Fue uno de los rostros más emblemáticos del cine francés, en los años 60 y 70. Jean-Pierre Cassel era el actor ideal para interpretar a seductores elegantes. Recurrieron a él ilustres cineastas, como Luis Buñuel, Abel Gance, Jean Renoir, Robert Altman, y Sidney Lumet, aunque realizó sus mejores papeles a las órdenes de Claude Chabrol. Padre del actor Vincent Cassel, era por tanto el suegro de la famosísima Monica Bellucci.
El actor falleció en París el 19 de abril de 2007, a consecuencia de una larga enfermedad, a los 74 años. Siguió en activo hasta el último momento, pues deja por estrenar varias películas, entre ellas Astérix y los juegos olímpicos.
Jean-Pierre Crochon nació en París, el 27 de octubre de 1932. Su padre era médico, y su madre una cantante de opera que le enseñó a apreciar el arte. Aprendió a cantar y bailar y conoció casualmente a 'un americano en París', el mismísimo Gene Kelly, que se encontraba en la capital francesa filmando Con destino a París. Kelly sugirió que le contrataran, como extra en los números musicales. Poco después, saltaba al estrellato, al menos dentro de Francia, tras protagonizar Le Farceur, una comedia de Philippe de Broca, que volvió a reclutarle para Los juegos del amor. Encasillado como galán, Jean Renoir le dio el papel protagonista de Le caporal épinglé, una de sus últimas películas, y el español Juan Antonio Bardem le dio una destacada presencia en su drama rural Nunca pasa nada. Uno de los directores más famosos de su país, Abel Gance, le dio el papel de D'Artagnan en su célebre cinta de aventuras Cyrano y D'Artagnan. Tras obtener uno de sus mayores éxitos como teniente en ¿Arde París?, la crónica de la ocupación nazi filmada por René Clément, fue reclutado por Luis Buñuel para El discreto encanto de la burguesía, por Richard Lester para Los tres mosqueteros y sus secuelas, y por Sidney Lumet, para Asesinato en el Orient Express. Destaca también la comedia La muñeca y el bruto, uno de los grandes éxitos de Brigitte Bardot.