100 min. | Drama
Público apropiado: Jóvenes-adultos
5/10
Recomendar (26) | No recomendar (27)
Año: 2011
País: Francia
Dirección: Valérie Donzelli
Intérpretes: Valérie Donzelli, Jérémie Elkaïm, César Desseix, Gabriel Elkaïm, Elina Löwensohn, Brigitte Sy, Michèle Moretti, Philippe Laudenbach, Frédéric Pierrot
Guión: Valérie Donzelli, Jérémie Elkaïm
Fotografía: Sébastien Buchmann
Distribuye en cine: Golem
Distribuye en otros formatos (DVD): Cameo
5/10
Angustias de padre y madre
Juliette conoce a Roméo. El amor surge a primera vista. Comienzan a convivir. Se aman de verdad. Con el tiempo llega un hijo, Adam. Los días son felices, aunque duros para unos padres primerizos. Pero hay algo más: con el tiempo el niño se comporta de modo raro, llora demasiado, vomita de repente, es incapaz de caminar... Tras unas pruebas médicas, les es revelada una tremenda noticia: Adam tiene un tumor en el cerebro.
Segundo largometraje de Valérie Donzelli, tras La reine des pommes. Como en su primera película, además de ponerse tras la cámara, Donzelli escribe y también protagoniza la historia, y cuenta igualmente como compañero de reparto con Jérémie Elkaïm, coautor de guión y con quien la propia Donzelli tiene un hijo en la vida real. Quizá porque hablan de sus propias vidas, ambos componen el matrimonio sufriente de la historia, con inusitada naturalidad y convicción. Sin embargo, en el fondo las actuaciones aquí resultan secundarias, porque el absoluto peso de la película lo lleva la terrible trama. Es demasiado doloroso contar durante dos horas los sufrimientos continuos y las zozobras angustiosas de un matrimonio que experimenta el horror de la enfermedad grave de un hijo de dieciocho meses. Y eso es lo que aquí hay, ni más ni menos. Sinceramente, el atractivo es nulo.
Declaración de Guerra es inmisericorde también a la hora de contar los sucesos. Nada es impostado, sino casi terriblemente ordinario (y de ahí su fuerza): pruebas médicas, hospitales, visitas, operación, rutinas diarias, compasión ajena... Y sobrellevar este tipo de vida es una durísima prueba también para el amor. En fin, que se comprende que debido a la naturaleza del argumento es difícil enganchar emotivamente con este film. Y eso que Donzelli narra sin excesos truculentos, con optimismo e incluso rompiendo los moldes con algunos momentos de música y canciones, o usando la narración en tercera persona, al modo que a veces hacía con maestría François Truffaut, como si se tratara de un cuento o una fábula.
0/10
tiogilito | 02/07/2012 21:05

En España existe gran preocupación por el descenso en la asistencia a las salas de cine para ver películas. ¿Cuándo fue la última vez que viste una película en un cine?
El epitafio de Groucho Marx dice: Perdonen que no me levante