Tiene un brillante futuro por delante por su
enorme talento. Aunque Ashley Greene es sólo una secundaria con poco metraje en
las películas de la saga Crepúsculo, su personaje, la vampiresa Alice, la ha
catapultado a la fama, y entre sus compañeros de reparto se perfila como una de
las que más va a perdurar.
Nacida el 21 de
febrero de 1987, en Jacksonville (Florida), Ashley Michele Greene es hija de un
ama de casa y un oficial de la Marina. Tras graduarse en el instituto a los 17
años, se mudó a Hollywood dispuesta a triunfar. Allí compartió piso con otras
dos personas, mientras trabajaba como camarera en busca de una oportunidad.
Aunque tomaba clases en el instituto de interpretación de Lee Strasberg, en un
principio no tenía perspectivas de que le saliera trabajo como actriz, así que
aceptó ofertas para trabajar ocmo modelo.
A base de
constancia, Ashley Greeene logró algún papelillo minúsculo en series
televisivas, y finalmente debutó en el cine con El rey de California, con un personaje mínimo: una cliente de
una hamburguesería. Tras otra fugaz aparición en la comedia criminal Otis, le
llegó la oportunidad de oro cuando fue escogida para encarnar a Alice, una de
las más carismáticas miembros del clan vampírico Cullen, en Crepúsculo, adaptación de la novela de Stephenie
Meyer, que Greene ya se había leído mucho antes de enterarse de que iba a
llevarse al cine.
Aunque su
personaje sale más bien poco, resultó ser uno de los favoritos de los fans. "Ha
supuesto una gran responsabilidad para mí saber que estoy en el punto de mira
de unos fans que son muy exigentes, porque conocen al personaje de los libros,
y se lo saben todo, así que espero no defraudarles. Me parece una situación muy
extraña, ya que estoy empezando mi carrera, y de repente, hay espectadores
pendientes de mi trabajo". No sólo se hizo muy popular, sino que empezaron a
salirle otros trabajos, en títulos como Shrink o Skateland. Por supuesto,
repitió como Alice, en Luna nueva y
Eclipse, que revalidaron
el éxito de la primera entrega de la saga vampírica.
Aunque trata de
mantener los pies en el suelo, no siempre ha llevado bien su recién adquirida
fama. "Como actriz, tú quieres que la gente hable de ti, y por supuesto que te
saquen fotos. Pero es desesperante caminar por una avenida con amigos, y que te
persigan 20 tipos con flashes que te dan en la cara", comenta la actriz. "Mi
madre se entera de todo lo que hago a través de internet", también ha
declarado.
Mientras Ashley
Greene espera para intervenir en la cuarta entrega de Crepúsculo, ha protagonizado la cinta deportiva Warrior y la comedia Butter, con Hugh Jackman y Jennifer Garner.
Parece que su carrera avanza a buen ritmo.