Megasexy, megabocazas, megapetarda. La repercusión
mediática de Megan Fox fue fulgurante, desde que lució tipazo en Transformers. Desde entonces se ha convertido en uno de los
nombres más buscados en internet, lo que desde luego no es garantía de una
carrera sólida en las pantallas cinematográficas.
Pocas actrices simbolizan mejor los oropeles de Hollywood en
el nuevo milenio. Megan Fox ha cultivado a fondo una imagen sexy, que ha
circulado por internet a la velocidad del rayo, junto a sus declaraciones provocativas,
una "chica mala", ya se sabe, sin pelos en la lengua, que tiene su equivalente
musical en lady Gaga, o mirando más atrás, en Madonna. Si esto puede acabar
convirtiéndola en flor de un día, sólo el tiempo lo dirá.
Megan Denise Fox nació el 16 de mayo de 1986 en Rockwood, en
el estado de Tennessee. Sus padres eran católicos, pero no parece que esto
significara gran cosa, pues se divorciaron siendo ella niña, por lo que junto a
su hermana se criaron con la madre y un padrastro. Megan asegura que eran muy
estrictos, que no le dejaban tener novio, pero no parece que esto hiciera mella
en su personalidad posterior, a no ser como reacción. Explicación que seguro
hará las delicias de los psicoanalistas aficionados, que hay muchos, pues
también encajará con las declaraciones de la actriz de que sufrió acoso
escolar, y se encerraba en los aseos para almorzar, y evitar así burlas no
deseadas de los compañeros. En efecto, ha comentado que "todo el mundo me
odiaba", y que se sentía fuera de lugar.
El caso es que Megan, siendo cría, asistía a clases de danza
y teatro, también formaba parte de un coro, e iba a clases de natación. Lo que
significa buena forma física, y una preparación para su futura carrera actoral
y como modelo. De hecho ya con 13 años empezó a sacarse algunos dólares con
esta última actividad.
Su trabajo de actriz arrancaría en televisión, con papelitos
no muy llamativos, sobre todo en la serie Ocean Ave., en 2002 y 2003. Como consiguió un papel de extra en
Dos policías rebeldes II en 2003 es un misterio, pero lo curioso es que la peli
la dirigía un tal Michael Bay, especialista en acción con planos de
milisegundos, que cuatro años después la reclamaría para el film que la lanzó
el estrellato de sex-symbol, Transformers, donde no pasó inadvertida su "gimnasia" inclinada en un capó. También
estaría en la secuela de 2009, pero no aparecerá en la tercera entrega: que su
papel lo vaya a ocupar una modelo de Victoria's Secret, que también trabajó a
las órdenes de Bay, señala a las claras las cualidades que el director busca en
sus actrices.
Pero, quieto, parado, que me he adelantado. Antes de que Bay
y Shia LaBoeuf se cruzaran en su camino, la chica hizo 'joyas' del cine
adolescente como Quiero ser superfamosa
(2004), donde coincidió con otra chica problemática, Lindsay Lohan.
Y después vendrían títulos que han sabido a decepción, o
sea, Nueva York para principiantes
(2008), y sobre todo, Jennifer's Body (2009), que teniendo como guionista a Diablo Cody, prometía, pero su
terror seductor y socarrón no convenció al público. Lo curioso entretanto era
que el fenómeno Megan Fox persistía, portadas una detrás de otra con poses
sexys en revistas masculinas, y una boquita de piñón que no dejaba de "epatar"
al personal.
Sobre su vida sentimental, el novio oficial desde 2004, con
vaivenes y rumores de ruptura y vuelta a estar juntos, ha sido Brian Austin
Green, al que conoció en la serie televisiva Hope & Faith. Aunque nunca se sabe con una imagen donde es difícil
distinguir realidad y ficción; sin ir más lejos, en una entrevista en GQ en
septiembre de 2008 la actriz dijo ser bisexual, aunque posteriormente suavizó
sus explosivas declaraciones.
En fin, la chica sigue trabajando en el cine, por el
momento. Ha terminado de rodar junto a Josh BrolinJonah Hex, un western con mucha acción basado en un cómic, y Passion
Play, donde le acompaña en el reparto
Mickey Rourke.