En muy poco tiempo, ha sustituido a Keira Knightley
como actriz británica de moda. 2010 ha sido el año de Gemma Arterton, expresiva
actriz de piel pálida, con cara de muñeca, que se ha especializado en "Must See
Movies" de gran presupuesto.
Gemma Christina Arterton vino al mundo el 12 de enero de
1986, en Gravesend, Kent (Reino Unido). Sus orígenes son bastante humildes,
pues su madre era limpiadora soltera, y sólo veía ocasionalmente a su padre,
soldador.
La pequeña nació con seis dedos en cada mano, porque sufría
una extraña enfermedad llamada polidactilismo. "Mi padre los tuvo, yo también.
Creo que estamos un paso más adelante en la evolución, ya que los humanos
podríamos hacer más cosas si tuviéramos más dedos: escribir con mayor rapidez y
tocar mejor la guitarra, por ejemplo", bromea la actriz.
"Es una pequeña rareza de la que estoy muy satisfecha,
porque todo el mundo se interesa por ello." Resulta que el caso de Arterton era
el más común, pues sólo tenía pequeños dedos sin hueso junto al meñique. Se los
quitaron con una sencilla operación que apenas le dejó cicatriz. Asímismo,
sufría una pequeña deformidad en una oreja que también pudo ser arreglada.
Después de trabajar como vendedora de maquillaje, logró que
le concedieran una beca completa para estudiar interpretación en la Royal
Academy of Dramatic Art. Antes de acabar, ya había conseguido su primer
contrato para trabajar como actriz profesional, en el drama televisivo Capturing
Mary. Poco después debutaba en el Globo, el
célebre teatro de Shakespeare, de Londres, donde interpretó a Rosaline en la
obra del dramaturgo "Trabajos de amor perdidos".
Se la pudo ver por primera vez en el cine después de que le
arrebatara a Sienna Miller el papel de una de las chicas del instituto de Supercañeras.
El internado puede ser una fiesta. Esta
comedia arrasó en Gran Bretaña, hasta tal punto que Arterton y el resto del
reparto repitieron en la secuela.
Tras un pequeño papel en RockanRolla, y las series Lost in Austen y Tess of the D'Ubervilles, Gemma Arterton vio su carrera catapultada hacia lo
más alto, tras ser elegida entre más de 1.500 candidatas para interpretar un
papel en Quantum of Solace,
segundo film de Daniel Craig como James Bond. De chica Bond, Gemma Arterton
pasó a ser chica Avon, pues anunció un modelo de perfume de la célebre marca.
Convertida en una celebridad, y tras su intervención en Radio
encubierta y el surrealista thriller The Disappearance of
Alice Creed, Gemma Arterton fichó para
protagonizar dos "blockbusters" de esos que iba a ver todo el mundo, ambos de
corte fantástico y de época. En Furia de Titanes, fue Io, la guía y consejera de Perseo (Sam
Worthington), mientras que en Prince of Persia: las arenas del tiempo, interpretaba a Tamina, la bella princesa que
seducía al personaje de Jake Gyllenhaal, un chico callejero recogido por el rey
de Persia.
Para culminar el año 2010, tras el estreno de ambas
películas, Gemma Arterton se ha casado con el italiano Stefano Catelli, especialista
al que conoció durante el rodaje de Quantum of Solace, donde éste doblaba a Daniel Craig en las escenas
peligrosas, aunque ahora trabaja como agente de ventas en una empresa de modas.
La pareja eligió para la ceremonia Zuheros, una pequeña localidad montañosa de
Córdoba. Antes de conocer al hombre de su vida, Arterton había mantenido
relaciones con John Nolan, técnico de efectos especiales, y con el jinete
español Eduardo Muñoz.
Aunque
hasta ahora se la conoce por papeles de chica guapa sin mucha complicación,
Gemma Arterton tiene muy claro que aspira a lo más alto. De momento, ha logrado
que la tome en serio nada menos que Stephen Frears, que la ha convertido en la
protagonista absoluta de la comedia Tamara Drewe.