Aunque triunfó sobre todo en el campo del musical
al principio de su carrera, Richard Lester ha destacado en el terreno del cine
de aventuras. La nota común de su filmografía es su constante recurso al humor.
Aunque todo el mundo le considera un realizador de Gran
Bretaña, donde acabó estableciéndose, Richard Lester nació en Estados Unidos,
concretamente en Filadelfia (Pensilvania), el 19 de enero de 1932. Fue un niño
prodigio que empezó a estudiar en la Universidad de Pensilvania a los quince
años.
Lester comenzó a trabajar en 1950 en una cadena televisiva
en la que ejerció todo tipo de trabajos: asistente, ayudante de dirección, y
finalmente director. Decidió mudarse en 1953 a Londres, donde siguió trabajando
en producciones televisivas independientes. Allí se hizo amigo de Peter
Sellers, al que dirigió en programas para la pequeña pantalla como The Idiot
Weekly, Price 2D y A Show Called
Fred. Debutó en el cine con el musical It's
Trad, Dad, y la divertida comedia Un
ratón en la luna.
Junto con Sellers, Lester había codirigido y coprotagonizado
el corto The Running Jumping & Standing Still Film, que apasionó a los miembros de The Beatles, sobre
todo a John Lennon. Tanto es así que cuando la banda fue contratada en 1964
para rodar una película en el cine, escogieron a Richard Lester de una lista de
profesionales idóneos para dirigirles, y le acabaron dando el trabajo.
Así nació ¡Qué noche la de aquel día!, que sigue los pasos del cuarteto durante una
jornada. La forma de filmar las canciones de Richard Lester creó escuela, y
algunos de sus recursos se siguen usando en los videoclips actuales, sobre todo
sus planos multiángulo en las actuaciones en vivo.
Como el film tuvo éxito y ayudó a promocionar la música de
The Beatles, Lester fue contratado para otra cinta, la surrealista y divertida ¡Socorro!, de 1965. El cineasta fue también el responsable de El
knack... y cómo conseguirlo, icónica
comedia del movimiento pop. Aunque obtuvo la Palma de Oro en Cannes, su puesta
en escena espontánea ha quedado muy dañada por el paso del tiempo.
John Lennon volvió a ponerse a las órdenes de Lester como
coprotagonista de la anárquica y surrealista Cómo gané la guerra, de claro mensaje antibélico. Además, describió con
pelos y señales el movimiento hippy en Petulia, donde Julie Christie interpreta a una mujer que se
va a vivir con diversos representantes de este movimiento.
Lester fue también el responsable de Golfus de Roma, adaptación de un célebre musical que se desarrolla
en los días del Imperio Romano.
Pero su mejor película es sin duda Robin y Marian, crepuscular y romántica revisión del mito de Robin
Hood, donde Sean Connery formó una inolvidable pareja con una Marion legendaria:
Audrey Hepburn. Connery repitió a las órdenes de Lester en Cuba, que narra una historia de amor en La Habana,
durante los últimos días de la dictadura de Batista, y el comienzo de la
revolución.
Richard Lester fue contratado para sustituir a Richard Donner
en Superman II, cuando éste tenía un 70
por ciento del film terminado. Pero Lester rehizo muchas de las secuencias con
el único objetivo de poder figurar en solitario en los títulos de crédito. Su
éxito propició que Lester fuera contratado para Superman III, cien por cien concebida por él. El cineasta
introdujo mucho humor, y de hecho le da el protagonismo casi completo al cómico
Richard Pryor.
Tras el fracaso de la comedia Finders Keepers,
Lester sufrió una gran conmoción tras la muerte de su gran amigo el actor Roy
Kinnear, durante el rodaje de la citada El regreso de los mosqueteros,
por culpa de una caída de caballo. Se retiró, aunque en 1991 hizo una excepción
con Get Back, filmación de un concierto de su amigo Paul
McCartney.