Le pone la misma
pasión a una cinta para adolescentes que a una adaptación de Shakespeare. Julia
Stiles vale igual para un secundario que para un papel protagonista, en drama,
thriller o comedia, pues puede con todo lo que le echen.
Julia O'Hara Stiles nació el 28 de marzo de 1981 en Nueva
York, donde sus padres regentan una tienda de artesanía. A sus padres les
apasionaba el teatro y desde que su niña era pequeña fomentaron su vocación
actual. A los once años participó en dos montajes de sendas salas vanguardistas
de su ciudad natal.
Debutó en el cine con un papel muy episódico en I Love You, I Love You Not. Tras
interpretar a la hija de Harrison Ford, en La
sombra del diablo, obtuvo cierta repercusión en Estados Unidos con el
telefilm The '60s. Pero se dio a
conocer en todo el mundo sobre todo tras protagonizar 10 razones para odiarte, versión moderna de "La fierecilla
domada", de Shakespeare, adaptada a un instituto de secundaria, que
triunfó contra pronóstico, y que también dio a conocer a Heath Ledger y Joseph
Gordon-Levitt. No ha sido el único Shakespeare de Julia Stiles, que fue Ofelia
en Hamlet (2000), junto a Ethan
Hawke, y protagonizó Laberinto envenenado,
peculiar modernización de "Otelo".
Poco después compartió la pantalla con Julia Roberts, en La sonrisa de Mona Lisa, y con Matt
Damon, en la trilogía iniciada con El
caso Bourne, donde demostraba su enorme calidad interpretativa como Nicky
Parsons, agente de la oscura organización Treadstone, que según se da a
entender, está relacionada con el pasado del protagonista. También fue la gran
estrella de la romántica El príncipe y yo,
que obtuvo una buena acogida, fue una aspirante a bailarina en Espera al último baile y protagonizó La profecía (2006), remake del clásico
fantaterrorífico.
Su último gran éxito ha sido su trabajo como secundaria en
la serie Dexter, donde encarna a
Lumen, una misteriosa chica a la que el protagonista salva del ataque de un
psicópata. Por este trabajo obtuvo una nominación al Globo de Oro. A pesar de
la ilusión que le hizo la candidatura, no pudo asistir a la ceremonia porque se
fue a visitar Cuba, calculó mal los gastos que iba a realizar, y se quedó sin
dinero en efectivo, en un país en el que no se puede acceder a los bancos estadounidenses.
Prácticamente se quedó atrapada hasta que después de los galardones encontró a
alguien dispuesto a prestarle dinero.
Aunque Julia Stiles se distingue por su discreción, decidió
hacer público un comunicado desmintiendo que tuviera nada que ver en la ruptura
del matrimonio de los protagonistas de la serie, Michael C. Hall y Jennifer
Carpenter. "Aunque prefiero reservar mi vida privada, me sentí obligada a
desmentir los rumores", comentaba la actriz.
En el futuro podría dar sorpresas detrás de la cámara, pues
ha llegado a dirigir Raving, un corto
dramático, con Zooey Deschanel. Se prepara para participar en Seconds of Pleasure, drama de Neil
LaBute en el que estará acompañada por Brendan Fraser.