Es una de las más reconocidas actrices
británicas. Sus múltiples premios avalan su extensa carrera y su dominio
absoluto del oficio.
No es Maggie
Smith una de esas actrices que se convierten en estrellas de la noche a la mañana
y quizá la mayoría de la gente no sea capaz de citar tres de sus películas más
importantes. Sin embargo, igualmente cualquier buen aficionado puede
reconocerla al instante. Su aspecto es inconfundiblemente británico, con un llamativo
aire a lo señorita Rottenmeier. Corta y ondulada cabellera, rostro fino y
angulado, ojos pequeños y vivaces, gran facilidad para expresar un rictus
severo y autoritario... Rasgos que no se olvidan fácilmente.
Margaret
Natalie Smith nació el 28 de diciembre de 1934 en Essex, Inglaterra. Su padre
era profesor en la Universidad de Oxford y su madre trabajaba como secretaria.
Maggie recibió educación en un colegio femenino de Oxford y más tarde ingresó
en la célebre universidad, en donde estudió interpretación. Allí sobre todo se
familiarizó con los textos del bardo William Shakespeare, que tantas veces
declamaría después a lo largo de los años, y de hecho en su debut teatral
encarnó a Viola, la protagonista de "Noche de reyes". Desde entonces Maggie
Smith ha estado ampliamente relacionada con el mundo del teatro, cuyo trabajo
ha compaginado con el cine y la televisión.
En 1956, con
22 años obtuvo su primer papel en el cine en Child in the House, aunque su nombre no salía en los créditos y en
1958 fue ya cabeza de cartel en el drama criminal Nowhere to Go. Poco a poco empezó a adquirir caché como gran
secundaria, en películas como Hotel
Internacional (1963), con la mediática pareja Elizabeth Taylor y Richard
Burton; el drama Siempre estoy sola
(1964), de Jack Clayton o el biopic El soñador
rebelde (1965). Interpretó también el papel de Desdémona en la estupenda adaptación
shakespeareana Othello (1965), por
parte de Stuart Burge, con Laurence Olivier en el papel del famoso moro. Las
colaboraciones con Olivier serían constantes durante toda su vida, sobre todo
en el ámbito teatral. En 1967 la actriz formó parte del gran elenco del film Mujeres en Venecia, una comedia criminal
del gran Joseph L. Mankiewicz y al año siguiente acompañó a Peter Ustinov en la
entretenida comedia criminal Un cerebro
millonario. En 1967 la actriz se casó con el actor Robert Stephens, con
quien tuvo dos hijos, pero ambos se divorciaron en 1974. Maggie volvió a
casarse en 1975 con el guionista Beverly Cross, con quien permaneció hasta su
muerte.
En 1969
llegaría una de las películas más importantes en la filmografía de Maggie
Smith, Los mejores años de Miss Brodie.
Se trata de una brillante adaptación de una novela de Muriel Spark a cargo del
director Ronald Neame. El trabajo protagonista de Maggie desató numerosos
elogios y fue recompensado con el Oscar a la mejor actriz. Volvió a las alturas
en 1972 con la comedia de aventuras Viajes
con mi tía, adaptación de una novela de Graham Greene a cargo de George
Cukor. Maggie volvió a ser candidata al Oscar aunque esta vez no se llevó el
premio. Cuatro años más tarde, la actriz formó parte del gran reparto de la
inolvidable comedia Un cadáver a los
postres, parodia despiporrante de las películas de misterio. Del mismo
estilo, pero esta vez en serio, fue Muerte
en el Nilo (1978), adaptación de Agatha Christie con Ustinov en el papel de
Poirot -años después volvería a acompañar al famoso detective en Muerte bajo el sol (1982)-. Y ese mismo
año llegó la celebrada comedia California
Suite, a cargo de Herbert Ross. Por su interpretación de Diana Barrie,
Maggie fue galardonada con el Oscar a la mejor actriz de reparto. En un plazo
de seis años la actriz había conseguido lo que casi nadie logra en toda una
vida: los dos premios más importantes de interpretación.
A partir de los 80 las películas donde Maggie fue la protagonista
pasaron más desapercibidas; sin embargo, como actriz de reparto trabajó en
célebres filmes. Entre las primeras destaca La
solitaria pasión de Judith Hearne (1987) y en cuanto a las segundas las hay
muy numerosas, desde Una habitación con
vistas (1985) hasta Té con Mussolini
(1999) o Gosford Park (2001), pasando
por Hook (1992), con un inolvidable
papel de Wendy, El jardín secreto
(1993) o Washington Square (1997). En
2001 fichó para interpretar a la profesora Minerva McGonagall de la saga de
Harry Potter, de modo que su rostro se ha hecho célebre entre los más jóvenes. Y
además de superar un cáncer de mama, entre película y película de Potter,
Maggie ha aparecido en productos de calidad, como La última primavera (2004) o La
joven Jane Austen (2007). Tiene por estrenar la comedia dramática The Best Exotic Marigold Hotel, dirigida
por John Madden.