Su rostro es bastante familiar para los aficionados
al cine clásico. Interpretó numerosos papeles secundarios a las órdenes de los
grandes entre los grandes (John Ford, Elia Kazan o Frank Capra). Especializado
en personajes de buen corazón, James Gleason fue también coguionista y
dramaturgo.
Nacido
el 23 de mayo de 1882, sus padres, William Gleason y Mina Crolius, eran actores
teatrales. De joven combatió en la guerra de Cuba, contra España. Cuando acabó
el conflicto se integró en la compañía teatral Liberty Theater, donde
trabajaban sus padres.
James
Gleason se casó en 1905 con Lucile Webster, también actriz, que a partir de
entonces usaría oficialmente su nombre de casada, Lucile Gleason, y que aparecería
posteriormente con él en varias películas.
Tras
combatir en otra guerra, la I Guerra Mundial, y tras una serie de giras
teatrales, James Gleason debutó en el cine con papeles muy secundarios. Rodó
sus dos primeras películas en la época del cine mudo: Polly of the Follies, de 1922, y The
Count of Ten,
de 1928. Interpretó un papel muy pequeño en La melodía de Broadway, donde también ejerció
como guionista. Fue la segunda película que ganó el Oscar en la máxima
categoría.
En
los años 30 escribió numerosas obras teatrales, como The Shannons of
Broadway,
que tuvo mucho éxito en los escenarios neoyorquinos y fue adaptada al cine por
Emmett J. Flynn, que contó con él y su mujer, Lucile Gleason, como
protagonistas. El director Ray McCarey rodó un remake en 1938.
El
maestro John Ford le reclutó para interpretar un pequeño papel en el drama Paz
en la tierra,
de 1934. Aunque salía muy poco, Ford tenía tan buen recuerdo de él que recurrió
a sus servicios nuevamente en What Price Glory, donde interpretaba a
un general. Su última colaboración juntos fue en El último Hurra, de 1958. Frank Capra
le contrató para Juan Nadie y le convirtió en un policía en la legendaria Arsénico
por compasión.
Elia Kazan le dirigió en Lazos humanos.
En
1934 protagonizó Murder on the Blackboard, un film de intriga, con elementos
cómicos, en el que interpretaba al inspector Oscar Piper. Volvió a encarnar al
personaje en otras cuatro películas más. Recibió una nominación al Oscar al
mejor actor por El difunto protesta, donde era un entrenador de boxeo que debía
ayudar a su pupilo, llevado a una especie de limbo por error.
Gleason y su esposa sólo tuvieron un hijo, Russell
Gleason, que también se dedicó a la interpretación en su juventud, aunque murió
pronto, al caer accidentalmente desde la ventana de un hotel.
El actor estuvo en activo hasta finales de los años 70,
con películas como Yo soy el padre y la madre, protagonizada por Jerry Lewis, donde era un médico, o La
noche del cazador, el legendario thriller
dirigido por Charles Laughton. Allí era el entrañable tío Birdie, que bebía
como un cosaco. Es el prototipo de los personajes que solía interpretar:
hombres de buen corazón.
La
última película de James Gleason fue Money,Women
and Guns, un western de segunda fila. Poco después de terminarlo falleció de
un ataque de asma, el 12 de abril de 1959.