La británica Ida Lupino no sólo fue una actriz
sin parangón, sino que también hizo historia al convertirse en una de las
mujeres pioneras en el campo de la dirección y el guión, en un momento en el
que no era habitual que ellas se dedicaran a esos menesteres. Y lo cierto es
que lo hizo con estilo propio y resultados sobresalientes.
Nacida en
la capital británica, el 4 de febrero de 1918, Ida Lupino viene de una familia
dedicada al mundo del espectáculo, pues su madre, Connie O'Shea, era actriz, y
su padre, Stanley Lupino, tenía mucha fama como actor de variedades. Tras una
breve aparición en el film The Love Race, en 1933 acompañó a su madre a una audición y le robó el
papel que ésta quería obtener, en la película Her First Affaire.
Especialmente
providencial para la carrera de Ida Lupino fue su encuentro con uno de los
grandes, el director Raoul Walsh, que quedó muy contento con su trabajo junto a
Humphrey Bogart en el drama La pasión ciega. El cineasta volvió a reclutarla para El
último refugio y The
Man I Love. Con estas
producciones de Warner, Ida Lupino inició en línea ascendente la década de los
40, durante la que trabajó con realizadores estrella, como Michael Curtiz (Lobo
de mar) y Jean Negulesco
(El parador del camino).
La actriz se casó con Louis Hayward, actor que aparecía en la pantalla a su
lado en El misterio de Fiske Manor,
de Charles Vidor, pero no iba a estar mucho tiempo a su lado.
A finales de la década
Ida Lupino se cansó en buena medida de los papeles que le llegaban, y de no
estar considerada una megaestrella, como Katharine Hepburn o Bette Davis. Se
autodefinía como la "Bette Davis de los pobres". Decidió entonces promover las
películas en las que quería trabajar. Así, escribió y produjo Not Wanted, que estaba dirigida por Elmer Clifton, pero éste
sufrió graves problemas de salud y tuvo que dejar el rodaje. Entonces, Ida le
sustituyó en diversas escenas, y aunque no apareció en los títulos de crédito,
ella había comprobado que no se le daba mal dirigir.
Su primera
película oficial como directora
acreditada fue Never Fear,
escrita con el guionista Collier Young, con quien se había casado en 1948, tras
divorciarse de Hayward. Ida Lupino se convirtió en la segunda mujer admitida
por el Sindicato de Directores.
Lupino se distinguía
por abordar en su cine, sin recatos, temas de enorme dureza, como las
consecuencias de una violación, en Outrage, donde dio un papel a su hermana Rita Lupino, a ver si ésta triunfaba
en el cine, cosa que no ocurrió.
Su película más importante es posiblemente El autoestopista, sobrio film noir, con Edmond O'Brien en un rol
inspirado en un personaje real. A pesar de la solidez de sus trabajos, Lupino
trataba de tomarse con humor a sí misma. "Si como actriz era la Bette Davis de los pobres, como
realizadora soy la Don Siegel de los pobres", comentó. Fue también la responsable de El
bígamo, con Edmond O'Brien y de Ángeles
rebeldes, una comedia al servicio de
Rosalind Russell.
Como actriz destacan
sus apariciones en On Dangerous Ground, de Nicholas Ray, Mientras Nueva York duerme, de Fritz Lang, o Junior Bonner,
de Sam Peckinpah. Durante gran parte de los años 50 y 60, Lupino concentró la
mayor parte de su actividad como realizadora y actriz en la televisión, en
telefilmes y series como Alfred Hitchcock presenta. Acabó unida al actor Howard Duff, con quien
protagonizó Mr. Adams and Eve,
una comedia catódica. Estuvo en activo hasta 1978, año en el que decidió
jubilarse, tras protagonizar el poco conocido drama My Boys Are Good Boys.
Mientras era tratada de
un cáncer de colón, Ida Lupino sufrió un ictus que acabó con su vida, el 3 de
agosto de 1995, en Los Ángeles.