Se prepara muy a fondo sus papeles, y
la crítica le aclama como uno de los mejores actores británicos de los últimos
años. Bob Hoskins ha interpretado en la pantalla a los más variopintos
personajes.
Nacido el 26 de octubre de 1942, en Bury
St. Edmunds, Suffolk (Gran Bretaña), Robert William Hoskins Jr. empezó en el
teatro londinense, a finales de los 60. Empezó a llamar la atención en el cine
británico, con El largo viernes santo y sobre
todo Mona Lisa, con la que obtuvo el premio al mejor
actor en Cannes. El film supuso su pasaporte a Hollywood, donde bordó el papel de sacerdote que aconsejaba al
terrorista interpretado por Mickey Rourke en Réquiem por los que van a morir. Se trabajó tanto su acento estadounidense que los críticos de allí
dieron por sentado que era compatriota suya, cuando le vieron en títulos como ¿Quién
engañó a Roger Rabbit?, Sirenas o Hook: el capitán Garfio. En su
filmografía destaca especialmente El viaje de Felicia, y también hizo un buen trabajo como un personaje real, Nikita
Kruschchev, en el film Enemigo a las puertas.