Para las jóvenes de
los 80 es todo un icono generacional. Sus fotos -junto a las de Matt Dillon y
Tom Cruise- tienen el récord de haber ocupado más carpetas de las adolescentes que
nadie. Y aunque muchos le vaticinaban a Rob Lowe una corta carrera, lo cierto
es que sigue cosechando éxitos. Además, ha dejado atrás su rebeldía juvenil y
se ha convertido en un tipo ejemplar.
Nacido en Charlottesville (Virginia), el 17 de marzo de
1964, Robert Hepler Lowe es hijo de una profesora y de un abogado. Su hermano
Chad también se dedica a la profesión actoral.
Rob empezó su carrera desde muy pequeño, pues a los 8 años
debutó como actor teatral, y fue modelo infantil. Además compartió escuela con
Sean Penn y Emilio Estévez.
Rob Lowe fue uno de los más destacados representantes del
llamado Brat Pack, apodo que recibió el grupo de jóvenes que protagonizó Rebeldes, de Francis Ford Coppola, donde
compartió la pantalla con Patrick Swayze, Tom Cruise, Ralph Macchio, Matt
Dillon, y el citado Emilio Estévez. A Lowe le correspondió interpretar a
Sodapop, el hermano 'guaperas' de Ponyboy, que trabajaba en una gasolinera.
Desde entonces, le encasillaron en papeles de rompecorazones
en producciones como El hotel New
Hampshire, ¿Qué pasó anoche? y Oxford Blues, que hacían furor sobre
todo entre el público adolescente femenino.
Trató de mostrar que valía para interpretar otros papeles
con Square Dance, donde era un
disminuido psíquico enamorado de una joven (Winona Ryder). Destaca
especialmente su trabajo en el thriller a reivindicar Malas influencias, de Curtis Hanson, posterior director de L.A. Confidencial. Nadie le ha sacado
tanta tajada a Lowe, que encarnaba a un misterioso tipo elegante y seguro de sí
mismo que le enseñaba el lado salvaje de la vida a un pusilánime yuppie (James
Spader).
Lowe siempre ha sido un personaje habitual de la prensa
rosa, que ha aireado sus relaciones con Melissa Gilbert, Nastassja Kinski, Fawn
Hall (la secretaria de Oliver North) y, el más sonado, con la princesa
Estefanía de Mónaco. También tuvo problemas con el alcohol y las drogas y
desató un escándalo por una turbia relación con una joven que resultó ser menor
de edad.
Contra todo pronóstico, Lowe consiguió regenerarse, sobre
todo gracias a su relación con la maquilladora Sheryl Berkoff, con la que
mantuvo matrimonio en 1991. A su lado ha tenido dos hijos y ahora presume de
ser un modélico padre de familia.
Desde que ha sentado la cabeza trata de volver a la cumbre
como actor, y parece especializado en el mundo de la política. Interpretó a un
político en Contact, y fue subdirector
de comunicaciones del gobierno estadounidense en El ala oeste de la Casa Blanca. Su personaje de senador Robert
McAllister en Cinco hermanos iba a
ser un secundario temporal, pero acabó quedándose debido a la buena acogida que
tuvo.
La tele últimamente no se le resiste a Lowe, pues también ha
brillado como el histriónico actor de cine Eddie Nero, en Californication.