!["[Rec] 3 Génesis"... ¡Sengaia! "[Rec] 3 Génesis"... ¡Sengaia!](http://www.decine21.com/estructurasbd/Opiniones/O1406/rec3génesis.jpg)
Recientemente estuve viendo [Rec] 3 Génesis, nueva entrega de la franquicia de terror de más éxito jamás rodada en España. Esta vez dirige en solitario Paco Plaza, mientras que su partner, Jaume Balagueró, se encargará de la cuarta.
En suma iba preparado para ver lo siguiente:
-Una peli de terror.
-Que estuviera rodada cámara en mano.
-Que fuera una precuela de las anteriores entregas.
Pues bien, nada de eso se cumple.
Parece que no han tenido muy claro hacia dónde ir. Para empezar, el título hace sospechar que va a ser una precuela, como todas aquellas películas que llevan la coletilla 'el origen': El origen del Planeta de los Simios, Hannibal. El origen del mal, Pesadilla en Elm Street. El origen, Halloween. El origen y La matanza de Texas: el origen-. Ante tanto 'origen', se agradece la originalidad impagable de que hayan usado el término 'génesis'. Se anunció que efectivamente era una precuela, así que en algún momento debió serlo, pero a mí no me lo pareció, sino que un sacerdote cuenta un rollo aburrido sobre de dónde provienen los zombies, y por lo demás, entendí que muestra a otros personajes distintos enfrentados a los infectados de turno.
Respecto a que iba a ser cámara en mano, como las otras, resulta que así está rodado el arranque, a base de imágenes aparentemente caseras y cutres. Tanto es así que durante el primer pase para los medios hubo un fallo de sonido y apenas se escuchaban los diálogos, pero nadie se levantó del asiento para avisar, porque no se sabía muy bien si era un efecto buscado aposta por el director -igual por eso no me enteré de si era efectivamente una precuela o no-. Pero el caso es que de repente, se acaban las imágenes supuestamente 'amateur' y se convierte en una película normal, como si hubieran cambiado de opinión también sobre este aspecto.
En medio de la película, de repente, aparecen los títulos de crédito, cuando crees que ya había avanzado bastante. Un efecto muy rompedor, sin duda.
Pero lo más desconcertante de todo es que se suponía que era de miedo y sustos. En realidad es sobre todo cómica, va en la línea 'gore' de mezcla de secuencias sangrientas salvajes con humor negro. De hecho, uno llega a la conclusión de que a Paco Plaza no le gusta mucho, apenas, casi nada, Braindead (me niego a llamarla Tu madre se ha comido a mi perro). Los protagonistas, Leticia Dolera (reportera [Rec] en Spanish Movie) y Diego Martín (Aquí no hay quién viva) no parecen tener en mente a los ya legendarios Lionel y Paquita, y hasta han colado una secuencia al final que apenas recuerda al momento del inolvidable 'sengaia'. Ambos títulos también incluyen un sacerdote que resulta ser un héroe.
Por supuesto, no voy a entrar en comparaciones entre el talento de Peter Jackson y el de Paco Plaza. En cualquier caso, espero que guste y se hagan en España más pelis de género y menos de la Guerra Civil.


En cine se ha hecho alguna vez lo mismo. Tras leer al gran Hildy me vinieron a la memoria diversas producciones 'moneyball' (también pensé que con la excusa de citar a otro bloguero me ahorraba parir ideas propias). ¿Cuál es el 'flin' más 'moneyball' que habéis visto vosotros? ¿Le ha faltado a estos títulos después la inspiración humana?
Las películas más 'moneyball' de la historia:
-Los mercenarios 2. Si la primera ya era bastante 'money', la segunda rompe records. Atención al elenco de grandes 'tú antes molabas': Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Jason Statham, Bruce Willis, Jean-Claude Van Damme, Dolph Lundgren, Jet Li, Charisma Carpenter -sí, sí, la mítica Cordelia de Buffy Cazavampiros- y ya para alucinar en colores, el insuperable Chuck Norris. ¡Qué tragedia que Charles Bronson se haya muerto!
-Los reyes del crimen. Fichamos a Kurt Russell en el peor momento de su carrera -ahora parece que Tarantino está tratando de hacerle resurgir-, le añadimos al pobre Kevin Costner -otro que tal baila pero sin lobos tras hundirse en su propio Waterworld- y completamos el elenco de secundarios con Courteney Cox -con cara de de pocos Friends porque hasta que no se ha vuelto a hacer otro Scream chillaba al verse hundida en la miseria- y nada más y nada menos que Christian Slater, bastante olvidado desde los tiempos de El nombre de la rosa. Y con todos ellos rodamos una de imitadores de Elvis decadentes que atracan un casino de Las Vegas -rollo caduco total-.
