El caso de la hermosa Sienna Miller es cuando menos curioso. Carne de cañón para películas frívolas, el caso es que la actriz ha sido bastante exigente a la hora de escoger sus trabajos. Lo que no le ha impedido ser víctima de la convulsas corrientes de la fama y la atención pública.
Sienna Rose Miller, más conocida como
Sienna Miller, nació en Nueva York, EE.UU., el 28 de diciembre de 1981. Pero a
durísimas penas puede ser considerada estadounidense -aunque tiene doble
nacionalidad-, pues con un año se trasladó con su padre, un banquero
reconvertido en marchante de arte chino, a Londres. Sienna tiene un hermana y
dos hermanastros nacidos de la relación de su padre con su segunda mujer. Desde
luego la rubia jovencita tuvo una educación muy esmerada, pues acudió al
internado Heathfield St Mary en Ascot, Berkshire. Pero como el gusanillo de ser
actriz rondaba cerca, volvió a sus orígenes neoyorquinos, y estudió un año en
el instituto Lee Strasberg.
De todos modos, y dada esa belleza que
tiene, de las que quitan el hipo, no es de extrañar que inicialmente trabajara
como modelo fotográfica, siguiendo el estilo que los entendidos llaman 'boho
chic', del que se considera paradigma total a Kate Moss. El caso es que Miller
estuvo asociada a marcas como Coca Cola y Pepe Jeans, y apareció en revistas de
moda ad hoc como Vogue.
Su vida sentimental ha sido tremendamente
agitada, y de hecho los tabloides londinenses acuñaron para ella el curel apodo
de "Serial Miller", pues entre sus novios se cuentan Daniel Craig, Jude Law, el
millonario ya casado Baltazhar Getty, Rhys Ifans y James Franco. Aunque para
ser justos, hay que señalar que con Law estuvo comprometido, hasta que estalló
el escándalo de que el actor se había líado con la niñera de sus hijos; aún
volverían a intentar dar otra oportunidad a la relación, sin éxito. Sobre las
servidumbres de la fama, la actriz admite: "Creo que subestimé la forma en que la
gente te encasilla".
Con este panorama, pocos se fijan en que
Miller tiene talento como actriz. Lo ha demostrado en teatro, participando en
montajes de "Como gustéis", la obra de William Shakespeare, y "After Miss
Julie", adaptación de la obra de August Strindberg. En cine apenas ha hecho una
docena de títulos, pero además de su belleza, se puede observar que Miller sabe
actuar. Hizo con el entonces desconocido Daniel Craig Layer Cake (2004), y dio la réplica a Jude Law en Alfie (2004), remake del film de Michael
Caine. En Casanova, sobre el famoso
seductor, coincidió con el malogrado Heath Ledger.
Había hecho poco cine, pero eso no le
impidió hacerse con un papel protagonista indiscutible en Factory Girl (2006), donde daba vida a Edie Sedgwick, la musa de Andy
Warhol. También tenía indudable protagonismo en Interview (2007), donde dirigía y coprotagonizaba Steve Buscemi, un
mundo a la mirada de la fama que versionaba una película del asesinado cineasta
Theo Van Gogh; su personaje parecía ser una especie de versión de ella misma.
Las películas de Miller
son pocas, pero escogidas. Si bien G.I.
Joe (2009) es cine comercial puro y duro, mejor gusto muestra con su
intervención en el original cuento Stardust
(2007), y en la descripción de los amores del poeta Dylan Thomas recogida en En el límite del amor (2008), film que
le dio la oportunidad de trabajar con Keira Knightley y Cillian Murphy. Con
este actor acaba de rodar precisamente Hippie
Hippie Shake, otro trabajo que demuestra que Miller es poco convencional, pues
la película aborda el mundo londinense de la contracultura. Otro título que promete
es Yellow, que ha dirigido Nick
Cassavetes, donde se aborda el problema de la adicción a las drogas.