poder interpretativo es mayor de lo que uno puede imaginar.
Sam Waterston nació en 1940 en Cambridge, Massachusetts. Era el tercero de cuatro hermanos, y el ambiente de su hogar sobresalía por las inquietudes intelectuales y culturales. No en balde su padre, George Chychele Waterston, trabajaba como profesor de idiomas y pintor, mientras que su madre, Alice Tucker Atkinson, era paisajista. Además de educarse en el aprecio por la belleza, también aprendió la ética del trabajo bien hecho, como servicio a los demás, y la justicia social. En esto influyeron las creencias cristianas episcopalianas de la familia.
Waterston se formó inicialmente en el Groton School, prestigiosa escuela preparatoria en Massachusetts, antes de ingresar en la Universidad de Yale, donde comenzó a explorar su interés por el teatro. Su pasión por la actuación lo llevó a París, donde estudió en la Société des Comédiens-Français, y se impregnó del teatro europeo.
En el teatro, Sam Waterston se ha destacado en numerosas producciones de Shakespeare, consolidándose como un intérprete brillante del repertorio clásico. Así, ha hecho el papel principal en “Hamlet”, en la producción de Joseph Papp en el New York Shakespeare Festival. También con Papp hizo el Benedick de “Mucho ruido y pocas nueces”. Además dio vida al presidente Abraham Lincoln en “Abe Lincoln in Illinois” según la obra de Robert Emmet Sherwood en Broadway, que le valió una nominación al premio Tony. Sería característico de toda su carrera conferir a sus personajes una gran dignidad y peso específico, son gente con clase, aunque dentro de un amplio abanico de matices, algunos de mayor estatura moral que otros.
En cine su primer título importante es Cuidado con el mayordomo, de 1967, una comedia de la divertida pareja conformada por Dick Van Dyke y Barbara Feldon, aunque su papel era decididamente menor. Pero su formación teatral era un plus, por lo que no es de extrañar que le pusieran en frente nada menos que de Katharine Hepburn en 1973, en un telefilm que adaptaba El zoo de cristal, según la obra de Tennessee Williams. Al año siguiente llegaría El gran Gatsby, adaptación de la novela de F. Scott Fitzgerald, donde daba vida a Nick Carraway, con Robert Redford y Mia Farrow de protagonistas.
Su carrera le llevó, o no, a Marte, en Capricornio Uno (1978), y a colaborar con Woody Allen en Interiores (1978), Hannah y sus hermanas (1986), Septiembre (1987) y Delitos y faltas (1989). En 1980 se le abrió literalmente La puerta del cielo con el western de Michael Cimino que arruinó a United Artists, y cuatro años después llegó la consagración absoluta con el film de Roland Joffé basado en el genocidio de los kémeres rojos en Camboya Los gritos del silencio que se llevó 3 Oscar de 7 nominaciones, una a su interpretación, estupenda junto a la del oscarizado Haing S. Ngor.
La década de los 90 empezó con buen pie gracias a Verano en Louisiana (1991), el último gran trabajo de Robert Mulligan. A partir de ese momento decayó un tanto su contribución al cine, aunque estuvo en títulos de interés, con presencia menor, como La propietaria (1996), El caso Sloane (2017) y Una cuestión de género (2018). A cambio, destaca su longeva presencia en la serie Ley y orden, nacida en 1994, en la que ha estado en más de 400 capítulos, dando vida al emblemático fiscal Jack McCoy. También en televisión ha destacado su contribución a la serie periodística The Newsroom (2012-2014) y a The Dropout: Auge y caída de Elizabeth Holmes.
Waterston estuvo casado entre 1964 y 1975 con Barbara Rutledge Johns, con quien tuvo a su primer hijo James Waterston, también actor, igual que dos de los tres hijos tenidos con la mujer con la que lleva más de 50 años casado, Lynn Louisa Woodruff, ellas son Katherine y Elisabeth. El cuarto hijo, Graham, también ha trabajado en la industria cinematográfica, pero no como actor.
Activista y filántropo comprometido, Waterston respalda diversas causas sociales y ambientales, como las defendidas por Oceana, una ONG dedicada a la protección de los océanos.
