123 min. | Drama
Público apropiado: Adultos
2/10
Recomendar (47) | No recomendar (37)
Año: 2005
Dirección: Thom Fitzgerald
Intérpretes: Shawn Ashmore, Olympia Dukakis, Stockard Channing, Lucy Liu, Sandra Oh, Chloë Sevigny
Guión: Thom Fitzgerald
Música: Christophe Beck, Trevor Morris
Fotografía: Tom Harting
Distribuye en cine: Eurocine
2/10
El problema del sida
Tres relatos independientes que transcurren en otros tantos continentes, y que están relacionados con el sida. El arranque da a entender que el desconocido realizador Thom Fitzgerald pretende divulgar que la ignorancia y la pobreza favorecen el avance de la terrible enfermedad. Sobre este tema pivota la historia inicial, protagonizada por Lucy Liu, sin duda la mejor del conjunto. Transcurre en China, donde Jin Ping –personaje interpretado por la atractiva actriz– trafica con sangre que le donan los habitantes de pequeñas localidades, a los que paga una cantidad muy atractiva para ellos, teniendo en cuenta su falta de recursos. Jin Ping ignora que está extendiendo el virus del sida, por su falta de condiciones higiénicas. Sin embargo, los otros dos relatos van ganando en sordidez, lo que diluye por completo el interés humano de la historia. Además, ninguno de los dos acaba de resultar creíble, porque el guión empieza a hacer aguas por todas partes.
El que transcurre en Canadá, está protagonizado por Denny, un actor porno infectado por el virus VIH, que debe someterse regularmente a análisis clínicos para poder trabajar sin riesgos para la salud de sus parejas en los rodajes. Pero él logra cambiar –con una facilidad que resulta chocante– sus muestras por sangre que le ha extraído a su padre. Éste anima a su hijo a seguir dedicándose a su curiosa ocupación, y se dedica a ver sus películas con él, a escondidas de la madre, que misteriosamente no se ha enterado de a qué se dedica su hijo. Parecen vivir sin grandes agobios económicos, por lo que no se explica que el hijo justifique el poner en peligro a sus compañeras de rodaje, pues en teoría está necesitado de dinero. Y además, la madre, una ofuscada católica –interpretada por la veterana y siempre solvente Stockard Channing– acaba prostituyéndose para conseguir recursos...
Menos interés aún tiene la historia final, a pesar de que está interpretada por actrices de primera, como Olympia Dukakis, Sandra Oh y Chloë Sevigny. Ésta última encarna a Clara, una novicia que cuida enfermos en una misión católica en África del Sur. El terrateniente local, obsesionado sexualmente con Clara, sólo se preocupa por ganar dinero y permite que uno de sus trabajadores, un tipo sin escrúpulos, viole reiteradamente a una menor. Aunque al principio parece que Clara está convencida de su vocación, acaba creyendo que su obligación pasa por sacrificarse y acceder a los deseos sexuales del cacique, para convencerle de que castigue al violador, mandándole a la policía. Desaprovecha así Thom Fitzgerald la ocasión de hablar de una enfermedad que ha tenido efectos nefastos, y de sacar tajada a su impresionante reparto.
Está en marcha la producción de "Rodham", una película sobre la juventud de Hillary Clinton. ¿Qué actriz te parece la más indicada para el papel?
"Una historia del Bronx" es el único film que ha dirigido Robert De Niro