En Estados Unidos,
Adam Sandler es un gigante de la industria del entretenimiento. No sólo actúa,
sino que también es guionista, director, productor y músico. Aunque es un
cómico nato, ha demostrado también su capacidad para papeles con componente
dramático.
Nacido en el barrio
neoyorquino de Brooklyn, el 9 de septiembre de 1966, en el seno de una
familia judía, Adam Richard Sandler se crió en New Hampshire. Desde pequeño
destacaba por ser el "graciosete" de la clase, hasta tal punto que su
hermano le animó a actuar en un club nocturno. Allí descubrió que sus bromas
entusiasmaban al público.
Siguió con sus monólogos cómicos mientras estudiaba arte en
la Universidad de Nueva York. En los 90 se mudó a Los Ángeles, e intervino en
varios episodios de la serie La hora de
Bill Cosby. Mientras se hacía un nombre en los locales de la ciudad, compartía
piso con Judd Apatow, posteriormente convertido en productor y realizador que
arrasa en el terreno de la comedia.
Gracias al buen recibimiento de sus monólogos, le salió un
contrato en el programa televisivo Saturday Night Live, de donde han salido numerosas
estrellas estadounidenses. Cuando llegó, el programa atravesaba cierta
decadencia, pero él y una nueva hornada de cómicos -Mike Myers, Chris Rock, Rob
Schneider, etc.- subieron el listón al nivel de la edad de oro, cuando actuaban
en el programa los legendarios Dan Aykroyd, Bill Murray y John Belushi.
Debutó en el cine con la comedia Going Overboard, donde era un cómico muy similar a sí mismo. Tras
un pequeño papel en Los Caraconos,
fue uno de los protagonistas de Cabezas
huecas, sobre una banda de roqueros que asaltan una emisora de radio para
que emitan sus canciones. Tanto esta cinta, como Billy Madison, donde era un heredero inmaduro que por exigencia
paterna debe volver a los primeros cursos del colegio, tuvieron éxito en
Estados Unidos, pero muy poca repercusión fuera.
Tampoco tuvo en Europa la misma repercusión que en su país El chico ideal, hilarante y simpática
comedia, con un toque romántico, en la que interpreta a un cantante que se gana
la vida actuando en banquetes de boda. Hasta la fecha es uno de sus mejores
trabajos. Repitió con el director de aquella cinta, Frank Coraci, en The Waterboy (El aguador), donde era el
tipo que se encargaba de llevar agua a los jugadores de un equipo de rugby.
Nada menos que Paul Thomas Anderson (el director de Magnolia) confió en él para darle su
primer papel complejo en la surrealista Embriagado
de amor, donde era un apocado individuo enamorado de una misteriosa mujer a
la que acaba de conocer. También ha confiado en Sandler otro director
prestigioso, James L. Brooks, que le dio el papel principal de Spanglish, junto a Paz Vega. "Es una película
muy popular en Estados Unidos, sobre todo porque se emite muchísimas veces por
televisión. Todos los días me paran por la calle, dos o tres personas, me miran
con envidia y me preguntan por Paz Vega", me contaba el cómico en
una entrevista.
Y fue protagonista del interesante drama En algún lugar de la memoria, donde un
padre de familia se reencuentra con un antiguo compañero, desequilibrado tras
haber padecido una tragedia familiar. También tiene cierto interés Hazme reír, donde era un cómico afectado
por el cáncer.
Tras mantener sonoros romances con la actriz Alicia
Silverstone, y con Margaret Ruden, empresaria de cosméticos, Sandler decidió
sentar la cabeza casándose con Jackie Titone. Esta modelo y actriz le había
acompañado en las citadas cintas Little
Nicky y Un papá genial.