Todos los años surge el nombre de alguna actriz
afroamericana, de la que nadie ha oído hablar, pero que gracias al papel de su
vida, de pronto se hace famosa y acapara premios. En 2009 le ocurrió a Viola
Davis con La duda, y a Taraji P.
Henson con El curioso caso de Benjamin Button. Esta año el honor es para dos actrices de Precious, Gabourey 'Gabby' Sidibey Mo'nique.
Monique Imes, que adoptó el 'original' nombre artístico de
Mo'nique, no sabemos muy bien por qué, nació el 11 de diciembre de 1967 en
Woodlawn, condado de Baltimore, Maryland, Estados Unidos. Era la más joven de
cuatro hermanos, criados en un hogar estable, donde el padre era asesor de
personas con problemas de droga, y la madre ingeniera. Ello le permitió
estudiar primero en el instituto Milford Mill, y luego en la universidad Morgan
State. Entre sus primeras ocupaciones estuvo la de operadora de una centralita
de sexo telefónico. Pero vamos, se notaba que aquello no era la ilusión de su
vida.
La mujer se ve que era graciosa, y el desafío de su hermano
Steve, para que actuara por la noche en un club de la comedia surtió efecto. El
caso es que Mo'nique se abrió hueco en la telecomedia, sobre todo la serie The
Parkers, donde asumió el papel fijo de
Nikki de 1999 a 2004. Su popularidad en la pequeña pantalla sirvió para que la
ficharan como presentadora o anfitriona de shows varios, ayudaba su innegable
simpatía. De hecho preside desde octubre de 2009 un show con su nombre, o sea,
"The Mo'nique Show".
Su debut en cine se produjo en 2000, con 3 Strikes, no
precisamente una joya. La realidad es que la actriz se convertiría en presencia
habitual de películas destinadas al público afroamericano, que no
solían traspasar las fronteras de Estados Unidos, si no era como títulos directos a
vídeo, o como relleno de canales televisivos de segunda división. A esta
categoría pertenecen Baby Boy (2001), Dos
para jugar (2001) y Bienvenido a
casa, Roscoe Jenkins (2008). Entre medias
tiene presencia secundaria en algún título un pelín más popular, aunque no
mucho, como la sórdida trama de asesinos a sueldo Shadowboxer (2005), donde coincidió con Lee Daniels, el director
de Precious, o la peli de acción
sobre una cazarrecompensas Domino
(2005), dirigida por Tony Scott. Desde luego su intervención en La
fiesta de la cerveza (2006), o sus
papelitos en series como Nip/Tuck,
no son de los que llaman la atención.
Y de pronto, zas, Precious. Una película que impacta. Y de
modo muy especial el desagradable personaje de la madre, que parece no tener
entrañas ante los abusos que padece su hija, una maraña de sentimientos, rabia,
celos e ignorancia, que Mo'nique sabe comunicar con su rostro crispado. No extraña que la actriz, dando un cambio radical a su imagen, haya arramblado con todos los premios que se han puesto a su alcance. Lo que
vendrá después, nadie lo sabe. No está rodando ninguna película, y tras el
fracaso de su primer matrimonio con Mark Jackson, que le dio un hijo, está
desde 2006 con Sidney Hicks, con quien dijo vivir un matrimonio "abierto" -no
hay enfados si el otro se lía con alguien, comentario que tuvo que aclarar ante
el revuelo que produjo- y que le dio gemelos hace unos meses.