20/08/2012
por Juan Luis Sánchez

Tony Scott nunca rodó un título tan destacado como las obras maestras de su hermano Ridley Scott, pero era un valor seguro, con trabajos tan sólidos como "Spy Game" y "Marea roja". El realizador ha fallecido durante el mediodía del domingo, tras saltar por el puente Vincent Thomas en la zona del puerto de Los Ángeles. Un equipo de buzos rescató el cuerpo sin vida del realizador de 68. Poco después, se encontró en su oficina una nota de Scott anunciando su intención de suicidarse.
Tony Scott dejó aparcado su coche en un estacionamiento cercano. Según los testigos caminó sin vacilar, y saltó una valla de protección de unos dos metros para poder saltar al agua. La noticia ha conmocionado a la comunidad cinematográfica de Hollywood. El cineasta preparaba la secuela de Top Gun. Ídolos del aire, su película más conocida.
Nacido en North Shields (Northumberland), localidad agrícola del norte de Inglaterra, el 21 de junio de 1944, Anthony D.L. Scott era hijo de Elizabeth Scott, actriz de breve trayectoria, que en los 40 intervino en algún título como El caso de la mujer asustada. Empezó a interesarse por el cine gracias a su hermano Ridley, que reclutó a Tony cuando éste tenía 16 años para que protagonizara Boy and Bicicle, su debut en el cortometraje. Tony quería convertirse en pintor, aunque siempre iba siguiendo los pasos de su hermano, y estudió como él en el Royal College of Art de Londres. Cuando terminó decidió rodar documentales, pero su hermano Ridley le convenció para que le ayudara elaborando anuncios publicitarios. “Yo sabía que él quería hacer documentales, pero le pedí que no fuera a la BBC, que se quedara conmigo. Como yo sabía que era un apasionado de los coches le dije que viniera a trabajar conmigo, y en un año tendría un Ferrari. Aceptó encantado”. Así fue como acabó dirigiendo centenares de anuncios para la compañía RSA (Ridley Scott Asociates). Acabó estando temporalmente al frente de toda la compañía, cuando su hermano empezó a ausentarse durante largos períodos de tiempo cuando empezó a dirigir Los duelistas, Alien, el octavo pasajero y Blade Runner. Un día, su hermano le propuso jugarse a cara o cruz quién de los dos dirigiría la adaptación de L’Auteur de Beltraffio, un relato de Henry James, para una serie televisiva francesa.
En 1980, la familia sufre un serio revés, cuando muere Frank, otro hermano. Poco después, Tony recibe tentadoras ofertas de Hollywood, que por aquel entonces fichaba a muchos directores publicitarios ingleses, como Alan Parker, Adrian Lyne, Hugh Hudson y el propio Ridley. MGM le ofrece ponerse al frente de una historia de vampiros, El ansia, con David Bowie y Catherine Deneuve, donde el joven Tony demostró su imaginación visual. Curiosamente, aunque se ha convertido con el tiempo en una película de culto, en su momento no tuvo mucha repercusión, y Tony tuvo que volver a los anuncios, porque no le volvieron a fichar para dirigir más cine durante tres años. Fue entonces cuando recibió la llamada de dos tipos que se declaraban apasionados de El ansia, los productores Don Simpson y Jerry Bruckheimer. Éstos habían visto un anuncio de coches de Tony, donde un turismo compite contra un caza de combate, y habían llegado a la conclusión de que el británico era ideal para llevar al cine Top Gun, el proyecto que tenían entre manos. Las peripecias de un joven que recibía entrenamiento en una escuela de pilotos de combate se convirtieron en un fenómeno de masas, y terminaron de consagrar al entonces en alza Tom Cruise como ídolo de adolescentes. Simpson y Bruckheimer volvieron a ficharle para Superdetective en Hollywood II, que a pesar de que partía de un guión muy poco inspirado, obtuvo un gran éxito en las taquillas. Tras Revenge, volvió a colaborar con los mismos productores en Días de trueno, de nuevo con Tom Cruise, concebida como una fotocopia de Top Gun, que cambiaba la aviación por los automóviles de competición. El film no obtuvo la repercusión que se esperaba.
El productor Joel Silver puso a Tony Scott al frente de una de sus típicas cintas que combinaban acción con humor, al estilo de Arma letal y Jungla de cristal, sus grandes éxitos, y aunque El último boy scout no llegaba a la altura, obtuvo el respaldo del público. Justo a continuación, un conocido le presenta a un tal Quentin Tarantino que estaba muy interesado en que leyera dos guiones que había escrito: Reservoir Dogs y Amor a quemarropa. Scott queda fascinado y le dice al chico que quiere dirigir las dos películas. Tarantino le respondió que Reservoir Dogs la iba a dirigir él, pero le vende Amor a quemarropa, que protagonizada por Christian Slater y Patricia Arquette se convierte en uno de los mejores trabajos del realizador. También se luce especialmente en Marea roja, filmada con gran dinamismo y sofisticados movimientos de cámara, a pesar de que la trama transcurre en el interior de un submarino. Fue su primer trabajo con Denzel Washington, que se convertiría en una especie de actor fetiche con el que rodaría también El fuego de la venganza, Déjà Vu y Asalto al tren Pelham 123. Ambos volverán a formar equipo en Unstoppable, prevista para 2011.
Encasillado en el thriller de acción, y a pesar de la decepcionante Fanático, Scott ha sabido mantener el nivel muy alto con títulos como Enemigo público, Spy Game y El fuego de la venganza –en la que se excedió en brutalidad en su segundo tramo–. Scott fue también el autor de Domino, basada en la historia real de la cazadora de recompensas Domino Harvey, que filmó a ritmo exageradamente rápido, en un experimento que si bien no acababa de funcionar, tiene su interés.
Divorciado dos veces, Tony compartía su vida con Donna W. Scott, actriz que ha aparecido brevemente en varias de sus películas, con la que tenía dos hijos. Tony fue también productor de El asesinato de Jesse James, y la serie televisiva Numb3rs, entre otros muchos títulos.
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