Trabajó como actriz con grandes directores, como
Víctor Erice, José Luis Borau y Ken Loach. Un buen día, Icíar Bollaín decidió
emular sus pasos convirtiéndose a su vez en realizadora, y enseguida se
posicionó como una de las autoras más interesantes del cine español.
Hija de un empresario y de una profesora de música, Icíar
Bollaín nació el 12 de junio de 1967, al igual que Marina, su hermana gemela. A
los 16 años fue escogida por Víctor Erice, considerado uno de los grandes
directores del cine español, para protagonizar El sur. Complejo drama sobre las relaciones entre una joven
y su padre (Omero Antonutti), Erice tuvo que dejar el rodaje a la mitad por
problemas financieros de la productora de Elías Querejeta, que decidió estrenar
lo que ya estaba listo.
A continuación decidió matricularse en Bellas Artes, en la
Universidad Complutense de Madrid. Apasionada de la pintura impresionista, le
gusta pintar retratos. Pero también realizó un curso de interpretación con Lee
Strasberg, y siguió actuando. Su segunda película fue Las dos orillas, a las órdenes de Juan Sebastián Bollaín, su tío.
Manuel Gutiérrez Aragón le dio un papel destacado en Malaventura y también intervino en la serie televisiva Miguel
Servet, la sangre y la ceniza.
En los 90 protagonizó Sublet, ópera prima de Chus Gutiérrez, donde era una española que viajaba a
Nueva York. Además de la comedia Un paraguas para tres, vuelve a ponerse a las órdenes de su tío en Dime
una mentira, coprotagonizada por su hermana
Marina. En esta etapa, su película de mayor repercusión fue Tierra y
libertad, en la que Ken Loach abordaba la
guerra civil española. Interpretaba a Maite, una miliciana en medio de los
enfrentamientos de las distintas facciones republicanas: anarquistas,
trotskistas y anarquistas. Durante el rodaje conoció al hombre de su vida, el
guionista Paul Averty, normalmente asociado al cine del británico. Actualmente
tienen 3 hijos.
A Bollaín no siempre le ofrecían interpretar películas de
gran calidad. En cualquier caso, decidió convertirse ella misma en directora.
Debutó con Hola, ¿estás sola?, una
comedia muy ligera protagonizada por Silke y Candela Peña, que no permite
intuir por dónde se iba a desarrollar su carrera tras las cámaras. Ella misma
había escrito el guión con Julio Medem.
Continuó actuando en cintas como Niño nadie, de José Luis Borau, que volvió a contar con ella en
Leo. Pero desde finales de los 90
adquiere una mayor notoriedad en su faceta como directora, sobre todo después
de Flores de otro mundo, sólida comedia dramática sobre un grupo
de mujeres que acude a una fiesta en un pueblo donde no hay ninguna en edad
casadera.
En aquella cinta ya estaba Luis Tosar, que repitió a las
órdenes de la cineasta en Te doy mis ojos,
sobre el problema de los malos tratos. Bollaín ofrece una visión completa del
tema, y obtuvo 7 premios Goya, entre ellos los relativos a película y
dirección. Quizás obtuvo una repercusión menor Mataharis, correcta cinta sobre tres mujeres que tratan de
conciliar su vida personal con su profesión de detectives privados. También
la lluvia es su quinto largometraje como
realizadora.