Bellezón de pura raza
española, que recuerda a aquellas mujeres morenas que pintaba Julio Romero de
Torres, Charo López ha demostrado sobradamente que es una gran actriz, tanto en
cine como en televisión y teatro. Borda especialmente los personajes
literarios.
Nacida en Salamanca, el 28 de octubre de 1943, en el seno de
una familia de clase media, María del Rosario López Piñuelas estudió en el
colegio de las Jesuitinas. Después se matriculó en la facultad de Filosofía y
Letras. En la Universidad descubrió que se le daba muy bien la interpretación,
así que participó en varios montajes con la agrupación Teatro Español
Universitario, de donde han salido a lo largo de los años prestigiosos actores
como Jesús Puente o Alfredo Landa.
Después de contraer matrimonio y trasladarse a Madrid, donde
termina la carrera en la especialidad de Filología Románica, se convierte en
profesora de Bachillerato. Pero tiene la esperanza de ganarse la vida como
actriz, por lo que al mismo tiempo que trabaja, estudia en la Escuela Oficial
de Cine.
Debutó en el cine con Ditirambo,
de Gonzalo Suárez, seguida de El hueso,
de Antonio Giménez-Rico, por la que consiguió el Premio del Círculo de
Escritores Cinematográficos a la mejor actriz revelación.
En los 70 y 80 se prodiga en el cine, con títulos como La leyenda del alcalde de Zalamea, Las nuevas aventuras del Zorro, Epílogo o Tiempo de silencio. Al mismo tiempo se convirtió en una presencia
habitual de las series televisivas de más éxito, como Camioneros, Ficciones, El pícaro, Cuentos y leyendas, etc.
Destaca su inolvidable interpretación de Mauricia 'la dura',
alcohólica y madre soltera en Fortunata y
Jacinta, adaptación de la obra de Benito Pérez Galdós, y sobre todo su trabajo
como Clara Aldán, la mujer brutalmente agredida por el cacique de un pueblo
gallego, en Los gozos y las sombras,
versión televisiva de la novela de Gonzalo Torrente Ballester. Rodada en una
época irrepetible, en la que se adaptaban en España grandes obras literarias,
la serie tiene una enorme repercusión, y Clara Aldán es el papel por el que el
grueso del público recuerda a la actriz. "Ocupa el primer lugar entre los
personajes que he interpretado en mi carrera. No me gustaría ser injusta porque he hecho
muchos papeles muy bonitos, que me han enloquecido y enamorado. Pero la
repercusión, el éxito y el placer de Clara Aldán son únicos", recuerda la
actriz. "Es raro el día en el que no se acerca alguien y me habla de la
serie".
Otra de las cumbres de su carrera es La
colmena, otra adaptación literaria, en este caso de la novela de Camilo
José Cela. Realizó un gran trabajo como Nati Robles, la mujer que se
reencuentra con Martín Marco, antiguo compañero de facultad.
En los últimos años, Charo López ha tenido mucho éxito en el
teatro, con obras como "Tengamos el sexo en paz", de Darío Fo y
Franca Rame, con la que ha estado muchos años de gira. Tiene pendiente de
estreno Ventanas al mar, de Jesús
Mario Lozano, y participará en el rodaje de Un
mundo para Julius, adaptación de la famosa obra de Alfredo Bryce Echenique.