Bailó con lobos, y despegó.
Mary McDonnell fue la escogida por Kevin Costner para ser "De pie
con el puño en alto",su esposa blanca que vive con
los indios en la multioscarizada Bailando con lobos.
Como no era el clásico bellezón al uso, su carrera no
ha llamado tanto la atención como merecía su indudable
calidad como actriz, pero tiene en su haber logros muy notables, y ha
alcanzado una popularidad "galáctica".
Mary Eileen McDonnell nació el
28 de abril de 1952 en Wilkes-Barre, Pensilvania, Estados Unidos. Se
trasladó pronto a Ithaca, Nueva York, y curso estudios en la
Universidad Estatal de Nueva York en Fredonia. Como le atraía
el oficio de actriz, se formó como tal para integrarse luego
en la Long Wharf Theatre Company, de la que ha formado parte más
de veinte años. McDonnell está casada con el también
actor Randle Mell, con el que compartió en 1991 una película,
la coral Grand Canyon, el alma de la ciudad, a las órdenes
de Lawrence Kasdan. Con él tiene dos hijos.
Su principal dedicación actoral
en los inicios de la profesión fue el teatro, donde se sentía
muy a gusto. Ello lo compatibilizó con algunos trabajos
televisivos, el más llamativo el de una médico en la
telecomedia E/R, durante 20 episodios fue la doctora Sheridan,
y coincidió con un actor que en breve se haría famoso
en otra serie médica, Urgencias; me refiero, claro
está, a George Clooney; ella misma participaría en la
serie creada por Michael Crichton, y también en Anatomía
de Grey.
Sus maneras suaves las puede combinar
con una fuerte determinación, lo que le permite componer
personajes que no se olvidan fácilmente. En cine su gran
oportunidad llegó con Bailando con lobos (1990). "De
pie con el puño en alto", su personaje de mujer blanca que
vive con una tribu de indios que acepta en su seno a un oficial del
ejército de Estados Unidos, era todo un carácter, y le
dio una nominación al Oscar. No se materializó, aunque
el film de Kevin Costner arrambló con siete estatuillas, y
supuso un cierto revival del casi desaparecido género del
western con lienzo épico.
Van surgiendo entonces filmes de
interés. Por supuesto, el mentado Grand Canyon,
radiografía de los males inherentes a la gran ciudad, pero
también Sneakers (Los fisgones) (1992), peli de
ladrones sofisticados que le supone trabajar con dos actores
legendarios, Robert Redford y Sidney Poitier. Y sobre todo Passion
Fish, del mismo año, a las órdenes de John Sayles,
su papel de una actriz que se ha quedado paralítica conmueve,
no extraña que lograra ser nominada de nuevo al Oscar, esta
vez como protagonista.
A partir de aquí, el cine no la
ama. O no tanto como debiera. Está en el drama baloncestístico
Ganar de cualquier manera (1994), decepcionante trabajo de
William Friedkin. Es primera dama de Estados Unidos en el tontorrón
film rompetaquillas de marcianos invasores Independence Day
(1996). Y Kasdan vuelve a contar con ella, en la peli del psiquiatra
Mumford (1999).
Es curioso, pero la marciana película
de culto Donnie Darko (Richard Kelly, 2001) se diría
que se convierte en su tarjeta de visita para que le encomienden el
papel de la presidenta Laura Roslin en la serie Battlestar
Galactica, que ha conocido cuatro temporadas. Otra serie a la que
ha aportado su buen hacer interpretativo es la de casos de
desapariciones The Closer. En cine, en los últimos
tiempos, sus contribuciones son claramente menores, pero se la puede
ver fugazmente en la terrorífica Scream 4 y en el drama
sobre la crisis financiera Margin Call.