La muerte aguardaba en la autopista. No podía sospechar el neoyorkino Alan J. Pakula, al coger el coche el 19 de noviembre de 1999, que un tubo salido de no se sabe dónde golpearía el parabrisas. El automóvil se estrelló y Pakula, su único ocupante, falleció en el acto.
El director de orígen judío contaba con 70 años el día de su muerte. Lo inesperado de la noticia conmocionó a Hollywood. Harrison Ford, que trabajó con él en La sombra del diablo, ha comentado: "He perdido a un amigo".
Pakula se graduó en arte dramático en Yale. Tras trabajar en animación con Warner, se inclinó por otro tipo de cine, primero como productor. Asociado con Robert Mulligan, produjo un film mítico: Matar a un ruiseñor, con Gregory Peck. El debut como director lo hace con 34 años, con El cuco estéril.
Klute, Una mujer de negocios y La decisión de Sophie impulsaron las carreras de Jane Fonda y Meryl Streep. Su decimosexto film, La sombra del diablo, es una aportación al cine sobre el IRA, donde toreó a dos divos: Harrison Ford y Brad Pitt.