Aunque no para de trabajar, su carrera de actor no ha seguido la senda más fácil. Pero los papeles de Willem Dafoe como tipo atormentado han logrado que una serie de grandes directores acudan a él para plasmar en celuloide sus demonios interiores.
Willem Dafoe nació en Appleton,
Wisconsin, EE.UU., el 22 de julio de 1955. Curiosamente, se trata del día de santa
María Magdalena, y él interpretaría 33 años después a Jesús en La última de tentación de Cristo, el
escandaloso film de Martin Scorsese (1988), polémico y poco estimulante, que
adaptaba la novela de Nikos Kazantzakis y mostraba las tentaciones carnales del
Mesías con la Magdalena. Willem fue el sexto de ocho hermanos en una familia
donde el padre era cirujano y la madre enfermera. Él decidió estudiar teatro en
la Universidad de Wisconsin, y tras pasar por el grupo vanguardista Theatre X,
confundaría en Nueva York uno propio en 1977, The Wooster Group, también de
tipo experimental.
Su primer empleo en cine fue a las
órdenes de Michael Cimino en La puerta
del cielo (1980), pero su poca presencia se quedaría en la mesa de montaje
de este film maldito, aunque hay quien asegura que se le puede ver como extra.
En cualquier caso su carrera no fue evidente de primeras, influyó sin duda el
rostro, unos rasgos marcados, una boca amplia, que no respondían a los cánones
de belleza habituales, pero que le convertirían en el hombre perfecto para
componer los personajes atormentados que pueblan su carrera, realmente se
apropia de sus angustias.
Resulta curioso constatar cómo le
escogieron cineastas de cierto renombre en sus primeros filmes, para roles
secundarios. Tony Scott cuenta con él para El
ansia (1983), Walter Hill para Calles
de fuego (1984) y William Friedkin para Vivir
y morir en Los Ángeles (1985), aquí ya un papel de más entidad. La fama y
la reconocibilidad para el espectador llegan definitivamente con Platoon (1986), film de Vietnam de
Oliver Stone donde es el sargento "bueno" Elias frente al "malo" Barnes,
interpretado por Tom Berenger. Curiosamente ambos actores fueron nominados al
Oscar al mejor intérprete secundario. Stone volvería a contar con Dafoe para su
nueva incursión vietnamita Nacido el
cuatro de julio (1989).
No, Dafoe es un explorador nato con sus
películas, y le gustan los desafíos. Como el de ponerse en la piel de Max
Schreck, el actor que hacía de Nosferatu en el clásico del expresionismo alemán
de F.W. Murnau, en La sombra del vampiro
(2000), lo que le valió ser nominado por segunda vez al Oscar. Otras
exploraciones en películas "diferentes" a tener en cuenta serían ¡Tan lejos, tan cerca! (Wim Wenders,
1993) y Basquiat (Julian Schnabel,
1996).
Discreto en su vida personal, ha estado
muchos años ligado sentimentalmente a Elizabeth LeCompte, directora teatral de
The Wooster Group, con la que tuvo en 1982 a su único hijo, Jack. En 2004
rompieron y al año siguiente se casó con Giada Cologrande, guionista y
directora italiana.