A Holly Hunter le
cazan para pocos papeles porque los escoge con cuentagotas, pero es un valor
seguro que eleva sustancialmente el nivel de las producciones en las que se
involucra.
Holly Paige Hunter nació en el viejo sur de Estados Unidos,
en Conyers (Georgia), el 20 de marzo de 1958. Fue la menor de los siete hijos
de un ama de casa y un granjero que poseía su propia plantación. A los 9 años
recibía clases de piano. Animada por sus progenitores decidió estudiar
interpretación en la Universidad Carnegie Mellon, de Pittsburg.
Cuando se licenció se mudó a Nueva York para tratar de
labrarse una carrera en los prestigiosos teatros de la ciudad que nunca duerme.
Como no tenía muchos recursos, se vio obligada a compartir piso con otra
aspirante a actriz que con el tiempo también se llegaría a consagrar, una tal
Frances McDormand. Ambas residían en una humilde zona del Bronx. "La parte
donde estaba mi bloque era de mayoría irlandesa, pero si caminabas unas
manzanas, todo el mundo era italiano", recuerda Hunter.
Tras una temporada presentándose a castings
infructuosamente, Holly Hunter tuvo un golpe de fortuna cuando de repente se
quedó atrapada con otra mujer en un ascensor bloqueado. Mientras la sacaban,
mantuvo una larga conversación con su compañera de cautiverio, que resultó ser
la dramaturga Beth Henley. Ésta se fijó en su enorme potencial y acabó dándole papeles en sus obras,
pues concretamente Holly Hunter sustituyó a Mary Beth Hurt en Broadway en
"Crímenes del corazón", y protagonizo la representación en el
circuito off-Broadway de "Miss América".
Debutó en el cine en 1981 en la olvidada cinta de terror La quema. Decidió mudarse a Los Ángeles
para tener más oportunidades de trabajar. Allí fue poco a poco, pues rodó un
par de telefilmes, fue secundaria en Chicas
en pie de guerra, de Jonathan Demme y su vieja conocida Frances McDormand
la recomendó al director de una película que iba a protagonizar, y que por
entonces era su prometido, un debutante llamado Joel Coen, que había concebido
con su hermano Ethan la cinta, Sangre
fácil. Lamentablemente a Hunter sólo le pudieron dar el cometido de ponerle
la voz a una máquina expendedora.
A pesar de la humildad de la propuesta, los Coen triunfaron,
y como se habían fijado en el talento de Hunter, la ficharon para protagonizar
su segundo trabajo, Arizona Baby,
junto a Nicolas Cage. A Hunter no se le dio nada mal interpretar a uno de esos
personajes casi surrealistas de los hermanos, en concreto una policía que deja
el cuerpo tras enamorarse de un ladrón al que ha detenido, y que planifica
junto a él el secuestro de un bebé, porque ambos no pueden tener hijos.
El film era una delicia y abrió las puertas de la gran
industria para Hunter, reclutada por James L. Brooks para encarnar a una
dinámica directora de un telediario en la divertida Al filo de la noticia, por la que obtuvo una candidatura al Oscar a
la mejor actriz. También protagonizó a las órdenes de Thomas SchlammeMiss América, versión cinematográfica de
una de las obras de Beth Henley que había interpretado en las tablas.
También se fijó en ella el mismísimo Steven Spielberg, que
la convirtió en esposa de un aviador que fallecía en accidente en Always (Para siempre), lamentablemente
una de las cintas menos taquilleras del Rey Midas. Aún así la cinta merece ser
recordada al menos por dos cosas: porque supuso la última aparición en el cine
de la legendaria Audrey Hepburn y por el intenso baile de Holly Hunter con Richard
Dreyfuss, que derrochaban romanticismo por los cuatro costados. De hecho, ambos
volvieron a formar pareja en Querido
intruso.
Para la mayoría del gran público, Holly Hunter es recordada
sobre todo como la madre muda que se ha casado con poderes y acaba manteniendo
una relación extraconyugal en El piano.
Por su trabajo obtuvo el Oscar, el BAFTA, el Globo de Oro, y el premio a la
mejor actriz en el Festival de Cannes.
La actriz sufre sordera en un oído, lo que a veces complica
el rodaje de alguna secuencia. Se casó en 1995 con Janusz Kaminski, prestigioso
director de fotografía, habitual en las películas de Steven Spielberg, pero
ambos se divorciaron en 2001. Desde entonces, Holly Hunter mantiene una
relación con el actor Gordon MacDonald, que ha aparecido como secundario junto
a ella en la serie Salvando a Grace,
donde Holly Hunter es productora ejecutiva e interpreta a la protagonista, una
policía que recibe la inesperada ayuda de un ángel. MacDonald y Hunter fueron
padres de gemelos en 2006.