Se está convirtiendo en rostro habitual de comedietas
adolescentes más o menos gamberras. Pero si uno escarba, puede que encuentre a
un actor destinado a metas más altas en el mundo del cine. El tiempo lo dirá.
Jonah Hill nació el 20 de diciembre de 1983 en Mill Valley,
California. Su entorno familiar se movía en el show business, pero no como
artistas, pues su progenitor era contable de Guns N' Roses. También su hermano
Jordan sería manager de varias bandas musicales. Ya de jovencito Johan era un
chico gracioso y con ganas de actuar, y parece que en el instituto escribía sus
propias obras teatrales y gags cómicos, que más tarde interpretó en un bar del
East Village neoyorquino, cuando estudiaba teatro en la Universidad de Nueva
York.
Quiso la fortuna que Hill se hiciera amigo de unos tales
Rebecca y Jake Hoffman, a la sazón hijos de Dustin Hoffman. Gracias a ellos
conoció al célebre papá, que consiguió que le convocaran para un casting en Extrañas
coincidencias. Allí, en 2004, arranca su
carrera de actor, bastante notable en lo que a no parar se refiere, pues ha
trabajado en una veintena de películas en apenas siete años.
Las cualidades de chico gordito con infantil cara de pasmado
y acné le convirtieron en intérprete ideal para comedias gamberras, donde se
jugaba con cierta inocencia e ingenuidad para subrayar más las situaciones
disparatadas y zafias donde se veía inevitablemente enredado. Judd Apatow, el
nuevo "maestro" por así decir de este tipo de filmes, sucesor también por así
decir de los "reyes" hermanos Farrelly, lo ha fichado para un puñado de filmes
escritos, dirigidos y/o producidos por él, empezando por Virgen a los 40. En general le han caído papeles secundarios, pero
que permitían su lucimiento, aunque tuvo más peso en Supersalidos (2006), película de adolescentes con las hormonas
disparadas, donde coincidió con otro joven con cara de pasmado, el inefable
Michael Cera.
En general, en títulos como Hazme reír (2009), su función ha sido precisamente, la de
despertar las risas del respetable con los gags que se le adjudicaban; por ello
era inevitable que fuera convocado para hacerse el gracioso en el célebre
programa televisivo americano Saturday Night Live. El actor utiliza muchas
referencias cinematográficas para componer sus películas, así afirma que para Todo
sobre mi demadre revisó Mi año
favorito y Huida a medianoche.
Sin duda su papel más importante hasta la fecha es el de Cyrus (2010), donde es hijo enmadrado de Marisa Tomei, que
se empeña en sabotear la relación amorosa que ella ha iniciado con un tipo divorciado.
La doble cara del personaje permite constatar que en Hill hay más madera de
actor de lo que parece a simple vista. Además, logró un crédito como productor
ejecutivo en la zafia Brüno de
Sacha Baron Cohen, tarea que repite en The Sitter, donde actúa. También se dispone a debutar como
guionista en 21 Jump Street, que
no llegará hasta 2012.