Mujer culta y hermosa, de fuerte personalidad, ha tenido que luchar para que su exotismo oriental no fuera un lastre en su carrera hollywoodiense. Y no parece que haya salido mal librada.
Genuinamente americana. O al menos su
pasaporte dice que Lucy Alexis Liu, conocida como Lucy Liu, nació en Queens,
Nueva York, EE.UU., un 2 de diciembre de 1968. Pero está claro que sus rasgos
orientales delatan orígenes orientales. Y en efecto, sus padres son inmigrantes
chinos de Taiwan, y de hecho no aprendió inglés hasta los 5 años. Ella misma,
orgullosa de sus ancestros, se licenciaría en la Universidad de Michigan con un
título en Lengua y Cultura Chinas; lo que no le impidió adquirir
silmutáneamente habilidades en los campos de la danza, la coral y la
interpretación. Antes había pasado por la Universidad de Nueva York, pero al
parecer no le agradó la atmósfera que se respiraba en esa institución
académica.
Antes de terminar sus estudios, Lucy fue
escogida para el papel principal de una puesta en escena de "Alicia en el País
de las Maravillas". De modo que tras la gratificante experiencia la chica se
propuso dedicarse profesionalmente a la interpretación. Así que se fue para Los
Ángeles, y fue logrando papeles como extra en series televisivas como Sensación de vivir, Urgencias y Expediente X.
Para nada papeles memorables.
En la gran pantalla hizo una fugaz
aparición como ex novia en Jerry Maguire
(1996). Ella no sería recordada por su papel, pero poder decir que estabas en
un título de esa envergadura suponía añadir una muesca a su carrera de actriz.
Y de hecho, tuvo la inmensa fortuna de tener un personaje de entidad en Ally McBeal (1997), una serie de
abogados diferente por su histérica protagonista, que hizo furor. Lucy
aprovechó la oportunidad, e imprimió un fuerte carácter a Ling Woo, papel que le
valió ser nominada al Emmy y al premio del Sindicato de Actores.
A partir de este momento Lucy había
entrado en una rueda de la que no estaba dispuesta a soltarse. De modo que hizo
un desagradable papel de dominatrix en Payback
(1999), junto a Mel Gibson, también estuvo en el film de boxeo Jugando a tope, o con el también
oriental bastante occidentalizado Jackie Chan en Shanghai Kid. Del Este al Oeste (2000). Tal bagaje y la moda del
multiculturalismo y la concesión de papeles a distintas etnias raciales
permitió que en Los ángeles de Charlie
(2000), paso al cine de la famosa serie televisiva, una de las chicas
celestiales cobrara rasgos chinescos. Por supuesto, estaría en la secuela, de
nuevo con Drew Barrymore y Cameron Díaz, en 2003. Ese mismo año seguiría dando
patadas, algo que se le da muy bien, a las órdenes de Quentin Tarantino, en Kill Bill Volumen 1. Antes había estado
en el fantástico musical Chicago (2002).
Es necesario admitir que en los últimos
años la estrella de Lucy Liu ha declinado. Hollywood tal vez no sea racista,
pero conceder papeles protagonistas a actores orientales no ayuda
necesariamente a hacer caja; en cambio, sí han considerado que es una actriz
ideal para poner su voz en la cinta de animación Kung Fu Panda (2008) y su secuela. Estuvo en un film interesante El caso Slevin (2006), pero son bastante
olvidables títulos como Domino
(2005). Cuando volvió a intentarlo en otra serie televisiva en 2008, Cashmere Mafia, la suerte no fue la de Ally McBeal. Lo mismo cabe decir de Dirty Sexy Money, del mismo período.
2010 ha supuesto para Lucy su debut en
Broadway. Ha hecho el papel de Annette en "God of Carnage", la obra de Yasmina
Reza ganadora del Tony. La actriz permanece soltera, y vive con su hermano y su
cuñada en Nueva York.