Si mencionamos el nombre de Rufus Sewell quizás no sepan muy bien de quién
se trata, ya que siempre se ha caracterizado por papeles secundarios. Sin
embargo, sí le recordarán por sus actuaciones como villano y no podemos obviar
que esa marca
de ojo perezoso le hace imprescindible para estas interpretaciones. Aunque, su
trayectoria va mucho más allá, comenzando en los teatros, la televisión y
terminando en el cine como uno de los actores más versátiles del cine
anglosajón.
Rufus
Frederik Sewell nació el 29 de octubre de 1967 en Twickenham, en el suroeste de
Londres, Inglaterra. Hijo de William Sewell, un animador de Australia, de quien
heredó su inclinación hacia las artes, y Jo, una artista galesa y camarera. Su
padre trabajó en Lucy in the Sky with
Diamonds, segmento de animación para la película Yellow Submarine de los Beatles.
Con
tan solo cinco años sus padres se separaron. Su madre tuvo que trabajar para
mantenerle a él y su hermano Gaspar, ya que su padre murió cuando Rufus tenía
10 años. Él mismo ha reconocido que fue un adolescente problemático.
Rufus
asistió a la Orleans Park School, que abandonó en 1984. Más tarde, un profesor
de teatro del West Thames College descubrió su talento y lo envió a una
audición para la escuela de teatro. Fue entonces cuando decidió convertirse en
actor, y para lograrlo estudió arte dramático en el Central School of Speech
and Drama de Londres, graduándose en junio de 1989. Después, consiguió un papel
en una obra de teatro en la que la mismísima Judi Dench le dirigió.
Su
año clave fue 1993, cuando Rufus Sewell dio su salto a la fama debutando en el
West End de Londres como Thomas Kratsky, el buscavidas checoslovaco en "Making
it better", por el que ganó el premio al mejor nuevo actor del círculo de
críticos londinenses. De esta manera, Sewell fue creciendo dentro de grandes escenarios
como Broadway y recibiendo un premio tras otro.
Tres
años después de su debut cinematográfico en 1993, Kenneth Branagh le confía el
papel del príncipe Fortimbrás en su aclamada versión de Hamlet (1996).
Es su billete hacia el éxito y el reconocimiento. Haciendo memoria, podemos
destacar su interpretación en la película de culto Dark City (1998), donde Sewell es el protagonista en esta cinta que
dirige Alex Proyas. No obstante, lo que verdaderamente llama la atención de
este actor son sus interpretaciones como el malo de la película, aunque suene a
tópico. Rufus Sewell tiene un rasgo fundamental que hace que sus personajes
como villano salgan bordadas. Todo el mundo recordará su papel en Destino de Caballero (2001), haciéndoselas
pasar muy mal a Heath Ledger, y no podemos quitarnos de la cabeza esa frase que
tantas veces le repetía "se te ha evaluado, se te ha medido y no has dado la
talla". Aunque, luego se la devolviera. Este rol, le ha llevado a protagonizar
películas como La bendición (2000), Helena de Troya (2003), La leyenda del Zorro (2005) o El Ilusionista (2006). Encarnando a
estos personajes es único, aunque al
parecer él no está muy de acuerdo con que, de alguna manera, se le
encasille para este tipo de personajes. Pero como todo en esta vida, uno no
puede escapar de su destino sino forjarlo. De nuevo se encargará de ser el
enemigo, esta vez de Abraham Lincoln: Vampire
hunter,
ya que se pondrá en la piel del líder de los chupasangre.
Sin embargo, muy pocas
veces le hemos visto en papeles protagonistas y los tiene, pero en este caso en
la pequeña pantalla, interpretando al Doctor Jacob Hood en la serie La hora 11 de la CBS y por supuesto no
podemos olvidar que fue la estrella en la miniserie Los pilares de la Tierra, interpretando al arquitecto Tom Builder.
En
el terreno sentimental, Sewell
se ha casado dos veces. Su primera esposa fue la periodista de moda Yasmin
Abdallah; se casaron en 1999 y se separaron unos meses después. Él y su
segunda mujer, Amy Gardner, tienen un hijo. En 2006 se divorciaron, tras
dos años de matrimonio. Además, mantuvo
una relación con la actriz Kate Winslet, con quien compartió cartel en la
película TheHoliday (2006).
Actualmente
está soltero y divide su tiempo entre Londres y Los Ángeles. Cuando no trabaja,
disfruta de la fotografía y utiliza equipos Leica. "Mi pasatiempo favorito es
simplemente vagabundear por todas partes, yendo a cafés y tomando fotografías.
Mi día favorito es un accidente feliz", afirma Sewell.