Algunas chicas sí quieren ser
princesas, y Allison Millers es una de ellas. Su papel principesco en
la original serie televisiva Kings le ha puesto en el
disparadero, lo que le ha permitido un par de películas en
cine, que podrían ser el inicio de su romance con la gran
pantalla.
Allison Miller es una actriz
genuinamente americana. Pero, cosas del destino, esta morena de ojos claros nació en la
bella Roma, en Italia, el 2 de septiembre de 1985. De jovencita la
futura actriz se movió mucho por los Estados Unidos debido a
la profesión periodística del padre en el diario The
Olympian, de modo que circuló por Kentucky, Pensilvania y
Florida. Fue precisamente en este estado, en Tallahassee, donde se
graduó, en el instituto Maclay; y también allí
inició su etapa universitaria, y se aficionaría al
teatro al ingresar en el Young Actor's Theatre. Entre las obras que
representó está una que se convirtió en bandera
de cierto feminismo, "Los monólogos de la vagina" de Eve
Ensler, típica del off-Broadway. Finalmente se trasladaría
a completar estudios a Rhodes College, cerca de Memphis.
Quiso Allison dar un impulso a su
carrera de actriz, y quedó como finalista en un grupo de ocho
actrices para participar en el reality show In Search of the New
Partridge Family. En 2006 vio claro que si quería lograr
despegar como actriz debía trasladarse a Hollywood. Dicho y
hecho, logró hacerse hueco en algunas series televisivas, con
papelitos esporádicos: General Hospital, CSI: NY,
Boston Legal y Mujeres desesperadas. Pero no sería
hasta que se metió en Kings, serie inspirada en el rey
David, pero trasladada a una época imaginaria, donde daba vida
a la princesa Michelle, cuando el público empezó a
fijarse en la veinteañera actriz. Tal hecho coincidió
con sus primeras incursiones al cine, en 17 otra vez, una
simpatiquísima comedia juvenil que le unió a Zac Efron,
y una de vampiros un poco 'marciana', titulada Blood: The Last
Vampire.