Empieza a tener papeles de entidad en películas de
prestigiosos realizadores. Pero se ha convertido en una actriz revelación por
un solo papel, el de la dulce joven enamorada de un hombre mayor que ella en An
Education. Por su fragilidad y sencillez se la ha comparado con la mismísima
Audrey Hepburn, y se rumorea que podría ser la protagonista de la nueva My
Fair Lady. Aunque las comparaciones son odiosas, al menos se puede asegurar que
ha llegado al estrellato para quedarse.
Carey Hannah Mulligan nació en Westminster (Londres), el
28 de mayo de 1985 en el seno de una familia de ascendencia irlandesa. Pasó la
mayor parte de su infancia en Alemania, donde se alojaba en hoteles de lujo,
debido a que su padre había aceptado un alto cargo en una empresa hotelera.
Descubrió su vocación actoral cuando era muy pequeña, al
asistir a una función escolar en la que su hermano interpretaba "El rey y yo".
"Mi hermano estaba sobre las tablas y yo me puse a llorar porque era muy
pequeña y no me dejaban actuar. Al final me subieron al escenario porque me
dijeron que al ser la hermana de Owen podía estar arriba", recuerda la actriz.
Aunque solicitó que la
admitieran en tres escuelas de interpretación no lo consiguió. Además, a sus
padres no les hacía gracia que se dedicara a actuar. Pero al parecer, esas
experiencias, lejos de desanimarla, la reafirmaron en su intención de consagrar
su vida a la interpretación. Debutó en el cine con buen pie, como una de las
hermanas Bennet, en la versión de Orgullo y prejuicio protagonizada por Keira Knightley.
Gracias a ese papel, la
ficharon para diversas series televisivas, como Doctor Who. También obtuvo cierto éxito en el teatro con "La
gaviota", montaje de la obra de Anton Chejov. En el año 2009 su carrera
cambiaría por completo. Primero fue el veterano Michael Mann el que le dio un
pequeño papel en Enemigos públicos.
También tiene un rol muy secundario en Brothers, de Jim Sheridan.
Su gran oportunidad le ha
llegado de la mano de la directora danesa Lone Scherfig, que para su debut en
el cine de Hollywood, An Education,
andaba necesitada de una joven protagonista. Su papel de Jenny, una vitalista
muchacha de los años 60, ha encandilado a la crítica desde que el film se
presentó a concurso en el Festival de Sundance. Le ha caído algún premio de la
crítica y una nominación al Globo de Oro.
Su
carrera no ha hecho más que empezar. Ya la ha fichado Oliver Stone, para la
segunda parte de Wall Street, y se rumorea que podría ser la
mismísima Eliza Doolittle en el remake de My Fair Lady que
prepara John Madden.