Socio de David Lean y director de "La aventura del Poseidón"
Será recordado como uno de
los directores del cine de catástrofes por antonomasia. Falleció con 99 años, el 16 de junio de 2010, en Los Ángeles, Ronald Neame,
responsable de Meteoro y La aventura del Poseidón,
clásicos de este subgénero en la década de los
70. El deceso lo precipitó una
caída.
De casta le venía al galgo
Ronald Neame su dedicación al Séptimo Arte, pues su
padre Elwin Neame dirigió películas en la etapa del
cine mudo, y su madre Ivy Close fue actriz. De hecho, haría
sus primeros pinitos en la profesión con 16 años en
Elstree, una compañía británica.
Ronald Neame nació en Londres el
23 de abril de 1911, y antes de dirigir películas pasaría
por todos los estamentos de la profesión, o sea, ayudante de
dirección, director de fotografía, guionista y
productor. Lo que le permitió trabajar con algunos de los más
grandes, como Alfred Hitchcock, a quien asistió en Chantaje
(La muchacha de Londres) en 1929. En su asociación con
cineastas ingleses destaca su trabajo como director de fotografía
para David
Lean en los años 40 La vida manda, Sangre,
sudor y lágrimas y El espíritu burlón.
Y es que durante la guerra contribuyó junto a los efectos
especiales del drama bélico One of Our Aircraft Is Missing,
del tándem Emeric Pressburger-Michael Powell, lo que supuso
su nominación al Oscar; y en ese film Lean fue el montador.
Aún tendría Neame otras dos candidaturas a la
estatuilla, pero en este caso por su contribución a los
guiones de Breve encuentro (1945) y Cadenas rotas
(1946), espléndidas adaptaciones de las obras de Noel Coward y
Charles Dickens, que dirigió el mentado Lean. En Cadenas
rotas tuvo además crédito como productor, lo que
también ocurriría en la siguiente adaptación
dickensiana de Lean, Oliver Twist (1948); y es que fue socio
con todo derecho de Cineguild, la compañía que producía
las películas del cineasta, donde también estaba
Anthony Havelock-Allan. Y desde allí se estrenó como
director en 1947 con la esforzada Take My Life.
Pero las discusiones ocurren incluso en
las mejores familias, y un malentendido con Lean terminó con
su fructífera colaboración. El productor J. Arthur Rank
pediría a Neame que estudiara los modos de hacer
hollywoodienses, lo que daría pie a su etapa americana.
Apasionado por la técnica, no es
de extrañar que en 1952 produjera The Magic Box, biopic
de William Friese-Greene, pionero británico en inventos
relacionados con el cine, con el que tuvo oportunidad de trabajar. En
Estados Unidos aún haría títulos literarios como
El millonario, con Gregory Peck, que adaptaba a Mark
Twain,
pero sin renunciar a sus gustos británicos, lo que se advierte
en sus trabajos con Alec Guinness, como Un genio anda suelto y
Whisky y gloria.
Está claro que su título
más popular es La aventura del Poseidón (1972),
todo un hito del subgénero catastrofista, con ese barco
volcado boca abajo, y los pasajeros y tripulación buscando
desesperadamente la salvación. Afirma la leyenda que, hombre
de acción, el mismo director trepó el árbol de
Navidad del barco, para que Shelley Winters se animara a hacer lo
propio en cierto momento del film; y lo cierto es que la actriz
lograría una nominación al Oscar. El intento de repetir
éxito con Meteoro (1979) no funcionó, lo que ahí
se veía resultaba demasiado acartonado. Más interés
tenía su film anterior, Odessa (1974), un thriller
basado en el best-seller de Frederick Forsyth.
En lo referente a su vida personal,
Ronald Neame estuvo casado en dos ocasiones. Con Beryl Heanly, con la
que estuvo más de 40 años, hasta su divorcio en 1973, y
con la que tuvo un hijo, Christopher, que es productor
cinematográfico; y Donna Friedberg, con la que se casó
en 1993, y que le sobrevive.