-El pueblo de los malditos en versión de John Carpenter, al que posiblemente se pueda fichar a cambio de un bocata al día y la promesa de que le van a dejar rodar una de miedo. Ésta se lleva la palma hasta el punto de que podía haberse titulado "La película de los malditos". Sin duda es el subproducto más 'moneyball' de la historia. Tiene como protagonistas al Supermán de capa caída Christopher Reeve -gran persona que desgraciadamente poco después del rodaje sufrió el accidente que le dejó paralítico-, Linda Kozlowski -que aunque suene asombroso había sido famosa una década antes compartiendo planos con su marido Cocodrilo Dundee-, Kirstie Alley -mira quién no paró de ganar kilos tras su etapa en Cheers- y nada menos que Michael Paré, que iba a ser el Marlon Brando de su generación, llegó a superestrella de Calles de fuego -uno de los grandes bofetones de Walter Hill, que por su parte postulaba para John Ford de su generación-, fue el macarra Tony Villicana en El gran héroe americano, y desde entonces ha seguido hasta nuestros días tratando de ganarse el pan en películas de mierda. Y la guinda... Para redondear este histórico reparto, Carpenter fichó también nada más y nada menos que a Mark Hamill, el mismísimo Luke Skywalker, que hoy se gana la vida poniéndole la voz al Joker, en las series animadas de Batman, videojuegos variados y animando convenciones de apasionados locos de La guerra de las galaxias. Sin duda, le faltó reclutar a la niña de El exorcista y a Joselito.
-Nueva Rumasa. No es un largometraje -en todo caso una secuela-, pero se ve que José Mª Ruiz-Mateos seguía el patrón 'moneyball' a su manera. Intentó reconstruir su imperio económico expropiado por los 'sociatas', montando un grupo de empresas a base de adquirir marcas que a la gente le suena que alguna vez fueron famosas: leche Clesa, flan Dhul, batidos Cacaolat, chocolates Elgorriaga, y los bombones Trapa. Si le dan tiempo se hace con la fábrica de Mirinda y hasta con las gaseosas La Pitusa. No salió bien.


Me comenta mi amigo Raúl Rolo, que Auster viene a firmar sus obras a Madrid el 23-F. Uno tiene la tentación de ir a verle, sobre todo para decirle un par de verdades acerca de estos añitos que lleva evadiéndose de sí mismo... La verdad es que tengo una enorme curiosidad acerca de qué me contestaría.
Sí, amigos, yo voy a cometer el sacrilegio de parodiar a Paul Auster. Sé que se trata de un acto reprobable, y que me van a dar la del pulpo, pero me siento con derecho a hacerlo, ya que estoy tan enganchado a sus libros que tengo la sensación de que vive de los 20 euros que le donamos cada año, yo y otros pazguatos como yo. Y sí, efectivamente, no sé que tienen sus obras que a pesar de lo que le critico, sigo inyectándomelas en vena.
"La ciudad de la azarosa soledad", por Paul Auster
1
Tú te pones a firmar tus obras mientras reflexionas sobre la suerte que tienes, pues contra más cortos son tus libros más extensa es la fila de seguidores que se forma. Inmediatamente reparas en aquel perturbador individuo con pinta de bloguero de poca monta que tiene la mirada fija en ti, como si llevara mucho tiempo esperando aquel encuentro, y estuviera dispuesto a aprovecharlo a fondo.
Quizás pudiera esconder algún cuchillo entre sus ropas, aunque lo único que distingues es un ejemplar de tu última creación -por algún extraño motivo que se te escapa evitas referirte a ella como 'novela'- que sobresale por uno de los bolsillos de su abrigo barato. Tras veinte minutos de tópicos halagos y de recuerdos para Siri y para Sophie, le llega el turno sin que haya dejado de observarte como si se hubiera olvidado hasta de parpadear.
2
Igual nada de esto fue real. No importa si todo pudo ser diferente o si todo estaba predeterminado. Lo importante es la historia misma y que nunca había estado tan asustado en una comparecencia pública. Aquel tipejo se puso a mi lado pero no me tendió el libro para que se lo firmara como era lo habitual, sino que me señaló con el dedo. Habló a gran volumen, para asegurarse de que la gente de alrededor le escuchara.
-Hola, amigo, ¿Es usted Paul Auster? -me preguntó en un tono colérico.
-¿Quién? -le respondí.
-No lo entiende, es una cuestión de vida o muerte. ¿Es usted el hombre que se hace llamar Paul Auster?
