Michael Powell y Alfred Hitchcock se fijaron en ella como víctima perfecta en El fotógrafo del pánico y Frenesí, pero su dilatada carrera va más allá de esos títulos.
Anna Massey murió el pasado domingo 3 de
julio con 73 años debido al cáncer que padecía. Le acompañaban en el momento
del deceso su esposo y su hijo.
Hija del gran actor canadiense Raymond
Massey, Anna nació en Thakeham, West Sussex, Inglaterra, el 11 de agosto de
1937. Su madre, Adrianne Allen, también era actriz, y también lo sería su
hermano mayor, Daniel Massey. La actriz inició muy temprano su carrera en los
escenarios, y ya con 18 años logró una nominación al Tony por su composición en
"The Reluctant Debutante", una obra de William Douglas-Home que muestra en
clave de comedia la entrada en sociedad de una jovencita.
Lo cierto es que la actriz nunca ha
dejado de actuar, incluso cuando ya padecía su enfermedad. Y hacía de todo.
Igual podía estar en la rarita Ángeles & insectos (Philip Haas, 1995), que
en una comedia según una obra de Oscar Wilde, La importancia de llamarse
Ernesto (2002). Incluso ha tenido relación con el cine español, en la
producción de ciencia ficción con Christian Bale El maquinista (Brad Anderson,
2004) y el film rodado en inglés por Álex de la Iglesia Los crímenes de Oxford
(2007). Además hizo muchísima tele, por ejemplo una miniserie basada en
"Mansfield Park", la novela de Jane Austen, y también visitó los mundos de Tolstoi
("Anna Karenina") y Dickens ("Oliver Twist").
En lo relativo a su vida personal, Anna
Massey estuvo casada entre 1958 y 1962 con el también actor Jeremy Brett, que
le dio un hijo, David. Tras divorciarse, no volvería al matrimonio hasta 1990,
con el científico Uri Andres, con quien dijo haber alcanzado al fin la
felicidad. Massey fue distinguida como Comandante de la Orden del Imperio
Británico en 2004 y publicó sus memorias en 2006 con el título "Telling Some
Tales". Entre otras cosas, hablaba de su lucha con la anorexia y el pánico
escénico.