No había tenido excesiva suerte como actor. Hasta
que le ofrecieron interpretar a Sawyer, el personaje de su vida, en Perdidos. La
serie ha convertido a Josh Holloway en una celebridad, pero está por ver si
también le ha encasillado para siempre.
Nacido en California el 20 de julio de 1969, Joshua Lee
Holloway procede de una familia de raíces escocesas. Empezó a estudiar en la
Universidad de Georgia, pero al cabo de un año dejó las clases para iniciar una
carrera como modelo.
Desde pequeño, Holloway había soñado con actuar, así que
decidió instalarse una temporada en Los Ángeles, en busca de fortuna. No le fue
mal, pues obtuvo papeles secundarios relevantes en filmes independientes como
el thriller Desesperada, y la comedia Dr.
Benny. También apareció ocasionalmente en
series como CSI: Las Vegas y
algún videoclip.
Su carrera despegó con la serie sobre un accidente aéreo Perdidos, donde le correspondió interpretar al arrogante,
independiente y vanidoso Sawyer, un estafador de medio pelo que buscaba
vengarse del hombre que asesinó a sus padres. Es también conocido por los motes
que le pone a sus compañeros atrapados en la isla, como a Kate, a la que llama "Pecas", o a Sun y Jin,
a quienes ha llamado "Tigre y dragón".
El día después de finalizar el rodaje del episodio piloto de
la serie, en Hawaii, Holloway decidió pedirle a Yessica Kumala, nativa de
Yakarta, su novia de siempre, que se casara con él. Y es que a pesar de su aire
de "chico malo" en Perdidos, en la
realidad es un hombre muy familiar. El matrimonio vio nacer a su primera hija,
Java Kumala Holloway, en 2009.
Aunque
protagonizó el mediocre thriller Hellion. El ángel caído, la
verdad es que Perdidos apenas le ha permitido rodar otros proyectos.
Al parecer, tuvo que renunciar a un papel en X-Men: la decisión final, y
también en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, para
cumplir con los compromisos profesionales de la serie.