19/06/2012
por Juan Luis Sánchez

Susan Tyrrell alcanzó la cumbre de su carrera cuando fue candidata al Oscar a la mejor secundaria por su papel de Oma, la joven alcohólica, en "Fat City, ciudad dorada", dirigida por el maestro John Huston. Después no tuvo demasiadas oportunidades, pero aprovechó las pocas veces en las que le dieron un papel con posibilidades. La actriz falleció el 16 de junio, mientras dormía en su residencia de Austin (Texas) a los 67 años. Padecía desde hace una década trombocitemia, una rara enfermedad que afecta a los huesos.
Nacida en San Francisco (California), el 18 de marzo de 1945, Susan Jillian Creamer era hija de un importante agente de la empresa de representación de actores William Morris. Así las cosas, creció rodeada del glamour de Hollywood, por lo que no resulta extraño que quisiera probar fortuna en el mundo de la interpretación.
Tras un par de papeles en el teatro neoyorquino y alguna serie televisiva debutó en el cine a lo grande, gracias a la influencia paterna. El gran Henry Hatthaway le dio un papel junto a Gregory Peck en Círculo de fuego, donde era una de las mujeres que orbitaban alrededor del mafioso del que se quería vengar el protagonista. Ya por entonces la crítica la calificó de 'robaescenas' peligrosa, por lo que se preveía que tenía mucho futuro.
Poco después confirmaba su talento en 1972 de la mano de John Huston en Fat City, ciudad dorada, historia de dos boxeadores retirados (Stacy Keach y Jeff Bridges). Fue candidata al Oscar a la mejor secundaria por su papel de Alma, joven adicta al alcohol. "Huston quería a Faye Dunaway para el papel, pero yo le dije que tendría más dramatismo una alcohólica de 26 que una de 35 y al final me dio el trabajo a mí", declaró la actriz en una entrevista.
Sin embargo, fue una víctima más de la llamada 'maldición de los Oscar'. Inmediatamente después sólo consiguió trabajo en las mediocres Catch My Soul y La esposa comprada, que no tuvieron demasiada aceptación. Marco Ferreri le dio un papel muy pequeño en Ordinaria locura, y Franklin J. Schaffner otro también breve en La isla del adiós. De vez en cuando le salía algún personaje episódico en series como Kojak o Starsky y Hutch. Pero no volvió a conocer el éxito hasta 1984, cuando interpretó a Solly Mosler, una lesbiana malhablada amiga de la prostituta protagonista, en Angel, de Robert Vincent O'Neill, considerada por algunos sectores cinéfilos como película de culto. Llegó a rodar una secuela, Angel 2, que también tuvo buena aceptación.
Le daba un toque de humanidad al papel de prostituta egoísta, unida al personaje de Rutger Hauer, el mercenario protagonista de Los señores del acero, de Paul Verhoeven. Los amantes del cine trash recordarán a Tyrrell como abuela de Johnny Depp en Cry-Baby (El Lágrima), de John Waters, su última interpretación destacada.
A principios del año 2000 su vida dio un giro trágico. Tras diagnosticársele trombocitemia esencial, afección de la sangre, tuvieron que amputarle las dos piernas. Aún así, siguió trabajando en el cine, por lo que fue entre otros personajes una adivina en Anónimos, junto a Bob Dylan, Jeff Bridges y la española Penélope Cruz. Poco antes de su fallecimiento rodaba una modesta producción titulada Kid-Thing, del poco conocido David Zellner.
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