Trabajadora
incansable y actriz de gran carácter, Ellen Burstyn reúne una extensísima
filmografía con papeles memorables que le han valido numerosos galardones a lo
largo de su carrera, incluidas seis nominaciones al Oscar.
Quizá su
época dorada en el cine fue durante los años 70, en que trabajó en películas
convertidas en clásicos y logró el único Oscar de su carrera. Sin embargo,
Ellen Burstyn es una actriz de largo recorrido y de trabajo constante, de modo
que no se puede circunscribir su éxito a unos años concretos. Ha aparecido en
el teatro, en la televisión y en el cine, y en cada trabajo por pequeño que
haya sido ha dejado la huella de su talento. Sus papeles suelen ser los de
mujeres sufridoras capaces de aguantar carros y carretas con fortaleza sin
igual.
Su verdadero
nombre es Edna Rae Gilhooley y nació el 7 de diciembre de 1932, en Detroit
(Michigan). Su familia tenía ascendencia irlandesa, por lo que Ellen nació como
católica. Sin embargo, acabó practicando una espiritualidad ecléctica, próxima
al sufismo. A este respecto dice de sí misma: "Soy un espíritu abierto a la
verdad que vive en todas las religiones". Sus padres se divorciaron cuando ella
era pequeña, y sufrió una educación dura, con una madre violenta y
controladora. Su vida era entonces tan desagradable que el día en que cumplió
los 18 años decidió abandonar el instituto sin haber terminado y marcharse de
casa. Con veinticinco años debutó en el teatro de Broadway y siguió con su
carrera sobre las tablas durante muchos años. En los sesenta participó, bajo el
nombre de Edna Rae, en numerosísimas series de televisión con trabajos en
episodios esporádicos, entre ellos en Perry
Mason y Caravana (serie). En 1967,
ya con gran experiencia en televisión, se unió al Actor's Studio de Lee
Strasberg y formó pareja con Donald Sutherland en El fabuloso mundo de Alex, una comedia de Paul Mazursky.
En 1971 su
trabajo en La última película,
dirigida por Peter Bogdanovich, le valió a la Burstyn su primera nominación al
Oscar. Fue el comienzo de un momento dulce en su vida. Su rostro se hizo dos
años después absolutamente conocido en todo el mundo cuando dio vida a la
angustiada madre de Regan, la niña poseída de El exorcista. Imposible olvidar su rostro horrorizado de dolor ante
lo que estaba viviendo. La actriz volvió a ser nominada al Oscar, esta vez a la
mejor actriz, pero tampoco logró la estatuilla (ganó Glenda Jackson). Pero a la
tercera va la vencida. En 1973 el director Martin Scorsese fue el responsable
de la estupenda Alicia ya no vive aquí,
una 'road movie' que retrataba la dura vida de Alice Hyatt, una mujer que iba
de un sitio para otro con su hija en busca de un lugar seguro para vivir. El
papel protagonista de Ellen Burstyn esta vez sí mereció el Oscar. Seguidamente
volvió a trabajar con Mazursky en la estimable Harry y Tonto y se unió al reparto de la rarita Providence, dirigida por Alan Resnais.
En 1977 logró su cuarta nominación
al Oscar por el papel de Doris en El
próximo año a la misma hora. La actriz ya había interpretado ese mismo
papel en su versión teatral, y de hecho había sido galardonado por él con el
Premio Tony en 1975. Y hablando de éxitos, suma y sigue, porque en su siguiente
film, un drama fantástico dirigido por Daniel Petrie titulado Resurrección (1980), Ellen volvió a ser
nominada en la categoría de mejor actriz.
Pero, pese a
su éxito profesional no eran buenos años en la vida de la actriz. En el plano
privado estaba viviendo momentos trágicos. Pasaba por entonces por su tercer
matrimonio, tras sietes años casada (1950-1957) con Bill Alexander y casarse y
divorciarse en 1962 con un hombre con quien adoptó a su único hijo, Jefferson.
Pero su tercer matrimonio fue especialmente duro. Su marido, Neil Nephew, con
quien se casó en 1964, sufría de una severa esquizofrenia y a menudo Ellen recibió
en su carne sus ataques violentos. Tras su divorcio en 1972 él no dejó de
acosarla durante años y ella misma contó que una vez llegó incluso a irrumpir
en su casa y violarla. Finalmente, la historia acabó también en tragedia cuando
Neil se suicidó en 1978.
En los 80
sus trabajos como protagonista empezaron a disminuir, aunque aún trabajó en
interesantes películas, como el drama de aventuras Silencio del norte (1981), la película de guerra Embajador en Oriente Medio (1984) o el
drama romántico Dos veces en una vida
(1985). A partir de entonces la gran Ellen ha participado en cerca de una
treintena de películas entre el cine y la televisión, pero casi siempre como
actriz de reparto, en ocasiones con papeles nimios. De hecho, fue muy notorio
lo que sucedió con telefilme Mrs. Harris
(2006), por el que la actriz recibió una nominación a los Emmy. El caso es que
hubo severas críticas al jurado debido a que el trabajo de la actriz en la
película duraba sólo 14 segundos y constaba únicamente de 38 palabras de
diálogo. En esa ocasión no ganó el premio, que sí le llegó en 2009 gracias a su
papel secundario en la serie Ley y orden: Unidad de Víctimas Especiales.
Otras películas en las que la actriz de Detroit ha destacado en las
últimas décadas fueron el drama romántico Cuando
un hombre ama a una mujer (1995), el estupendo melodrama La historia del Spitfire Grill (1998), la
sureño historia nostálgica Clan Ya-ya
(2002) y, por supuesto, la terrible pero notable Réquiem por un sueño (2001), de Darren Aronofsky, por suyo papel de
adicta patológica Ellen recibió su sexta nominación al Oscar.