Aparentemente Unax
Ugalde puede pasar desapercibido. No tiene un físico especial y su rostro es
absolutamente normal. Sin embargo, papel a papel ha logrado convencer al
público de que es uno de los mejores actores españoles de su generación.
Quizá el punto de inflexión en la carrera de Unax fue el
papel de Iñigo Balboa en Alatriste, porque ciertamente él era de lo mejorcito
en la película. Y es que, aunque ya era muy conocido en España, ese rol 'revertiano' le ayudó a ser valorado internacionalmente. Luego le llegarían
papeles más importantes, bien por sus personajes, bien por tratarse de filmes
extranjeros de mayor repercusión.
Unax Ugalde nació en Vitoria el 27 de noviembre de 1978. Es
hijo de un trabajador de los Altos Hornos y de una ama de casa. Cuando era
joven quiso estudiar Ciencias del Mar, pero finalmente el gusanillo de la
interpretación le picó demasiado y decidió matricularse en una escuela de arte
dramático. Cuentan por ahí que él mismo se pagó los estudios trabajando en un
supermercado vestido de bola de chocolate. Y a los veinte años consiguió su
primer papel como actor en la serie de la televisión vasca Entre dos fuegos,
dirigida por Josetxo San Mateo.
Inmediatamente después decidió abandonar Vitoria y marcharse
a la capital para probar fortuna en proyectos de mayor envergadura. Trabajó
entonces en la serie A las once en casa, que estaba protagonizada por actores
de renombre como Antonio Resines y Carmen Maura. Unax interpretaba a Coyote, el
novio de una chica llamada Julia (Beatriz Rico). En el 2000 se unió a Héctor
Alterio y Bárbara Goenaga para participar en la serie El grupo, y ese mismo año
volvió a trabajar con el director que le había dado la alternativa, Josetxo San
Mateo, en el film Báilame el agua. Unax era por primera vez el protagonista en
este drama marginal sobre la caída en el mundo de las drogas. El joven actor de
Vitoria hacía un trabajo espléndido como el chico que se enamora a primera
vista del personaje interpretado por Pilar López de Ayala. Y poco a poco el
rostro de Unax fue haciéndose más familiar gracias a su colaboracón en las
series de éxito Compañeros y, sobre todo, en Periodistas.
Sus papeles comenzaron a ser más serios, porque el chaval
comenzaba a despuntar con interpretaciones de gran intensidad. Así llegaron
Volverás (2002), drama basado en una novela de Francisco Casavella, Diario de
una becaria (2003) y el film de terror Cámara oscura (2003). En 2004 colaboró
con Gracia Querejeta en la notable Héctor, película dramática en donde Unax convencía
con un personaje secundario, el del mejor amigo del protagonista, Nilo Mur. El
actor recibió por su trabajo una nominación al Premio Goya y su carrera
despuntaba ya claramente. El mismo año fue protagonista de Frío sol de
invierno, un drama del debutante Pablo Malo. Unax se metía en la piel de
Adrián, un joven inquietante que regresaba a su casa tras pasar una temporada
en un sanatorio mental.
A partir de 2005 su nombre pasó a engrosar proyectos de
superior magnitud, producciones internacionales o producciones españolas de
amplio presupuesto. Aunque eso no quiere decir que las películas fueran mejores. Fue uno de los variados actores de Reinas, comedia dirigida por
Manuel Gómez Pereira y acompañó el mismo año a la colombiana Flora Martínez en
Rosario Tijeras. Entonces llegó su papel de Íñigo en Alatriste y seguidamente
interpretó al hermano de Natalie Portman en la fallida Los fantasmas de Goya. A
ese papel le siguieron otros en proyectos internacionales de cierto renombre,
aunque en algunos casos la calidad de las películas dejaba mucho que desear,
como en el caso de Savage Grace, junto a Julianne Moore. Mejor aceptación
tuvieron El amor en los tiempos del cólera, en donde interpretaba al
protagonista en la primera juventud (luego Javier Bardem) y Che, el argentino,
en el que Unax tenía un papel menor. Por eso quizá echaba en falta un mayor
reconocimiento, el caso es que volvió al cine español con el protagonista de La
buena vida, un drama ambientado en la Guerral Civil en donde encarnaba a un joven
sacerdote que tenía que enfrentarse a difíciles decisiones. Puede ser que Unax eche en falta algo de alegría en su filmografía y que por eso haya protagonizado en 2010 la agradable comedia romántica Bon appétit, debut en la
dirección de David Pinillos, y la divertida No controles, de Borja Cobeaga
(Pagafantas). Su último trabajo hasta el momento es el de Pedro, en la esperada
película There Be Dragons, escrita y dirigida por Roland Joffé (La misión).