En muy pocos años, Dany Boon pasó de ser un desconocido a convertirse en
una estrella en Francia y en todo el mundo. ¿La razón? Un impresionante talento
para provocar la risa.
Pocos películas
han sido tan bien recibidas en todo el mundo como Bienvenidos al norte, una película que a priori no era más que una
comedia preparada para triunfar en su país de producción, Francia, puesto que
jugaba con las diferencias de carácter y de vida entre el sur y el norte de ese
país. Pero por encima de cualquier previsión se alzó la cara de pan, de paleto
simpático de gran corazón de Dany Boon, un tipo con un enorme talento para caer
simpático y crear humor elegante, sin provocar la risa a base de chistes
groseros o fáciles.
Daniel
Hamidou, su verdadero nombre, nació el 26 de junio de 1966 en Armentières, un
pueblo del norte de Francia. Hijo de un argelino, ex boxeador, y de una
francesa, no pudo hasta muy tarde dedicarse al cine. Marchó a Paris en 1989, en
donde trabajó en pequeños proyectos de la escena teatral, o a partir de 1993
con breves piezas creativas, sobre todo monólogos, en donde empezó a dar
muestras de su potencial cómico recreando situaciones cotidianas. Adoptó
entonces el nombre de Dany Boon, al parecer inspirado en el gran aventurero
norteamericano Daniel Boon. Su primer trabajo tras las cámaras fue en el
cortometraje La fleche y seguidamente
empieza a trabajar en películas fallidas recorrido, como Le grand blanc de Lambaréné (1995), junto a Marisa Berenson; El sexo es lo más importante en la vida
(1996), en donde coincide con el español Miguel Bosé; o la más aceptable Le déménagement (1997), con la actriz y
directora Agnès Jaoui. Al año siguiente conoció a quien se convertiría en poco
tiempo en su esposa, la actriz Judith Godrèche, tras coincidir en la discreta
comedia Bimboland. Ambos se casaron
ese mismo año, pero el matrimonio, que dio como fruto un hijo (Noé), acabó
rompiéndose. En 2002 el actor conoció a Yael Harris, con quien se casó al año
siguiente y con quien ha tenido tres hijos.
En el año
2004 Dany Boon escribió y dirigió una obra de teatro que tuvo bastante
repercusión, "La vie de Chantier". Tanto es así que, tras lograr uno de sus
mayores éxitos en el cine con la sólida película bélica Feliz Navidad, que recrea unos memorables hechos que tuvieron lugar
en las trincheras de la I Guerra Mundial durante las navidades de 1914, Dany
Boon decidió debutar como director con la adaptación cinematográfica de su
propia obra teatral, ahora estrenada bajo el título de La casa de tus sueños. Su carrera como cómico empezaba a despuntar
claramente. 2006 fue el año de su consagración definitiva como uno de los
comediantes con mayor proyección en el cine galo. Tuvieron la culpa dos
películas. En El juego de los idiotas
trabajaba con papel secundario, pero en la notable Mi mejor amigo formaba pareja principal con Daniel Auteuil, grande
del cine francés. La película era una tragicomedia divertida en la que Boon
interpretaba a un pesado que finalmente lograba abrir el corazón egoísta de
Auteuil y convertirse en su mejor (y único) camarada.
Y entonces
llegó 2008 y se convirtió en un fenómeno mundial al escribir, dirigir y
protagonizar Bienvenidos al norte,
una divertidísima película que utiliza los más mínimos resortes con perfección
inaudita. Funcionaba tan bien la receta que dos años después los vecinos italianos
copiaron la idea y estrenaron con éxito Bienvenidos
al sur, su versión transalpina. La gran capacidad de Boon para la comedia -para
hacer papeles de bonachón sin muchas luces, el típico despistado y gafado al
que las cosas acaban sin embargo por salirle bien- se ha podido disfrutar desde
entonces en películas como De l'autre
côte du lit (2008), comedia en donde hizo pareja con la estupenda Sophie
Marceau, o la mucho más conocida en Francia Micmacs,
donde ha sido dirigido por uno de los más afamados cineastas galos de la
actualidad, Jean-Pierre Jeunet.
En 2010
volvió a figurar como creador total en la película Nada que declarar, en donde
volvía a hacer gala de su humor bonachón y amable en un contexto de diferencias
de caracteres, si bien su acogida por parte del público no ha sido tan
excepcional. Entre sus próximos proyectos se encuentra una nueva comedia de Astérix
y Obélix, los míticos personajes de tebeo creados por Goscinny y Uderzo.