Sus personajes, casi
siempre un tanto ridículos, atraviesan un punto de inflexión en sus vidas, pero
mientras tratan de darle un sentido a su existencia y buscan asideros, han de
bregar con individuos estrafalarios de un mundo enloquecido. Alexander Payne es
capaz de describir las situaciones más dramáticas con sarcasmo y humor negro.
Nacido el 10 de febrero de 1961 en Omaha (Nebraska, Estados
Unidos), su nombre real, Constantinos Alexandros Papadopoulos, permite sospechar
que es hijo de emigrantes griegos, aunque su progenitor -propietario de un
restaurante- decidió cambiar el apellido griego por el más sencillo para los
anglosajones Payne. Estudió Historia y Filología Española en la Universidad de
Stanford, aunque también curso parte de la segunda licenciatura en la
Universidad de Salamanca en la propia España. Finalmente cursó un master en
cine por la Universidad de California (UCLA).
En su corto Carmen
(1985) ya daba muestras de su talento parodiando la ópera homónima, con un
gasolinero engatusado por una 'femme fatale' mientras suena la música de Bizet.
Prometedor desde el primer momento, a Payne no le faltaron contratos en
televisión y vídeos eróticos, antes de que pudiera sacar adelante Citizen Ruth, su ópera prima, con Laura
Dern como una mujer ingenua, destrozada por su adicción al pegamento y al
alcohol e incluso a los detergentes ,que se ha quedado embarazada. Ya estaban
presentes las señas de identidad del autor, un tono claramente satírico y una
protagonista que atraviesa un momento de crisis tratando de sobrevivir rodeada
de gente alocada. En este caso, Payne arremete contra los grupos provida que
tratan de salvar al nonato, pero también deja a la altura del betún a los
radicales abortistas que pretenden reclutarla para su causa.
El realizador dejó claro que iba a estar entre los grandes
con Election, elegida por David
Denby, crítico de New Yorker, como la mejor película del año. Cuestionaba en
tono satírico el sistema educativo americano, la política, el individualismo y
la moral del triunfo a cualquier precio. Aquí el hombre normal era un profesor
de ética (Matthew Broderick) que trata de impedir que una ambiciosa empollona
(Reese Witherspoon) gane las elecciones a delegados de alumnos, sin saber que
ella es capaz de todo para triunfar. Obtuvo una candidatura al Oscar al guión
adaptado, ya que se basaba en una novela de Tom Perrotta. "La mayor parte
de los halagos a mi trabajo los recibo por esta película. Creo que su cinismo
resulta atractivo. El sentimentalismo no suele sobrevivir muy bien al cabo del
tiempo, mientras que el cinismo sí", comenta el director de Nebraska.
Tras darle una pequeña vuelta al libreto de Los padres de ella, que arrasó en
taquilla, y escribir un tratamiento de guión para Parque Jurásico III, Payne escribe con Jim Taylor el guión de su
siguiente película como realizador, A
propósito de Schmidt, donde un inspirado Jack Nicholson encarnó a un
ejecutivo que trata de afrontar su jubilación, mientras que descubre a la
muerte de su esposa que ésta le había sido infiel, y su hija está a punto de
casarse con un idiota. Aunque Taylor y él se llevaron el Globo de Oro al guión
adaptado, se les escapó el Oscar al que optaban.
Su película de mayor repercusión ha sido sin duda Entre copas, de nuevo escrita con su
socio, Taylor, con el que esta vez conquistó el premio de la Academia de
Hollywood, mientras que la película optaba a otros cuatro. Paul Giamatti y
Thomas Haden Church bordaban dos personajes típicamente 'paynianos', un
escritor en horas bajas con problemas para publicar, y un tipo comprometido,
pero deseoso de cometer una infidelidad. Ambos se van de ruta enológica durante
unos días en los que conocerán a dos particulares mujeres.
En el film una de las protagonistas era su propia esposa, la
actriz coreana-canadiense Sandra Oh, con la que se había casado en enero de
2003, tras tres años de noviazgo. Pero en 2005 anunciaron que se divorciaban.
Quizás el hecho de haber ganado la estatuilla le provocó a
Payne miedo escénico. Durante siete años se resistía a rodar otro largometraje
que pudiera resultar decepcionante, aunque al ser bastante activo, aprovechó el
tiempo rodando un corto para el film colectivo Paris, je t'aime, fue productor de la serie Hung y de la comedia Convención
en Cedar Rapids, y escribió con Taylor el guión de la comedieta de medio
pelo Os declaro marido y marido,
aunque quedaron espantados del resultado final y aseguran que casi todo lo
improvisó finalmente el protagonista, Adam Sandler, sobre la marcha.
También concentró sus esfuerzos terminando su proyecto más
ambicioso, Downsizing, pero necesitaba
un presupuesto tan elevado para llevar el guión a la pantalla que no consiguió
la financiación. Deprimido ante el fracaso, se negó a adaptar la exitosa novela
"Libertad", de Jonathan Franzen, que le iba al pelo, pero no se veía
trabajando en aquella historia durante dos años. De repente le ofrecieron
versionar el libro Los descendientes,
de Kaui Kart Hemmings, porque el director escogido en primer lugar, Stephen
Frears, había abandonado. "Me gustaba la extrañísima atmósfera
socio-cultural de la clase alta de Hawai, y pensé que podía llevar la novela a
mi territorio", explica el realizador. Fue así como convirtió a George
Clooney en uno de sus personajes -si bien más real y no tan patético como los
anteriores-, un tipo corriente que tiene que afrontar la inminente muerte de su
comatosa esposa, al tiempo que descubre que ésta le fue infiel, mientras inicia
un acercamiento a sus dos jóvenes hijas. Ha cazado cinco candidaturas al Oscar,
entre ellas director, guión adaptado y película.
Se prepara para dirigir su nueva película, Nebraska, que como la mayor parte de las
que ha rodado, es otra 'road movie'. "Mi concepto del cine no es el de
Alfred Hitchcock, o sea, ejecutar con la cámara lo que previamente se ha
dibujado. Para mí hacer cine es un perpetuo descubrimiento de elementos que
pueda incorporar al film", explica Payne.