121 min. | Drama
Público apropiado: Adultos
7/10
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Año: 1999
País: EE.UU.
Dirección: Sam Mendes
Intérpretes: Kevin Spacey, Annette Bening, Thora Birch, Allison Janney, Chris Cooper, Wes Bentley, Peter Gallagher, Mena Suvari, Scott Bakula, Sam Robards, Barry Del Sherman
Guión: Alan Ball
Música: Thomas Newman
Fotografía: Conrad L. Hall
Distribuye en otros formatos (DVD): Universal
7/10
Cómo despertar de la mediocridad... muriendo en el intento
Estamos ante una de las películas más cáusticas de la última temporada. Se ha llevado 5 Oscar, en los apartados de mejor película, director, guión, actor y fotografía. Casi nada. La historia la narra un muerto, que explica cómo ha llegado a esa situación. El tipo está casado y tiene una hija. Lleva una vida mediocre y rutinaria. Ha perdido todo interés por su esposa, no existe comunicación con su hija, su trabajo no le satisface. Cuando cae en la cuenta de su vacío existencial, empieza a cambiar de estilo de vida, haciendo todo lo que se le antoja: fumar hierba, dejar su trabajo y empezar nuevo curro en una hamburguesería, hacer musculitos... La situación que le puede llevar a tocar fondo tiene la forma de la mejor amiga de su hija: una auténtica “lolita”, que le está haciendo perder la cabeza a pesar de ser poco menos que una cría.
Sam Mendes es un director desconocido, que hasta ahora se dedicaba al teatro. Sin embargo demuestra maneras en esta película, que trata de ser una advertencia sobre el reverso tenebroso del sueño americano. Aunque hay algún exceso caricaturesco, la película pone el dedo en ciertas dolorosas llagas de la sociedad actual. El director explica que “en un país como Estados Unidos, enfermo de incomunicación, donde la gente no se comunica más que por internet, me apetecía contar a través del personaje del joven que hay alternativa, dos opciones: comportarse violentamente o encontrar algo que te fascine y desarrolle tu espiritualidad.” La película ha supuesto el segundo Oscar de Kevin Spacey; antes lo ganó con Sospechosos habituales.
La razón de un título
La película debe su título a una flor. “American Beauty” alude a un tipo de rosa roja que se cultiva en Estados Unidos, y que no tiene espinas ni olor. Se trata, dice el director Sam Mendes “de una flor muy hermosa pero su belleza es estéril, carece de sentido”.

Ellos opinan de la película
“Me pareció que la experiencia de Lester, mi personaje, podía ser compartida por muchos. Creo que todo el mundo –sea cual sea la situación en que se encuentre– acaba por no disfrutar de su trabajo y por mantener relaciones insatisfactorias.”
“Pensé que si no vacilábamos, si permitíamos que las emociones se manifestaran con autenticidad, cada paso que diesen los personajes –y no siempre toman las decisiones adecuadas, ni dicen lo que deben, ni son buenos padres o buenos hijos– contribuiría a mostrar una trayectoria coherente con el desenlace.”
“El personaje de Carolyn me arrastró. Lo entendía emocionalmente. Crecí en un barrio residencial, con ese de tipo de mujeres a mi alrededor. Hacía de canguro y entraba en la casa de esas mujeres que en aquel momento tenían sus altibajos, divorcios y secretos. Dentro de sus casas lo veías todo.”
9/10
9/10
Comentario anterior a la creación de la Comunidad
| 29/10/2008 22:08

9/10
Comentario anterior a la creación de la Comunidad
| 11/11/2007 02:37

Distribuye: Universal
Extras: Español e inglés 5.1. Entrevistas. Imágenes del rodaje.
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