-No, en realidad no -era un error muy común, aunque yo estaba tan intrigado que decidí poner las cartas sobre la mesa a ver si le sacaba alguna respuesta- . La verdad es que yo escribía novelas de misterio, pero un día vino un editor y me pagó por hacerme pasar por Paul Auster. Me lo jugué a cara o cruz y me salió que aceptara el encargo, así que desde entonces vivo feliz imaginando que soy el tal Paul Auster.
-¿Y cuál es su verdadero nombre? -me sorprendió tanto la pregunta que no supe qué contestar.
Me llevé la mano a la cartera. En cuanto la abrí me di cuenta de que contenía un taco de carnets de identidad con diferentes nombres, aunque todos llevaban mi fotografía. En un breve lapsus de tiempo, decidí barajarlos todos, como si fueran naipes, y escoger uno. Leí el nombre elegido en voz alta.
-Juan Luis Sánchez. En realidad, mi verdadero nombre es Juan Luis Sánchez.
-Vaya, entonces no me sirve usted de nada -me dijo aquel señor, antes de darse media vuelta y perderse entre los numerosos presentes que me hacían fotos con el móvil. Me dejó tan intrigado que durante unos momentos me abstraje en mis propios pensamientos. ¿Qué debía hacer?
Temeroso de que pudiera perderle de vista, me levanté súbitamente dejando plantada a una señora que me decía que quería que le firmara tres ejemplares para sus nietos. Tenía que alcanzarle, así que también ignoré a otro de los presentes, entusiasmado porque según sus propias palabras llevaba años soñando con verme en persona a mí, que había escrito "La carretera", su libro favorito. "¿Adónde va ese yanqui pesado? ¿No le habrá surgido la urgencia de rodar otra de sus peliculitas?", gritaba mi editor mientras el auditorio dejaba escapar un murmullo reprobatorio hacia mi súbito plantón.
3
El escritor abandonó corriendo la sección donde tenía lugar el encuentro con sus lectores. Pasó a toda velocidad por la sección de ropa interior adyacente y por la de oportunidades pero le había perdido de vista. En cuanto se dio cuenta, atravesó la puerta de la calle y estaba en el exterior.
Lo que pasó entonces no tenía explicación. Pensó que era un espejismo. Pero no, allí había dos individuos absolutamente iguales al que perseguía. Ambos tenían idénticos rasgos y el mismo metabolismo, e incluso iban vestidos de la misma forma. Cada uno llevaba un libro en el bolsillo, pero caminaban en direcciones distintas. Decidió que la elección que tomase sería fruto del azar. Como no había forma de estar seguro se decantó por el que tenía a su izquierda.
El que eligió caminaba lentamente, como si no tuviera prisa por llegar a un sitio determinado. El ritmo de aquel desconcertante hombre no era un problema para Juan Luis Sánchez, pues le gustaba pasear, así que disfrutó del trayecto por el centro de Madrid, donde hacía una temperatura siberiana más gélida incluso que la de su querido Nueva York. Al final, el espiado se metió dentro de un hotel, por lo que Juan Luis Sánchez decidió esperar fuera, durante un rato, a ver si volvía a salir. Como no regresaba, tomó la determinación de que al día siguiente estaría haciendo guardia desde la primera hora. Le seguiría un día y otro hasta que se resolviera el misterio...
Dedicado humildemente con admiración-decepción, y amor-odio al gran-insignificante Paul Auster.


Los que prefieren la sensatez y huyen de la locura son incapaces de sentir el amor verdadero. (Anónimo).
Dios los cría y ellos se juntan. Existe gente tan particular que tiene graves dificultades para conseguir pareja, pero como en el cuento de "El patito feo", resulta que para gustos colores, y finalmente cualquiera, por extraño que parezca, da con su media naranja.
El amor de tu vida puede estar donde menos te lo esperas. De hecho, el que escribe estas líneas jamás se ha comido una rosca en los sitios tradicionales... Ni tampoco mucho en otros sitios. El caso es que en las discotecas los intentos de ligoteo resultan un tanto descarados y violentos, lo que da al traste con las pocas posibilidades de uno. Es mucho más casual conocer a alguien en el supermercado, donde la conversación surge de forma más fluida si de repente una adorable chica te pide que le alcances un tubo de dentrífico del estante de arriba, lo que a mí me da pie a iniciar una apasionante conversación sobre si Colgate es mejor que Profiden, y lo atormentado que estoy por no conocer el oscuro secreto que permite que la pasta de dientes salga a rayas rojas, blancas y verdes.
