"Es probable que la familia sea mi gran tema", confiesa
Gracia Querejeta acerca de su cine. En efecto, película tras película aborda
conflictos familiares de personajes heridos y anhelantes de amor.
Gracia Querejeta nació en Madrid el 13 de agosto de 1962. El
cine es cosa de familia, su padre es el célebre productor Elías Querejeta. No
obstante Gracia se formó académicamente en otra materia, Historia Antigua, en
la Universidad Complutense de Madrid. Y también tiene estudios de danza. Aunque
ya antes había probado el cine, no sólo como espectadora, pues siendo una
adolescente tuvo un papel como actriz en Las palabras de Max (1978), de Emilio Martínez Lázaro, y hasta hay voces
que aseguran su presencia infantil en Las secretas intenciones (1969), de Antonio Eceiza. Pero no parecía que la
interpretación fuera lo suyo, y sí en cambio fue aprendiendo de todo un poco en
la compañía paterna, por ejemplo como ayudante de dirección de Carlos Saura en Dulces
horas (1981). Ya como directora llama la
atención su corto Tres en la marca
(1988), que se integraría en la serie televisiva 7 huellas. En el género documental firmará junto a Jesús Ruiz
y Nacho Pérez de la PazEl viaje del agua, que ganó el Goya en 1990 en su categoría. No abandonará este terreno,
colaborando por ejemplo en la serie futbolística El partido del siglo (1997).
Así las cosas, los tiempos parecían maduros para estrenarse
en el largometraje de ficción. Lo hizo con Una estación de paso (1992), drama intimista cuyo guión firmaban la
directora y su padre, y que le supuso un Premio Especial del Jurado en la
Seminci de Valladolid. El film tenía una cualidad evocadora especialmente
lograda, se notaba que detrás había una cineasta con sensibilidad.
Por ello había grandes expectativas con El último viaje
de Robert Rylands (1996), coproducción con
Reino Unido rodada en inglés, y que partía de un material literario de
prestigio, la novela de Javier Marías "Todas las almas". Habría polémica al
canto, pues el escritor llevó a los Querejeta a los tribunales, pidiendo que se
retirara del film su nombre, no se reconocía en una película versión demasiado
libre de su obra. En diversas instancias los jueces dieron la razón a Marías,
pero esto no quitaba para que de nuevo Gracia demostrara alma de artista en el
acercamiento a un profesor universitario homosexual de Oxford.
Una mirada sensible al alma femenina se pone de manifiesto
en Cuando vuelvas a mi lado (1999), que
contaba con guión de Manuel Gutiérrez Aragón. La reunión de tres hermanas con
motivo de la muerte de la madre sirve para bucear en los secretos del pasado,
recelos y amarguras enterrados en algún lugar de la memoria y que afloran sin
remedio. El film lograría una mención especial en el Festival de Cine de San
Sebastián.
Atenta a la política, Gracia Querejeta firmaría en 2004 el
segmento ¿Dónde vivimos? del film
colectivo ¡Hay motivo! que
arremetía contra el gobierno del entonces presidente español José María Aznar.
Más interés tenía ese mismo año el que seguramente es el mejor film de la
directora, Héctor, que coescrito
con David Planell sigue las vicisitudes de un adolescente que se ha quedado
huérfano de madre, y se va a vivir con una tía; el anuncio de la visita de un
padre que nunca se ha interesado por él despierta sentimientos contrapuestos.
De nuevo están presentes las constantes de la directora, los conflictos
familiares asociados a secretos por acciones que avergüenzan.
Y, cómo no, en Siete mesas de billar francés (2007) Gracia Querejeta vuelve a la carga con guión
coescrito nuevamente con Planell, donde también hay una muerte, y un negocio,
los billares, que sirve de metáfora de la vida y las relaciones interpersonales
como jugadas a varias bandas. Por supuesto sobresalen los personajes femeninos,
no en valde las interpretaciones de Blanca Portillo, Maribel Verdú y Amparo
Baró cosecharon premios, la primera en San Sebastián, las otras en los Goya.
Además el libreto también fue premiado en Donosti.
En televisión, Gracia ha hecho incursiones asumiendo la
dirección de episodios de la serie Cuéntame,
y anda preparando una miniserie televisiva sobre Rocío Jurado.
Que la saga cinematográfica Querejeta continúa parece
confirmarlo la particación del quinceañero Ian, hijo de Gracia, en la escuela
de cine infantil y juvenil Orson the Kid. Cómo no, el chico ha mamado el
ambiente de los platós, siendo un crío acompañó a Gracia en el rodaje de
Héctor. ¿La historia se repite?