Hay quien tiene pánico a visitar al dentista. Pero si éste es tan gracioso como Ed Helms en Resacón en Las Vegas, se supone que la cosa cambia. El actor sureño se ha ido labrando una prometedora carrera como comediante... ¡y encima no abusa de las muecas!
Edward Paul Helms nació en Atlanta,
Georgia, Estados Unidos, el 24 de enero de 1974. Muy unido a sus padres y a su
hermano, con 14 años fue operado por un soplo de corazón. Estudió en
Westminster Schools, lugar donde desarrolló su talento musical -toca la
guitarra, el banjo y el piano-, a la par que intervino en un par de montajes
teatrales de tipo humorístico. Empezó a estudiar geología en la universidad,
pero se ve que se lo pensó mejor, pues acabó graduándose en Oberlin College en
tecnología y teoría del cine; además hizo un semestre de intercambio en la
Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York.
En Nueva York precisamente iniciaría su
carrera como comediante, concibiendo sketches y formándose en el difícil arte
de la improvisación, en la Upright Citizens Brigade. Sus conocimientos técnicos
le permitieron tener unos ingresos trabajando en edición, y sus habilidades
actorales ayudaron a que se recurriera a él como voz de narrador en
determinados productos. De ahí a que grabara anuncios comerciales no había más
que un paso que enseguido dio.
A la hora de ejercer de cómico en las
pantallas, empezó por la pequeña, sumándose en 2002 a un programa satírico de
noticias. No lo hizo mal porque en la NBC pensaron que sería un buen fichaje
para The Office, donde se unió a
Steve Carell y compañía en la tercera temporada de la popular serie televisiva;
en la actualidad su nombre figura en los créditos iniciales, lo que da idea de
cómo su personaje de Andy Bernard ha ido creciendo en entidad. Curiosamente, la
afición de cantar a capella de Andy también lo es de Ed Helms.
En tele también ha estado, en pequeños
papeles, en las series Childrens Hospital
y Arrested Development. Y claro, como
todo hijo de vecino actoral, había que probar el cine, y allá se lanzó Ed
Helms. Carell, que para eso era amiguete y colega en The Office, le dio una
pequeña oportunidad con guiño a su anterior ocupación dándole un personaje de
periodista en Sigo como Dios (2007).
Otros del gremio de los graciosetes le dieron oportunidades: Judd Apatow en Dewey Cox: una vida larga y dura, Will
Ferrell en Semi-profesional. Un equipo de
pelotas (2008), Eddie Murphy en Atrapado
en un pirado (2008). Sí, eran películas muy tontas, pero poquito a poco se
iba preparando la gran oportunidad, Resacón
en las Vegas (2009) y su secuela de 2011, donde el pupas de su dentista con
una oculta vena salvaje provocaba muchas risas, y funcionó de maravilla en
taquilla, también en el segundo film con su asombroso tatuaje y su novia
tailandesa. Tan bien han ido las cosas que al fin le ha llegado la oportunidad
de protagonizar un film, Convención en
Cedar Rapids (2011), sobre ese surrealista mundo de las convenciones
empresariales, donde cualquier cosa puede ocurrir detrás de la apariencia seria
de ese tipo de eventos. Además ha escrito un guión sobre viajes en el tiempo en
la guerra de secesión con Jake Fleisher, A Whole
New Hugh. y todo apunta a que sus amiguetes Apatoy y Carell le ayudarán a
convertirlo en película.