Total, que también puedes conocer a la futura madre de tus hijos en el psiquiátrico, como le ha ocurrido a Isakin Jonsson y Michelle Gustafsson en Suecia. Ella es una vampiresa de 23 años que fue detenida por matar a un tipo en 2010, y que publica fotos en su blog con la boca ensangrentada y una motosierra.
Era una muchacha incomprendida, que tenía problemas para conocer gente, pues casi todos solían ponerle alguna excusa cuando sacaba el tema de que tenía planeado cortarle la garganta a los pasajeros del metro de Estocolmo. Hasta que un día le conoció a él, un angelito que tras matar a su ex novia le cortó la cabeza y se comió partes de su cuerpo.
-Tenemos muchas cosas en común -le dijo ella.
-Nunca había conocido a nadie como tú. Eres muy especial -contestó él.
Ahora quieren casarse cuando salgan de la institución, empezar una nueva vida, tener perros y hacerse tatuajes. Espero que sean felices y que coman perdices, en lugar de seres humanos.
Loooooooove is a many splendored thiiiiing!


Las películas yanquis de terror van a quedar totalmente olvidadas como algún director hispánico habilidoso para el género insista en sacarle partido a nuestras leyendas populares. Allá donde vayas te contarán relatos de lo más jugoso. Recuerdo con especial cariño un viaje a Extremadura a una zona arrebatadora, donde si hace un poco de niebla ya tienes ambientación fantaterrorífica gratis.
Creía que era una leyenda que allí se comía barato y sobre todo muchísimo. Cuando el estómago apretaba fuimos a comer a un restaurante más bien tarde, después de las cuatro, cuando nadie te sirve ya nada caliente. Nos dijeron que ya casi no les quedaba nada, muy poca cosa, pero que si queríamos nos lo sacaban todo para engañar un poco al hambre. Entonces empezaron a sacar y a sacar perolos gigantescos de legumbres que habrían abastecido a un regimiento. ¡Todo buenísimo! Yo creo que comí dos platos de judías, uno de puré de verduras, dos filetes y abundantes patatas, y aún así sobró muchísima comida. Y era de los que menos comía...
El problema es que no nos podíamos levantar, y mientras hacíamos sobremesa nos empezó a hablar una ancianita con pañuelo en la cabeza a lo Doña Rogelia, que en principio daba muy mal rollo, pero que resultó ser adorable. Le dije que era muy aficionado al terror, así que me aseguró que sabía un montón de historias de la zona. "¡Si yo te cuentara!".
Por ejemplo, ¿quién podría adivinar que en Extremadura hubiera sirenas? ¡Si ni siquiera tienen mar! Pues según aquella buena mujer en Garrovillas de Alconétar (Garrovillas d'alconeta en el lenguaje extremeño-garrovillano) una joven había sido castigada por su madre a medio transformarse en pez, y los pescadores lujuriosos que pasaban por la zona, tras contemplar la mitad superior entusiasmados, se lanzaban al agua para ir a por ella y perecían ahogados. ¡Los muy salidos!
En Garganta la Olla había una moza que ríete tú de Conan, el bárbaro. Tras ser deshonrada por un tipo, se fue a la Sierra de Tormantos donde se vengaba de cuanto varón tenía la estúpida ocurrencia de pasar por el lugar. Primero les intentaba seducir con encanto femenino, pero si eso no funcionaba, la emprendía a porrazos con ellos y se los llevaba a su cueva. ¡Ya veo el papel para Loles León tras ponerse cachas en el gimnasio!
"El cordero" y "El Escornau"
Y también tienen una leyenda de un cordero que se encontró un agricultor que viajaba en borrica y que inmediatamente pensó que esa noche iba a cenar chuletas. Por el camino el apetitoso hallazgo se transformó en una bestia maligna que haría palidecer al mismísimo Alien. Desde entonces no coge nada de la calle aunque se encuentre un billete de 500 euros (otra leyenda curiosa, pues dicen que existen pero nadie los ha visto).
Aunque mi favorita sigue siendo la del "Escornau". Cerca de Ahigal, tienen una piedra que se llama "Canchu la sangri" (que en el idioma nativo significa "roca de la sangre"), que tiene manchas rojas de sangre imborrables. Pertenecía a un bicho que atiende al nombre de el 'Escornau', jabalí por delante y caballo por detrás, que tenía un cuerno en la frente y que al parecer lograron derrotar las señoras de la Cofradía de la Virgen, con ayuda divina. Si llega a pasar en Iowa, ya habría una saga de ocho o nueve entregas, y un Freddy contra El Escornau.
Al final resulta que la mitología extremeña es de tal magnitud que ríete tú de la mitología nórdica, griega o romana.





















