Michael Sheen o Tony Blair. El actor británico se ha ganado
a pulso ser el doble del antiguo Primer Ministro Británico en la pantalla. Las
dos interpretaciones que ha realizado del político se encuentran entre sus
mejores trabajos, a los que hay que sumar los éxitos cosechados en el teatro.
Michael Sheen es de los pocos actores que ha repetido papel
en dos títulos diferentes que no tienen nada que ver entre ellos. Este
personaje es alguien de carne y hueso, algo más que habitual, tanto en cine
como en televisión. Lo que ya no lo es tanto es que sea un personaje
contemporáneo al actor. Sería interesante hablar largo y tendido con Tony Blair
sobre Michael Sheen, el hombre que lo ha encarnado magistralmente en dos
ocasiones. El culpable de convertir a Sheen en Blair ha sido Stephen Frears,
cineasta que le dio la oportunidad de realizar dos de las mejores
interpretaciones de su carrera. Quien también es una pieza clave en su
filmografía es Peter Morgan, guionista y autor teatral de La reina y El desafío. Frost
contra Nixon. Encarnando a otro personaje real -el periodista David Frost-,
Sheen ha completado otro de sus mejores trabajos.
Michael Sheen nació el 5 de febrero de 1969 en Gales.
Procede de una familia muy ligada al teatro, donde se mezclan los actores con
los amantes de este arte. Así pues, sus padres le inculcaron este interés y
admiración por los escenarios desde que era pequeño. Con estos antecedentes, no
es raro que ya de niño, Michael formara parte de alguna compañía teatral. Sin
embargo, en su juventud nada hacía presagiar que fuera a ser actor. Le
encantaba actuar, pero lo que realmente le "obsesionaba" como él mismo
reconoce, era el fútbol. Empezó a estudiar en la Bristol Old Vic Theatre School
y poco a poco el deporte fue cediendo paso al teatro. El fútbol profesional se
quedó atrás cuando Sheen comprendió que actuar era lo que realmente quería
hacer. Sobre los escenarios cosechó cierto éxito, por lo que no es de extrañar
que a día de hoy no los haya abandonado en beneficio del cine.
Su debut en la pantalla fue como protagonista en la
producción televisiva Gallowglass. El
cine llegó dos años después, en forma de Ludovico en el Otelo que protagonizaron Samuel L. Jackson y Kenneth Branagh.
Iniciada su carrera en cine y televisión, se dedicó a compaginar estos trabajos
con su vida en los escenarios, así como con los proyectos que lo alejaron de
casa para llevarlo a Estados Unidos. En la meca del cine rodó películas como El secreto de Mary Reilly o grandes
títulos de acción como la saga Underworld.
Michael Sheen tiene un recuerdo muy especial de esta serie vampírica, cuya
última entrega está a punto de estrenarse. La protagoniza Kate Beckinsale, la
que fuera su novia y madre de su hija Lily Mo Sheen. Los tres coincidieron en Underworld: Evolution (2006); Kate
interpretando a la protagonista, la gran guerrera vampírica Selene, Michael
encarnando al hombre lobo Lucian, y la pequeña Lily como la versión niña de
Selene. Michael recuerda con mucho cariño el momento en que los tres coincidieron
en la misma película, siete años después de que naciera su única hija.
El papel secundario de la saga Underworld no es equiparable a otros papeles más pequeños que ha
desempeñado en títulos comerciales como El
reino de los cielos (2005) o Diamante
de sangre (2006). Pero ya para entonces había demostrado su buen hacer como
actor en la pequeña pantalla en The Deal
(2003). Stephen Frears le ofreció el papel de Tony Blair en la recreación de la
lucha interna entre él y Gordon Brown por erigirse en cabeza del Partido
Laborista. Frears debió quedar más que satisfecho con el gran trabajo de Sheen,
pues tres años después le dio la oportunidad de repetir personaje en La reina. En esta ocasión, el actor
tenía que encarnar al ya Primer Ministro británico, en las horas posteriores a
la muerte de la princesa Diana. Las geniales interpretaciones de Sheen y de
Helen Mirren, brindaron al público momentos brillantes, como la primera reunión
que tienen los dos personajes en el palacio de Buckingham.
Demostrada sobradamente su capacidad para interpretar a un
alto cargo político, su último proyecto le da la vuelta a la tortilla, a pesar
de que vuelve a encarnar a un personaje real. Michael Sheen pasa a convertirse
en David Frost, un periodista encargado de entrevistar al dimisionario
presidente de los Estados Unidos Richard Nixon. Frank Langella y Sheen
triunfaron en los escenarios con sus respectivos personajes, a los que han
sabido volver a encarnar a la perfección en la gran pantalla. El desafío. Frost contra Nixon llega a
los cines poco antes que Underworld: La
rebelión de los licántropos. También tiene pendiente de estreno The Damned United, una cinta que le ha
dado la oportunidad de volver al mundo de su amado fútbol, pues ha interpretado
a un entrenador del Leeds United. Entre sus planes inmediatos está el rodaje
del thriller psicológico Unthinkable,
junto a Samuel L. Jackson, y la nueva versión que prepara Tim Burton sobre Alicia en el País de las Maravillas,
donde será el Gato Chesire.